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Astrophytum myriostigma cv. Onzuka cristata (monstruosa)

Familia: CACTACEAE · Cultivar de Astrophytum myriostigma

Traducción al español del texto de llifle.com (adaptación bajo la misma licencia CC-BY-SA).

Descripción

Forma grandes agrupaciones bajas de tallos blancos, texturados, monstruosos y crestados; la planta se parece más a alguna suculenta que no es cactus que a un cactus. Estas plantas muestran distintas formas crestadas y monstruosas. Hay varias formas crestadas, seleccionadas principalmente por cultivadores asiáticos. La causa de la monstruosidad y la cristatura: la causa de este crecimiento anómalo no está completamente explicada. Los biólogos no se ponen de acuerdo sobre por qué algunos Astrophytum crecen de esta forma tan inusual. Algunos suponen que se trata de una mutación genética. Otros dicen que es consecuencia de un rayo o de daños por heladas; sea cual sea el estímulo, el punto de crecimiento del tallo ha pasado de ser un punto geométrico a una línea, que se pliega y ondula a medida que la cresta se expande. Aunque estos cactus crestados son algo raros (1 de cada 50 000 o menos), la cristatura se produce de forma natural y puede encontrarse en muchas otras especies de cactus.

Origen y hábitat

Japón, origen de vivero (cultivar producido en vivero)

Cultivo y propagación

Astrophytum myriostigma cv. Onzuka cristata (monstruosa) no es muy difícil en invernadero, aunque crece bastante despacio. Suele verse injertada, pero también puede crecer sobre sus propias raíces.

Sustrato: usar un sustrato mineral muy permeable, con poca materia orgánica (turba, humus).

Exposición: necesita de sombra ligera a pleno sol, lo que ayuda a mantener la planta sana, aunque crezca despacio. Mantener bien ventilada, ya que es propensa a la podredumbre de raíz.

Riego: regar con moderación de marzo a octubre (semanalmente en verano, si hace suficiente sol), con un poco de abono añadido. Regar menos o nada durante los meses fríos de invierno, o cuando las temperaturas nocturnas se mantengan por debajo de 10 °C, para evitar la pérdida de raíces. Es sensible al exceso de riego (propensa a la podredumbre).

Abonado: puede que no sea necesario abonar si el sustrato es reciente; en ese caso, abonar solo en verano si la planta no se ha trasplantado recientemente. No abonar desde septiembre en adelante, ya que puede provocar un crecimiento exuberante que puede ser fatal durante los meses oscuros y fríos.

Resistencia al frío: mantener perfectamente seca en invierno, a temperaturas de 5 a 15 °C. ¡En el reposo, nada de humedad ambiental alta!

Crecimiento monstruoso: las variedades monstruosas, en las que la variación respecto al crecimiento normal se debe a una mutación genética, pueden aparecer al azar en plantas normales. A veces se deben a daños, pero generalmente se desconocen las causas. Una planta monstruosa puede volver al crecimiento normal sin motivo aparente.

Propagación: por injerto (lo habitual) o por esquejes, que cuesta enraizar. Las plantas suelen injertarse sobre cactus columnares, pero se ha comprobado que pueden producir sus propias raíces si se desinjertan. Los esquejes enraízan con una temperatura mínima de 20 °C (aunque mejor en tiempo caluroso).