Traducción al español del texto de llifle.com (adaptación bajo la misma licencia CC-BY-SA).
Publicación: Appendix [Herbert]. 17 (1821)
Descripción
Ammocharis coranica, conocida como lirio del Karoo, es una hierba bulbosa de gran tamaño, con bulbos relativamente grandes y de túnicas marrones y gruesas. Este lirio grande se reconoce por su profusión de hermosas flores de color rosa intenso, de dulce fragancia. La espectacular inflorescencia se dispone en un racimo terminal redondeado. Las hojas son planas y anchas, nacen de la base de la planta y se extienden sobre el suelo. Es una característica de Ammocharis que la inflorescencia seca se desprende del bulbo y rueda por el veld con una brisa ligera, dispersando sus semillas en su recorrido; de ahí el nombre común de «rodadora». Comparte esta característica con los géneros Brunsvigia y Boophane.
Etimología del nombre específico: coranica significa, en latín, «relativo a los bosquimanos korana».
Bulbo: Ovoide, de 15-22 cm de diámetro, sin cuello prolongado. Túnicas muy numerosas, marrones y membranosas.
Hojas: Dispuestas en abanico extendido (de forma paralela), se apoyan sobre el suelo; en forma de hoz o de cinta, de 30-60 cm de largo y 2,5 cm de ancho, verdes, glabras y obtusas. Aparecen antes o después de la floración y no son persistentes: la planta entra en reposo en las sequías y en invierno. El ápice de las hojas viejas está truncado, marcado por el punto donde la planta entró en reposo el año anterior.
Inflorescencia: Pedúnculo robusto, lateral, de 15-30 cm de largo. Flores en número de 20-40, dispuestas en umbela. Pedicelos de 25-30 mm de largo. Espatas grandes, ovadas. La inflorescencia seca acaba desprendiéndose por completo y es arrastrada por el veld, desprendiendo sus grandes semillas carnosas a su paso.
Flores: Atractivas, tubulares, de aspecto similar a las Nerine, de 50-70 mm de largo, de color rosa intenso a rojo brillante, fragantes. Tubo del perianto de 12 mm de largo. Segmentos de 3-5 cm de largo. Los estambres miden más o menos lo mismo que los tépalos.
Época de floración: Puede florecer en cualquier momento desde la primavera hasta mediados del verano, de forma oportunista, ya que puede desencadenarse con lluvias abundantes o tras un incendio; en estas condiciones la floración es espectacular. Las poblaciones no florecen necesariamente cada año, aunque las condiciones sean favorables.
Frutos: Cápsulas membranosas que acaban abriéndose cuando maduran las semillas.
Origen y hábitat
Sudáfrica (Cabo Oriental, Estado Libre, Gauteng, KwaZulu-Natal, Limpopo, Mpumalanga, Cabo Septentrional, Noroeste, Cabo Occidental). Se extiende hasta Zimbabue y Kenia, en el este de África.
Altitud: Esta especie crece entre 700 y 1500 m de altitud.
Hábitat y ecología: Ammocharis coranica es un bulbo perenne que crece en la zona de lluvias estivales. Crece al aire libre, principalmente en llanuras, a menudo cerca de cubetas o depresiones estacionalmente húmedas, aunque en diversos biomas, como desierto, pastizal y Karoo. Su hábitat se caracteriza por largos períodos secos y sequías severas. Densas agrupaciones de plantas de Ammocharis coranica, intercaladas con arbustos de Salsola, crecen sobre suelos arcillosos compactos. Ammocharis coranica es relativamente frecuente y a menudo forma masas llamativas. El follaje y las flores son venenosos, pero poco apetecibles, y rara vez los come el ganado. Tras la floración se producen gran número de semillas carnosas en cápsulas membranosas que acaban abriéndose al madurar, depositándolas alrededor de la planta. Las semillas carnosas germinan espontáneamente, produciendo una radícula (pequeña raíz) y, finalmente, una pequeña hoja. Si la semilla queda en una situación favorable, la radícula echa raíces y la planta joven se desarrolla. En caso contrario, la semilla y la plántula embrionaria se desecan y mueren. Sin embargo, las semillas son muy resistentes y pueden sobrevivir mucho tiempo, a veces meses, en condiciones adversas antes de morir.
