Traducción al español del texto de llifle.com (adaptación bajo la misma licencia CC-BY-SA).
Descripción
Hábito: Arbustivo, de tallos suculentos y muy ramificados, con tallos segmentados que, en condiciones favorables, pueden alcanzar hasta 1 m de altura.
Tallo: Erecto, de 4-8 cm de diámetro. Los brotes nuevos son de un azul turquesa intenso y vivo, mientras que los tallos viejos adquieren un verde oliva pálido. La típica cubierta azulada solo se desarrolla en clima cálido y con mucha luz.
Costillas: 5-7, ligeramente tuberculadas en los brotes nuevos.
Areolas: Algo hundidas en el ápice de los tubérculos.
Espinas: 8-15, desiguales y poco diferenciadas (de ellas, 1-3 centrales y 5-11 radiales), la más larga de hasta 2 cm. Todas amarillas o gris amarillento.
Flor: No observada.
Origen y hábitat
Origen de jardín (híbrido obtenido en vivero).
Cultivo y propagación
Browningia sp. (Azureocereus) f. monstruosa es una planta fácil que se mantiene pequeña y con el tiempo forma ejemplares muy bonitos. A veces se ve injertada, pero también crece sobre sus propias raíces.
Sustrato: Debe tener buen drenaje; se usa un sustrato mineral abierto y de rápido drenaje que permita respirar a las raíces.
Resistencia al frío: Tolera heladas hasta -2 °C (o posiblemente menos), pero en cultivo conviene evitar cualquier helada. Durante el invierno, la temperatura puede bajar hasta 2 °C sin daño, siempre que el sustrato esté muy seco. En verano conviene mantener las plantas al aire libre, donde la temperatura puede superar los 30 °C sin dañarlas.
Riego: Necesita un breve reposo invernal y debe mantenerse casi seco durante los meses de invierno. Si el sustrato permanece seco durante demasiado tiempo puede producirse pérdida de raíces, pero el mismo resultado se da si la planta está húmeda y fría. A partir de marzo la planta empieza a crecer y el riego debe aumentarse gradualmente hasta finales de mayo, momento en que debe estar en pleno crecimiento. Durante el verano, regar con regularidad siempre que la maceta drene y no esté sobre una bandeja con agua. En clima caluroso puede ser necesario regar con más frecuencia mientras la planta crezca activamente. Desde finales de septiembre se reduce el riego para inducir un estado de semirreposo; en octubre debe volverse al régimen de riego invernal.
Exposición: Necesita pleno sol. Si se mantiene demasiado a la sombra, se vuelve excesivamente tierna y verde, y es más propensa a pudrirse por exceso de riego.
Abono: Puede que no haga falta abonar si el sustrato es reciente. Abonar solo en verano y únicamente si la planta no se ha trasplantado recientemente. No abonar desde septiembre, ya que puede provocar un crecimiento exuberante que resulta fatal durante los meses oscuros y fríos.
Propagación: Por injerto o por esquejes. Las plantas suelen injertarse sobre cactus de tipo columnar, pero se ha comprobado que pueden producir sus propias raíces si se desinjertan. Los esquejes enraízan con una temperatura mínima de 20 °C (mejor en clima cálido). Se toman esquejes de brotes sanos en primavera y verano. Se corta el tallo con un cuchillo afilado y esterilizado y se deja el esqueje en un lugar cálido y seco durante una semana o varias (según el grosor del esqueje) hasta que se forme un callo sobre la herida. Una vez formado el callo, el esqueje puede colocarse en un recipiente con sustrato para cactus bien compactado, cubierto con una capa superficial de grava gruesa. Debe apoyarse solo sobre la grava gruesa, lo que evita que la base cortada se humedezca en exceso y permite que las raíces penetren en el sustrato rico situado debajo. Los esquejes deberían enraizar en 2 a 6 semanas.

