Saltar al contenido

Anacampseros filamentosa subs. namaquensis (H.Pearson & Stephens) G.D.Rowley

Familia: PORTULACACEAE · Variedad o forma de Anacampseros filamentosa

Traducción al español del texto de llifle.com (adaptación bajo la misma licencia CC-BY-SA).

Publicación: Bradleya 12: 110 1994

Descripción

Anacampseros filamentosa subsp. namaquensis (H.Pearson & Stephens) G.D.Rowley (sin.: Anacampseros namaquensis, Anacampseros alta, Anacampseros poellnitziana) es una subespecie más o menos diferenciada de Anacampseros filamentosa, especie de amplia distribución y gran variabilidad. Gerbaulet la reconoce por un único carácter: sus cerdas son más cortas que las hojas, mientras que en la subsp. filamentosa son más largas que ellas. Sin embargo, las diferencias clave con las que se separaron ambas son controvertidas. Dada su gran área de distribución y su extensa sinonimia, el complejo A. filamentosa debería estudiarse a fondo en el campo; si existen diferencias sustanciales (en particular respecto al componente namibio), aún no se han establecido con seguridad, y las subespecies no se incluyen en la clave de las especies de Gerbaulet (1992).

También se señala que los sépalos de la subsp. namaquensis miden 6 mm de longitud, presentan franjas verdes y son más largos que los pétalos; este carácter lo utilizó Von Poellnitz (1933) en su clave para distinguir las especies.

Hábito: Anacampseros filamentosa subsp. namaquensis es una suculenta pequeña, muy ramificada y de hojas densas; las hojas, pequeñas, son ovadas a redondeadas, a menudo con ápice truncado, y presentan numerosas cerdas más cortas que las hojas.

Ramas: Unos 12 cm de altura.

Hojas: De 4-5 mm de largo y ancho, de forma obovado-esférica a cuneiforme, gibosas en el envés y cubiertas de un fieltro de pelos blancos. Las cerdas entre las hojas miden menos de 6 mm y son amarillentas.

Inflorescencia: De unos 80 mm de altura, con hasta 5 flores de 10-30 mm de diámetro y pétalos rosados.

Para más detalles, véase: Anacampseros filamentosa.

Origen y hábitat

Namibia y República de Sudáfrica. Provincia del Cabo: Pequeño Namaqualand: Richtersveld, al norte de Modderfontein; distrito de Kenhardt y hacia el sur hasta Tanqua Karoo (África del Suroeste): Great Karas Mt.; alta meseta entre Wasserfall y Krai Kluft.

Hábitat y ecología: Anacampseros filamentosa subsp. namaquensis crece en grietas de roca en laderas empinadas, acantilados y paredes rocosas desnudas, donde es un acompañante frecuente de Tylecodon buchholzianus, Conophytum saxetanum y otros mesembriantemos suculentos. Esta especie está camuflada hasta el más mínimo detalle, y a primera vista se parece mucho al fondo, por lo que siempre resulta difícil de localizar en su hábitat si no está en flor.

Cultivo y propagación

Anacampseros filamentosa subsp. namaquensis es bastante resistente al cultivo. Lo único que puede matar a esta planta son el frío y el exceso de riego. Aun así, conviene proporcionar condiciones de cultivo adecuadas para obtener una planta compacta y con muchas flores.

Ritmo de crecimiento: Lento al principio, pero se desarrolla bien en cultivo. Necesita alcanzar un tamaño moderadamente grande (unos 20 cm de diámetro) antes de florecer.

Sustrato: Usar un sustrato mineral abierto y de buen drenaje, con poca materia orgánica (turba, humus), que permita respirar a las raíces (ya que es propensa a la podredumbre). Al aire libre, un suelo rocoso o arenoso con buen drenaje es ideal.

Trasplante: Trasplantar anacampseros una vez al año para evaluar la salud de la planta y proporcionarle más espacio, con cuidado de no dañar sus raíces, que son delicadas.

