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Agave parrasana A.Berger

Familia: AGAVACEAE

Traducción al español del texto de llifle.com (adaptación bajo la misma licencia CC-BY-SA).

Publicación: Notizbl. Königl. Bot. Gart. Berlin 4: 250. 1906

Descripción

Agave parrasana (agave cabeza de repollo) es un agave compacto, robusto y de pequeño tamaño, emparentado con Agave parryi y de aspecto semejante. Tiene hojas muy cortas y anchas que forman una roseta esférica, densa y simétrica, con forma de «alcachofa», de hasta unos 60 cm de alto por aproximadamente el mismo diámetro; los ejemplares jóvenes son más erguidos, pero con la edad se ensanchan. La superficie de las hojas muestra profundas marcas de yemas producidas por los dientes de las hojas. Produce pocos o ningún hijuelo, pero puede formar pequeños montículos en la maceta o en el jardín. Debido a su lento crecimiento, estos ejemplares tardan bastante en desarrollarse hasta alcanzar la forma clásica de alcachofa. Cuando florece, las flores son rojas en el botón y se abren amarillas con matices rojos, en panículas sobre un tallo alto de 4,5-6 m. Como la mayoría de las especies de Agave, es monocárpica: solo florece y fructifica una vez en su vida y después muere.

Etimología: el nombre «parrasana» es un epíteto geográfico que alude a la localidad del ejemplar tipo, en la sierra de Parras (Coahuila).

Rosetas: Acaules, solitarias o con poca tendencia a formar matas, subesféricas y densas, de 40-60 cm de alto y (30-)50-60(-100) cm de diámetro.

Hojas: 40-60 por roseta, de superficie cerosa, gris verdosa opaca con un polvillo azul plateado, muy imbricadas. Son cortas, robustas y anchas, obovadas, casi redondeadas, de 20-30(-40) cm de largo y casi 10-16(-20) cm de ancho, bruscamente estrechadas y cortamente acuminadas en el ápice, agudas a acuminadas, normalmente cóncavas por encima de la mitad, gruesas y carnosas sobre todo en la base, muy convexas por el envés, glabras. Los bordes están guarnecidos de dientes decorativos pero variables, de color pardo verdoso, rectos a curvados. Los dientes son mayores cerca del ápice de la hoja (17-20 mm de largo) y se hacen más pequeños hacia la base; el margen entre las espinas es sinuado, y las bases de las 4-8 espinas superiores son confluentes. Las espinas son al principio pardo amarillentas, después rojas, luego pardas y finalmente grisáceas. Estos dientes dejan marcas llamativas en el envés de las hojas nuevas contiguas. Las hojas terminan en una espina fina, roja, aguda, de 2-2,5(-4) cm de largo y decurrente. Las hojas se mantienen muy apretadas, casi como un botón, lo que da a la planta una forma muy característica. El color y la forma de los dientes son bastante variables.

Flores: En botón, las flores tienen tonos rojos o púrpura y se abren amarillas; aparecen en una panícula elipsoidal de 3-4(-6) m de alto, con 12-15 ramas de 50 a 60 mm de largo. Las flores están encerradas en brácteas grandes, suculentas, de tono rojizo a púrpura, que sostienen los grupos de flores. El tubo floral cilíndrico mide 10-15 mm de largo; las flores tienen filamentos largos, de color púrpura rojizo, y anteras amarillas.

Época de floración: De principios a finales de verano (de junio a octubre). Recuérdese que la planta florece una sola vez y después muere.

Origen y hábitat

Agave parrasana es endémica de una zona muy reducida del sureste de Coahuila (centro-norte de México); el ejemplar tipo procede de la sierra de Parras.

Altitud: Zonas montañosas de 1350-2400 m s. n. m.

Hábitat: Crece en laderas herbosas, en matorral de chaparral y en bosques de pino y encino sobre caliza.

