Saltar al contenido

Agave flexispina Trel.

Familia: AGAVACEAE

Traducción al español del texto de llifle.com (adaptación bajo la misma licencia CC-BY-SA).

Publicación: Contr. U.S. Natl. Herb. 23: 133. 1920

Descripción

Agave flexispina es un agave atractivo, simétrico y de tamaño pequeño, solitario pero que emite hijuelos ocasionalmente una vez establecido. Es un agave poco cultivado, emparentado con Agave palmeri y Agave shrevei.

Roseta: Abierta, pequeña, deprimida y subglobosa, de unos 25-35 cm de altura y 50-70 cm de diámetro, con unas 30 hojas cuando es adulta.

Hojas: De 6-8 cm de ancho y 12-30 cm de largo, de verde amarillento a azul pruinoso casi blanco, lisas, de disposición regular y muy cóncavas. Margen ondulado, con espinas flexibles de color rojizo oscuro o marrón. Espinas apicales flexuosas de 5 mm de ancho y 25-35 mm de largo, muy abiertamente acanaladas, de rojo oscuro que se vuelve gris.

Inflorescencia: Paniculada, estrecha, recta o curvada, de 2,5-4 m de altura. Las flores se disponen en ramas sueltas e irregulares en la parte superior de la inflorescencia.

Flores: De 50-70 mm de largo, de verdes a amarillas. Tubo del perianto de 13-18 mm de largo, cilíndrico a con forma de copa.

Época de floración: Verano.

Frutos: Cápsula con tres lóculos, de 35-45 mm de largo y 15-17 mm de ancho, de color marrón y forma variable.

Semillas: En forma de luna, negras, de 5,5-7 mm de largo y 4-5 mm de ancho.

Origen y hábitat

Distribución: México (Norteamérica): Chihuahua (Matamoros, Parral, Santa Eulalia), Durango (Canutillo, La Zarca, Santiago Papasquiaro) y Zacatecas (Sierra Papanton, Sombrerete).

Localidad tipo: Tepehuanes.

Altitud: 1300-2100 m s. n. m.

Hábitat: Crece en bosques de encinos y pastizales de grama, a menudo en laderas volcánicas abiertas y pedregosas.

Cultivo y propagación

Observaciones: Agave flexispina es una de las especies más fáciles de cultivar, aunque de crecimiento relativamente lento.

Ritmo de crecimiento: Muy lento; incluso en cultivo con riego generoso tarda al menos 20 años en florecer.

Sustrato: Necesita un sustrato muy bien drenado.

Trasplante: Usar una maceta con buen drenaje.

Riego: Regar con regularidad durante el período de crecimiento, de primavera a otoño. En invierno basta con regar una vez cada 1-2 meses; no es necesario pulverizar las hojas. Las plantas cultivadas al aire libre toleran la sequía, el calor intenso y el sol directo.

Exposición: Se desarrolla bien a pleno sol o en una zona con sombra ligera.

Abono: Durante la época de crecimiento conviene enriquecer el sustrato con un abono rico en potasio y fósforo, pero pobre en nitrógeno, pues este elemento no favorece el desarrollo de las plantas suculentas, que quedan demasiado blandas y llenas de agua.

Resistencia al frío: Los plantones aclimatados soportan temperaturas de hasta -7 °C, y las plantas adultas resisten hasta -15 °C o incluso menos, especialmente si están secas; en cultivo, es mejor evitar heladas severas.

Tolerancia al calor: Excelente.

Usos: Por su forma simétrica, estas plantas resultan muy atractivas cultivadas en macetas, contenedores, rocallas y taludes. Son muy versátiles. Pueden agruparse o plantarse entre rocas en un jardín de rocalla o de cactus.

Usos tradicionales: Agave flexispina es uno de los agaves más comestibles, utilizados ampliamente por los pueblos indígenas del desierto. Los escapos florales jóvenes, los botones y los corazones de las plantas se asaban y se comían. El alimento así obtenido se convertía a menudo en un básico de la dieta, incluso en años de sequía. También se elaboraban bebidas alcohólicas a partir de los jugos dulces de esta y otras especies de agave. Las fibras de la planta se empleaban para fabricar tela, cuerdas de arco y sogas.

Propagación: Relativamente fácil de propagar por semilla o por hijuelos (si los hay). Sembrar en cualquier época del año en un sustrato bien aireado a una temperatura de 22-24 °C. Colocar las macetas en agua, humedecer a fondo y dejar escurrir. Esparcir la semilla y presionarla ligeramente sobre la superficie del sustrato, sin cubrir las semillas pequeñas. Cubrir la maceta con una bolsa de polietileno o con vidrio y colocarla en un lugar cálido y sombreado. Si es posible, germinar en un germinador. Algunas plántulas pueden aparecer en una o dos semanas; otras tardan más. A temperaturas más bajas, la germinación suele tardar bastante más. Una vez germinadas, retirar gradualmente el vidrio o el plástico y trasladar las plantas a una zona con buena luz pero sin sol directo. Si las plántulas reciben demasiado sol o el sustrato se seca, pueden dejar de crecer y a menudo se vuelven rojizas; una vez detenidas, suele costar mucho que vuelvan a crecer. No dejar nunca que las macetas se sequen, pero tampoco encharcarlas: un sustrato empapado es tan dañino como uno seco.

  • Retirar los hijuelos basales en primavera o verano y dejar secar los esquejes unos días antes de plantarlos en sustrato.

Bibliografía

Major references and further lectures

  1. Howard Scott Gentry “Agaves of Continental North America” University of Arizona Press, 01/Feb/2004
  2. Urs Eggli “Illustrated Handbook of Succulent Plants: Monocotyledons” Springer, 2001
  3. Hermann Jacobsen ”A Handbook of Succulent Plants: Abromeitiella to Euphorbia” Blandford Press, 1960
  4. Paul Carpenter Standley “Trees and Shrubs of Mexico: Fagaceae-Fabaceae” U.S. Government Printing Office, 1926
  5. August J. Breitung “The Agaves” Abbey Garden Press