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Astrophytum ornatum cv. Kikko

Familia: CACTACEAE · Cultivar de Astrophytum ornatum

Traducción al español del texto de llifle.com (adaptación bajo la misma licencia CC-BY-SA).

Descripción

Astrophytum ornatum cv. Kikko es un cultivar raro que se distingue porque su tallo está completamente dividido en tubérculos. En realidad, sus areolas sobresalen en largas muescas cónicas, y podría tratarse de una mutación similar a la de Astrophytum myriostigma cv. Lotusland, pero mucho mayor y más robusta, con tubérculos más largos. La epidermis está cubierta por manchas blancas más o menos densas (según el clon) que recubren los tubérculos. En general, cuanto más grandes son los “dientes” y más largos y gruesos son, mejor. El tallo es solitario y a menudo no produce hijuelos, incluso si se le ha cortado el ápice para favorecer la formación de una corona de ramas. Todas las especies de Astrophytum (excepto Astrophytum caput-medusae) tienen sus variantes “kikko” particulares.

Observaciones: esta planta se confunde a menudo con el controvertido híbrido Astrobergia cv. Astrophytum sp. x Leuctenbergia principis, que es muy similar (¿o incluso la misma?).

Flores: la flor recuerda a la de Astrophytum ornatum: amarillo pálido, con brillo sedoso.

Época de floración: de primavera a verano.

Origen y hábitat

Origen de jardín (cultivar de vivero).

Cultivo y propagación

Astrophytum ornatum cv. Kikko se considera una planta selecta y de cultivo difícil, aunque, pese a ello, es relativamente fácil de cultivar. Suele verse como planta injertada, pero puede crecer sobre sus propias raíces, aunque con lentitud.

Sustrato: usar un sustrato mineral muy permeable, con poca materia orgánica (turba, humus).

Trasplante: trasplantar cada 2-3 años. Necesita una maceta con suficiente profundidad para dejar espacio a la raíz pivotante. Como es especialmente propensa a pudrirse, conviene cultivarla en una maceta algo más pequeña, rellena de un sustrato muy poroso. Usar una maceta con buen drenaje.

Riego: regar con moderación de marzo a octubre, y mantener completamente seca en invierno, a temperaturas de 5 a 15 °C. En el reposo, nada de humedad ambiental alta. Hay que tener cuidado con el riego, porque si recibe demasiada agua o demasiada sombra tiende a hincharse y a crecer de forma desordenada.

Exposición: a pleno sol exterior, luz filtrada o sombra de tarde; en interior necesita luz intensa y algo de sol directo. Puede sufrir quemaduras si se expone demasiado tiempo al sol directo. En luz fuerte tiende a broncearse, lo que favorece la floración y la producción abundante de espinas.

Resistencia al frío: se dice que es sensible a las heladas, pero lo es menos si se mantiene seca antes y durante el tiempo frío (aguanta hasta -5 °C durante periodos cortos). Aun así, un poco de calor a lo largo del año aumentará el éxito del cultivo (mínima de 5 a 8 °C durante el periodo de reposo).

Abono: durante el periodo de crecimiento, enriquecer el sustrato con un abono rico en potasio y fósforo, pero pobre en nitrógeno, ya que este elemento no favorece el desarrollo de las plantas suculentas y las vuelve blandas y llenas de agua.

Plagas y enfermedades: puede atraer a diversos insectos, pero las plantas en buen estado deberían estar casi libres de plagas, sobre todo si crecen en un sustrato mineral, con buena exposición y ventilación. Aun así, hay varias plagas que vigilar:

  • Araña roja: es sensible a la araña roja. El riego desde arriba ayuda a controlar los ácaros.
  • Cochinilla algodonosa: ocasionalmente desarrolla formas aéreas en el crecimiento nuevo, entre la lana, con resultados que desfiguran la planta; las peores variantes se desarrollan bajo tierra, en las raíces, y son invisibles salvo por sus efectos.
  • Cochinillas: rara vez son un problema.
  • Podredumbre: es solo un problema menor en los cactus si se riegan y se airean correctamente. Si no es así, los fungicidas no ayudan demasiado.

Propagación: por semilla, injerto o esqueje. Las semillas germinan en 7-14 días a 21-27 °C en primavera. Retirar gradualmente la cubierta de vidrio a medida que la planta se desarrolla y mantener ventilación; ¡sin sol directo en las plantas jóvenes! Las plántulas no deben manipularse hasta que estén bien enraizadas, momento en que pueden trasplantarse por separado a macetas pequeñas.