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Austrocactus longicarpus E.Sarnes & N.Sarnes

Familia: CACTACEAE

Traducción al español del texto de llifle.com (adaptación bajo la misma licencia CC-BY-SA).

Publicación: Kakteen Sukk. 65(10): 258. 2014 [Oct 2014]

Descripción

Austrocactus longicarpus es una especie peculiar, que se distingue por sus frutos muy largos y estrechos, que no se abren por un poro basal al madurar, sino que se rajan lateralmente. Las flores se sitúan cerca de los extremos del tallo y presentan rasgos peculiares. Son de forma estrechamente infundibuliforme, con tépalos rosados, mientras que el estilo y el pistilo son blancos o rosa muy pálido; en cambio, todos los demás Austrocactus de flores rosadas tienen siempre el estilo y el pistilo púrpura (ocasionalmente las flores adquieren una coloración amarilla miel). Las espinas también son muy llamativas: densas, robustas, en forma de sable, curvadas o rectas, de ámbar a marrón, a veces rojizas. Las plantas que se encuentran en la parte alta del área de distribución (a 1400 m s. n. m.) suelen tener la epidermis y las espinas más oscuras, pero el resto de rasgos son iguales.

Origen y hábitat

Austrocactus longicarpus es endémica de una pequeña zona al norte y al sur de Zapala, extendiéndose hacia el oeste hasta Primeros Pinos, en la provincia de Neuquén (Argentina).

Altitud: Crece entre 1000 y 1400 m s. n. m.

Cultivo y propagación

Los Austrocactus son relativamente fáciles de cultivar siempre que se mantengan frescos, pero secos, durante el otoño y el invierno. Sin embargo, es difícil encontrar ejemplares de esta especie de buena calidad en cultivo. Son cactus muy resistentes al frío, teóricamente hasta -18 °C (o menos), sobre todo cuando están secos. Estos cactus se cultivan a menudo injertados. Las plantas cultivadas al aire libre toleran la sequía y se desarrollan a pleno sol. Son unas plantas acompañantes maravillosas para especies de Echinocereus y Escobaria.

Sustrato: Necesita un sustrato mineral muy bien drenado y de textura gruesa. Para prevenir la podredumbre también conviene rodear el cuello de la raíz con arena gruesa o gravilla, lo que facilita un rápido drenaje del agua y una adecuada circulación del aire.

Trasplante: Trasplantar en primavera, cuando las raíces se vean apretadas. En general, debe trasplantarse cada dos años para renovar el sustrato. Tras el trasplante, no regar durante una semana o más.

Riego: Crece bastante rápido en verano si se le aporta agua abundante, pero conviene dejar que se seque por completo antes de volver a regar. Durante el periodo de reposo invernal debe mantenerse estrictamente seca, ya que es muy sensible a cualquier exceso de humedad.

Abono: Durante la temporada de crecimiento conviene enriquecer el sustrato con un abono rico en potasio y fósforo, pero pobre en nitrógeno, pues este elemento no favorece el desarrollo de las plantas suculentas y las vuelve demasiado blandas y llenas de agua.

Exposición: Es esencial darle pleno sol; de lo contrario, se volverán atípicas. Si se cultiva a pleno sol, los brotes nuevos florecerán en primavera y verano.

Resistencia al frío: Muy resistente a las heladas, soporta temperaturas de hasta -18 °C (o menos). En cultivo, conviene invernarla en un lugar fresco (a entre -5 y -10 °C); esto es importante tanto para la floración como para la salud de la planta. Sin este periodo invernal fresco, normalmente no producirá botones.

Tolerancia al calor: En climas cálidos debe protegerse del calor excesivo y del sol intenso en verano, ya que no tolera bien el calor.

Exposición al sol: Necesita pleno sol (una sombra ligera puede ser útil en los días de verano más calurosos).

Reproducción: Por hijuelos o por semilla. En primavera o verano, retirar los hijuelos basales (si los hay) y dejar que los esquejes se sequen unos días antes de plantarlos en sustrato. Sembrar las semillas en primavera, en un sustrato bien aireado y a una temperatura de 22-24 °C. Colocar las macetas en agua, humedecer bien y dejar escurrir. Esparcir las semillas sobre la superficie del sustrato y presionarlas ligeramente, pero sin cubrir las semillas pequeñas con sustrato. Cubrir la maceta con una bolsa de polietileno o con un cristal y colocarla en un lugar cálido y con sombra. Si es posible, germinar en un germinador. Algunas plántulas pueden aparecer en una o dos semanas; otras tardarán más. A temperaturas más bajas, la germinación suele tardar bastante más. Una vez germinadas, retirar poco a poco el cristal o el plástico y pasar las plantas a un lugar con buena luz, pero sin sol directo. Si las plántulas reciben demasiado sol o el sustrato se seca, pueden dejar de crecer y a menudo se enrojecen; una vez que se detienen, a menudo cuesta mucho que vuelvan a crecer. No dejar que las macetas se sequen nunca, pero tampoco saturarlas de agua: un sustrato encharcado es tan perjudicial como uno seco. Por la sensibilidad de sus raíces, esta especie se injerta con frecuencia para evitar problemas radiculares.

Bibliografía

Major references and further lectures

  1. Elisabeth Sarnes, Norbert Sarnes “Anmerkungen zu Austrocactus coxii und Neubeschreibung des Austrocactus longicarpus.” In: Kakteen und andere Sukkulenten. Volume 65, Number 10, 2014, pages 253–261.