Cultivo y propagación

Agave parrasana es una planta de gran valor ornamental para macetas o para un lugar bien drenado del jardín, y se considera rara en cultivo. Suele crecer despacio, tardando varios años en alcanzar un tamaño adulto, pero merece la pena el esfuerzo.

Sustrato: Cultivar en un sustrato poroso y con buen drenaje. Como ocurre con muchas especies de Agave, no es muy exigente en cuanto al tipo de suelo, siempre que las raíces no permanezcan en terreno encharcado.

Exposición: Cultivar únicamente a pleno sol. Así las hojas conservan su color gris azulado y la planta se mantiene más compacta.

Riego: Regar a fondo cuando el sustrato esté seco al tacto. En invierno basta con regar una vez cada 1-2 meses; no es necesario pulverizar las hojas. Los ejemplares viejos y bien establecidos necesitan agua con menos frecuencia que los jóvenes recién plantados.

Resistencia al frío: Es una especie resistente al frío, que tolera temperaturas de hasta al menos -12 °C, sobre todo si está seca, y algunas formas pueden soportar incluso -14 °C sin daño; aun así, conviene evitar las heladas intensas. USDA 8-11 (solo en zonas semiáridas a áridas).

Tolerancia al calor y a la sequía: Excelente.

Plagas y enfermedades: Agave parrasana parece especialmente sensible a la quemadura o edema en interior, un trastorno en el que grandes zonas del tejido mueren y se vuelven pardas cuando la planta sufre un cambio brusco de condiciones de cultivo, sobre todo de mucha luz a poca luz.

Mantenimiento: Mínimo; retirar el escapo floral y la planta madre muerta tras la floración. Puede ser conveniente cortar las espinas terminales de las hojas si la planta está en zonas de paso de personas.

Propagación: Relativamente fácil por semilla o por hijuelos basales (si los hay). Retirar los hijuelos basales en primavera o verano y dejar secar los esquejes unos días antes de plantarlos en compost. El único problema es la logística para llegar a los hijuelos, que tienen espinas muy afiladas y suelen situarse junto a la planta madre o debajo de ella. En general es difícil propagarla asexualmente, porque produce muy pocos brotes basales.

Usos: Agave parrasana es excelente tanto en macetas como en paisajismo. Resulta muy útil como elemento de acento o simplemente para aportar color de follaje todo el año. Se emplea a menudo en maceta como planta de terraza: es un elemento llamativo que, junto con otras plantas perennifolias en macetas, puede desplazarse para cambiar la escena o la posición y ofrecer más resguardo.

Nota

Agave parrasana está estrechamente emparentada con Agave havardiana, Agave ovatifolia y Agave parryi, de aspecto bastante similar, y forma con ellas un complejo de taxones afines. Los ejemplares adultos de estas especies se distinguen con relativa facilidad; son los ejemplares inmaduros los que resultan difíciles de separar entre sí. Pueden diferenciarse sobre todo mediante un examen detallado del margen de la hoja, de los dientes del margen y de la espina terminal.

Bibliografía

Major references and further lectures

  1. August J. Breitung “The Agaves” Abbey Garden Press
  2. Howard Scott Gentry “Agaves of Continental North America” University of Arizona Press, 01 February 2004
  3. San Marcos Growers contributors “Agave parrasana - Cabbage Head Agave ” San Marcos Growers http://www.smgrowers.com/products/plants/plantdisplay.asp?plant_id=3586. Web. 07 June 2016.
  4. Greg Starr “Agaves: Living Sculptures for Landscapes and Containers” Timber Press, 27 June 2013
  5. Hermann Jacobsen “Abromeitiella to Euphorbia” Blandford Press, 1960
  6. August J. Breitung: Agave parrasana. In: “The Agaves.” The Cactus & Succulent Journal Yearbook, pages 78–79, 1968.
  7. Bernd Ullrich: Agave parrasana. In: Kakteen und andere Sukkulenten. Volume 43, Number 5, 1992
  8. Urs Eggli “Illustrated Handbook of Succulent Plants: Monocotyledons” Springer Science & Business Media, 17 July 2001