Cultivo y propagación
Aunque suele cultivarlo solo un especialista en bulbos, no presenta grandes dificultades. Su facilidad de cultivo la convierte en una especie muy valiosa para los aficionados a los bulbos.
Sustrato: Necesita un medio ligeramente ácido formado por partes iguales de compost bien descompuesto o corteza finamente molida, y arena de río o de sílice (o piedra pómez). Plantar los bulbos con el cuello a nivel del suelo o justo por debajo, pudiendo permanecer en la misma posición durante muchos años. Cultivar en macetas de al menos 25 cm de diámetro. Proporcionar un excelente drenaje.
Riego: Suele mantener el follaje en cultivo, pero debe mantenerse casi seco durante el reposo, ya que los bulbos tienden a menguar y pudrirse. El reposo invernal debe ser absoluto.
Exposición: Se cultiva mejor a semisombra, aunque también crece y florece a pleno sol.
Resistencia al frío: Es sensible a las heladas, aunque se dice que resiste hasta -5 °C (o incluso menos).
Usos en jardinería: En climas cálidos y templados se cultiva en patios soleados, en parterres elevados y en rocallas. En países de inviernos fríos es preferible cultivarla en maceta, en un invernadero fresco o ligeramente calefactado. Las plantas suelen cultivarlas coleccionistas especializados en bulbos, normalmente en maceta.
Usos tradicionales: En Lesoto, una pasta pegajosa elaborada con bulbos cocidos de Ammocharis se usa para reparar grietas en vasijas de barro. En Namibia, partes del bulbo se usan para curar heridas y forúnculos. El jugo diluido de las raíces lo usan algunas tribus, en forma de rociado, para ahuyentar los espíritus malignos de sus chozas.
Plagas y enfermedades: Los bulbos y la base de las hojas son susceptibles al ataque de cochinillas algodonosas, y los márgenes de las hojas son mordidos por curculiónidos y babosas por la noche.
Propagación: Por semilla o, raramente, por división de bulbos. Los hijuelos se forman con bastante lentitud (si llegan a formarse) y es mejor separarlos de la planta madre justo después de la floración, cuando empiezan a desarrollarse las nuevas hojas. Las semillas se forman con facilidad y deben recogerse y sembrarse en cuanto puedan desprenderse fácilmente de los frutos carnosos de color naranja brillante. Pueden tardar hasta dos meses en aparecer la primera hoja sobre el suelo, y entre cuatro y cinco años más en florecer por primera vez.
Bibliografía
Major references and further lectures
- Vlok, J. and Schutte-Vlok, A.L. 2010. “Plants of the Klein Karoo”. Umdaus Press, Hatfield.
- Snijman, D.A. & Victor, J.E. 2004. Ammocharis coranica (Ker Gawl.) Herb. National Assessment: Red List of South African Plants version 2015.1. Accessed on 2016/04/27
- Gerrit Germishuizen “Transvaal Wild Flowers” Macmillan South Africa (Publishers), 1982
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- John Gilbert Baker “Handbook of the Amaryllideæ: [including the Alstroemerieæ and Agaveæ]” Cramer, 1972
- Noel Urton “Plants of the Swartkops valley bushveld” Zwartkops Trust, 1993
- John Manning “Field Guide to Wild Flowers of South Africa, Lesotho and Swaziland” Struik Nature, 2009
- Jacana Education “Lowveld and Kruger Guide” Jacana Media, 2004
- John P. Rourke “Wild Flowers of South Africa” Struik Publishers, 1997
- Cameron McMaster “The graceful, hardy Karoo lily - Ammocharis coranica: Karoo lily” farmer’s weekly page 30-31 5 October 2007, retrieved 27 April 2016 from http://www.botanicalsociety.org.za/ProjectsAndActivities/Downloadable%20articles/FW03%20Ammocharis.pdf

