Traducción al español del texto de llifle.com (adaptación bajo la misma licencia CC-BY-SA).
Descripción
La clásica Astrophytum myriostigma var. nudum se parece a las demás formas de myriostigma y solo se diferencia de la forma típica en que carece de manchas blancas, lo que da a la planta un color verde brillante, verde azulado, verde grisáceo o verde malva en conjunto, según el clon. Un corte transversal del tallo revela una forma perfectamente estrellada (como la estrella de mar común), que da a la planta el aspecto de una mitra de obispo (de ahí el nombre común «gorro de obispo»). La forma variegada Astrophytum myriostigma var. nudum f. variegatum presenta sectores, manchas o franjas con tonalidades amarillas o anaranjadas bien diferenciadas. Todos los variegados son mutantes. Algo ha fallado en la estructura celular del ápice de crecimiento (meristemo apical) de la planta. Como consecuencia de esta mutación, falta clorofila en algunas o en todas las capas de la epidermis. Un ejemplar variegado aparece de vez en cuando en muchos lotes de plántulas, en un porcentaje pequeño (especialmente entre las semillas híbridas), y generalmente se separa de las plantas normales. Las plantas variegadas crecen más despacio y suelen ser más pequeñas que las no variegadas de la misma especie. Las zonas coloreadas también tienden a ser más débiles y más susceptibles a hongos, quemaduras solares y otros defectos. Un Astrophytum variegado grande y bien desarrollado es todo un logro. Cultivarlos bien resulta más difícil de lo que parece. Las plantas con tallos variegados suelen ser atractivas y muy apreciadas.
Tallo: Verde brillante, amarillo y naranja, globoso a cilíndrico, de hasta 60 cm de altura y 10-20 cm de diámetro. Las escamas están formadas por pelillos muy finos entrelazados que, bajo el microscopio, son un objeto muy bonito.
Raíces: Finas, fibrosas.
Areolas: Muy juntas.
Espinas: Ausentes.
Costillas: Normalmente 5, a veces 4 (o 3), que con la edad aumentan hasta ocho o más (raramente incluso 10), verticales, regulares, profundas, prominentes, muy anchas y agudas.
Flores: Infundibuliformes, de 4-7 cm de largo, de un amarillo brillante y de aroma dulce, nacen de la areola del ápice del tallo en ejemplares adultos. Los segmentos externos del perianto son estrechos, con ápices pardos y escariosos. Los segmentos internos del perianto son numerosos, oblongos, amarillos y con un brillo sedoso. Las escamas del tubo del ovario son escariosas e imbricadas, muy estrechas y a menudo con ápice cerdoso, con lana larga en su axila.
Época de floración: Las flores aparecen de forma intermitente durante los meses cálidos, de abril a septiembre. Las plantas pueden tardar hasta seis años en florecer.
Frutos: De 2-2,5 cm de diámetro, de verde a rojizo pardusco, cubiertos de escamas pardas que se solapan, con lana larga en su axila.
Semillas: Pardo oscuras, en forma de casco, brillantes, con un hilo grande y deprimido, con los márgenes doblados hacia dentro.
Origen y hábitat
Japón; origen de cultivo (cultivar obtenido en vivero).
Cultivo y propagación
Los cactus variegados se consideran selectos y difíciles de cultivar, aunque muchos de ellos son relativamente fáciles de mantener. Hay que tener en cuenta que no toleran la exposición prolongada al sol directo (especialmente en los días más calurosos del verano), por lo que conviene cultivarlos en semisombra o bajo sol filtrado. A veces se ven injertados, pero muchos crecen bien sobre sus propias raíces. En cambio, los albinos solo sobreviven si están injertados sobre un patrón verde y vigoroso. Utilizar un sustrato mineral muy permeable, con poca materia orgánica (turba, humus). Regar con moderación de marzo a octubre y mantener completamente seco en invierno, a temperaturas de 5 a 15 °C. (En general, estas plantas son más delicadas y no soportan temperaturas de helada.) ¡Durante el reposo, nada de humedad ambiental elevada!
Propagación: casi siempre por semilla. Las plantas suelen injertarse sobre cactus de forma columnar.
Nota
Variegado, albinismo y esquizocromía.
Variegado: Una planta variegada presenta sectores, manchas o franjas de dos o más colores diferentes, incluso tonalidades distintas de verde. Las plantas con tallos u hojas variegados suelen ser atractivas y muy apreciadas. En la mayoría de las especies, los tallos o las hojas son normalmente verdes, y la epidermis variegada es una mutación poco frecuente, denominada quimera. El variegado quimérico se debe a la pérdida de la capacidad de producir clorofila en parte del tejido de la planta, de modo que ese tejido ya no es verde. Los tejidos sin clorofila suelen ser blancos o amarillo pálido (por los pigmentos carotenoides) o rojos (por los pigmentos betalaínas o antocianinas), en contraste con el tejido verde normal. Existen varias formas de variegado, según los tejidos afectados. En algunas formas, el variegado es inestable: su extensión y naturaleza pueden variar, y a veces la planta vuelve a su forma verde. En otras es estable y no cambia en condiciones normales. Como el variegado se debe a la presencia de dos tipos de tejido vegetal, la propagación debe hacerse por un método vegetativo que conserve ambos tipos de tejido en su relación original.
Albinismo: De vez en cuando, una planta presenta albinismo (ausencia total de pigmento clorofílico). Esto significa que su tejido es incapaz de realizar la fotosíntesis. El resultado es una planta completamente blanco crema. Esta planta será más débil que una planta verde, y el albinismo es, por lo general, un rasgo mortal (no puede producir su propio alimento y no lo obtiene de ninguna otra fuente). Sin clorofila, la planta albina no tiene manera de fabricar el alimento necesario para sobrevivir y crecer hasta la madurez. Por ello, estas plantas no pueden sobrevivir sobre sus propias raíces y necesitan injertarse sobre una planta verde normal que les proporcione alimento. Algunas de estas plantas albinas son muy populares y muy buscadas por los coleccionistas.
Esquizocromía: El aspecto amarillo o rojo de algunas plantas se debe, más concretamente, a otra aberración llamada «esquizocromía». En este caso, sin embargo, falta el pigmento verde específico (clorofila), mientras que el resto de pigmentos están presentes en niveles normales. Se pierde el color verde dominante, pero la planta seguirá teniendo, con toda probabilidad, los demás pigmentos normales que dan el aspecto amarillo general de los tallos y el color rojo de las espinas.
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