Riego: Necesita un reposo invernal y debe mantenerse completamente seca durante los meses de invierno. Desde principios de primavera la planta empieza a crecer y el riego debe aumentarse gradualmente hasta finales de primavera, cuando la planta debe estar en pleno crecimiento. Regar con regularidad durante el ciclo de crecimiento estival, siempre que la maceta drene y no se deje en un platillo con agua (esta planta necesita mucha agua). Evitar mojar el cuerpo de la planta cuando está expuesta al sol: una planta mojada bajo el sol puede sufrir quemaduras, que pueden dejar cicatrices o incluso provocar infecciones fúngicas y la muerte. Desde finales de verano el riego debe reducirse para forzar a la planta a entrar en un estado de semirreposo; hacia el otoño debe retomarse el régimen de riego invernal. Mantener seca y con buena ventilación en invierno (aunque en cultivo al aire libre tolera algo la humedad si el sustrato drena muy bien). Durante el reposo, evitar la humedad ambiental elevada. Hay que tener cuidado con el riego, ya que si recibe demasiada agua y sombra tiende a hincharse y a crecer de forma desordenada.

Abono: Abonar en verano, durante la temporada de crecimiento, con un fertilizante rico en potasio diluido a una cuarta parte de su concentración, mezclado con el agua de riego.

Resistencia al frío: Mantener seca a 5-10 °C en invierno, aunque puede tolerar heladas ligeras y esporádicas si se ha mantenido algo seca antes y durante el tiempo frío. Las macetas pueden colocarse al aire libre durante los meses de verano, pero deben pasarse al interior en invierno. Zonas USDA 9-11.

Exposición: La planta tolera situaciones luminosas; si se mantiene en lugares demasiado oscuros puede volverse excesivamente frondosa y verde, y es más propensa a la podredumbre por exceso de riego. La luz intensa pero filtrada favorece la floración, aunque puede sufrir quemaduras de sol o crecimiento atrofiado si se expone en exceso a la luz directa durante las horas más calurosas del verano.

Usos: Es una excelente planta para cultivo en maceta. Siempre tiene buen aspecto y se mantiene pequeña. Se adapta bien a un invernadero frío o a un cajón de cultivo. También se desarrolla bien al aire libre, en jardineras elevadas, jardines de rocalla y terrazas. Sus tallos rastreros forman matas densas que cubren pequeñas superficies. Esta planta diminuta también resulta ideal como planta de alféizar en maceta.

Plagas y enfermedades: Puede atraer a diversos insectos, pero las plantas en buen estado deberían estar casi libres de plagas, sobre todo si se cultivan en un sustrato mineral, con buena exposición y ventilación. Aun así, hay que vigilar con atención cualquier deterioro notable de la salud, que puede indicar un problema de plagas que conviene atajar rápidamente para evitar cicatrices, atrofia e incluso la muerte.

Araña roja: Puede eliminarse eficazmente frotando las plantas o rociándolas con agua desde arriba.

Cochinilla algodonosa: Ocasionalmente se instala en los brotes nuevos, entre las hojas, causando deformaciones; las peores aparecen bajo tierra, en las raíces, y solo se detectan por sus efectos. Para eliminar las infestaciones, aplicar con hisopos de algodón empapados en alcohol o sumergir las raíces en un insecticida sistémico.

Cochinillas: Rara vez suponen un problema.

Podredumbre: Esta especie es especialmente fácil y poco exigente, y rara vez sufre enfermedades criptogámicas. La podredumbre solo es un problema menor en cactus si las plantas se riegan y se ventilan correctamente; si no es así, los fungicidas no servirán de mucho.

Propagación: Es fácil de propagar tanto por esquejes de tallo como por semilla.

Bibliografía

Major references and further lectures

  1. Doreen Court “Succulent Flora of Southern Africa” CRC Press, 01 June 2000
  2. Dinteria, Edizioni 21-28 S.W.A. Wissenschaftliche Gesellschaft., 1991
  3. Hermann Jacobsen “Abromeitiella to Euphorbia” Blandford Press, 1960
  4. Gerbaulet, M. “Die Gattung Anacampseros L. (Portulacaceae)” 1. Untersuchungen zur Systematik. Botanische Jahrbücher für Systematik 113:477-564. 1992
  5. von Poellnitz, K., “Anacampseros L.”: Versuch einer Monographic, Botanische Jahrbücher 65: 382–448, 1933
  6. Rowley, G.D. “Anacampseros and allied genera - a reassessment.” Bradleya 12:105-112. 1994.
  7. von Staden, L. 2008. “Anacampseros namaquensis H.Pearson & Stephens.” National Assessment: Red List of South African Plants version 2015.1. Accessed on 2016/05/14