Traducción al español del texto de llifle.com (adaptación bajo la misma licencia CC-BY-SA).
Publicación: Gard. Chron. III, 12: 370 1892
Descripción
Caralluma socotrana es una de las especies más extrañas del género, con tallos articulados de forma simétrica que la hacen parecer un coral de color verde pálido. Pero lo más peculiar son sus flores únicas, de un rojo bermellón casi brillante. Es una de las más vistosas de todas las Asclepiadaceae suculentas. Está estrechamente emparentada con Caralluma cicatricosa.
Hábito: Suculenta perenne pequeña, que forma matas de hasta 30 cm de altura y anchura, ramificada desde la base y de forma irregular en el ápice. La planta entera es lisa.
Tallos: De hasta 15 cm de altura y 0,8-1 cm de diámetro (los tallos laterales, en el ápice, de 3-5 mm de diámetro), de verde pálido a verde azulado, con tubérculos de verde pardusco o verdinegro y olor penetrante; bordes romos. Tubérculos oblongo-cónicos y contorno ondulado.
Hojas: Rudimentarias, pequeñas, deltoides, comprimidas, cartilaginosas, de ápice pardo y papilosas.
Inflorescencia: Con 1 flor, subterminal desde las axilas, o pseudoumbelas de pocas flores.
Flores: En forma de estrella, aterciopeladas, de rojo brillante a naranja. Pedicelos de 1-3 mm (5-7 mm durante la maduración del fruto). Sépalos de 2-2,5 mm, alternados con pequeñas glándulas. Corola de unos 20-30 mm de ancho; tubo de 6-20 mm de largo y 9-11 mm de diámetro, campanulado, amarillo con puntos rojos o pardos; limbo rojo vivo o rojo pardusco con crestas concéntricas más oscuras. Lóbulos de la corola de unos 5 × 5 mm, anchamente triangulares o ovado-triangulares, brevemente acuminados, extendidos horizontalmente; márgenes fuertemente reflejos, con senos marcados entre ellos, de un rojo oscuro uniforme. Corona de 3,5-4,5 mm de altura, rojo púrpura oscuro; los lóbulos externos tan profundamente divididos que parecen apéndices basales de los lóbulos internos; márgenes apicales densamente pestañosos en blanco. Anteras de 0,8 × 0,5 mm. Polinios de 0,35 × 0,3 mm, redondeado-ovados y planos; alas de translador de 0,1 mm. Las flores huelen a carne podrida para atraer a los polinizadores.
Época de floración: Caralluma socotrana florece en otoño. Las flores son de vida corta, duran de uno a varios días como máximo.
Frutos: De color verde-amarillento pálido salpicado de púrpura, de unos 10 cm de largo y 0,5-0,8 cm de diámetro, con semillas papiráceas.
Origen y hábitat
Isla de Socotra (justo frente a la parte nororiental de África, en el océano Índico, Yemen), Etiopía, Somalia y las regiones desérticas de Kenia.
Altitud: de 120 a 1500 m s. n. m.
Cultivo y propagación
Caralluma socotrana es una planta especialmente difícil de mantener por sus necesidades de cultivo muy concretas: mucha luz y temperaturas invernales relativamente altas (por encima de 15 °C). Esto se debe sobre todo a que, por naturaleza, crece algo rápido y es de vida corta. Es muy sensible a la podredumbre combinada con temperaturas bajas, pero con las condiciones adecuadas es una planta de floración fácil. El objetivo es cultivarla lo más rápido posible con el calor y el sol pleno del verano (¡mucha agua!), esperar que florezca la primera o segunda temporada e intentar mantenerla viva durante el invierno con un riego más ligero, pero regular. Los trozos de tallo pueden usarse para iniciar nuevas plantas, así que merece la pena intentarlo.
Riego: Requiere riego moderado durante el período de crecimiento, pero agradece mucha agua y algo de abono en tiempo caluroso; dejar secar entre riegos, lo que favorece una floración abundante. En invierno, regar con moderación según la temperatura. Como ocurre con la mayoría de las asclepiadáceas, no conviene dejarla mojada con frío. Los cuidados invernales no presentan problemas a 15 °C con mucha luz. Dado que las raíces son bastante superficiales, usar sustrato para cactus o añadir perlita o piedra pómez al sustrato habitual. Es adecuado un sustrato granuloso y de drenaje muy libre, y las macetas de barro ayudan a que la planta se seque entre riegos.
Exposición: Semisombra o sombra ligera.
Plagas y enfermedades: Son muy sensibles a la cochinilla algodonosa de tallos y raíces, y sus daños pueden desencadenar un ataque de hongos. Si hay problemas con un tallo o con la podredumbre basal, se pueden aislar con seguridad las partes sanas, secarlas y enraizarlas de nuevo en sustrato húmedo.
Prácticas de cultivo: Trasplantar cada 2 años.
Propagación: Lo más fácil es por esquejes de tallo. Dejar secar los esquejes un día antes de plantarlos. Los tallos deben colocarse tumbados (no enterrados) sobre un sustrato granuloso, y enraizarán por la cara inferior. También puede multiplicarse por semilla, sembrada en primavera en turba de musgo arenosa y húmeda.
Sustrato: Dado que las raíces son bastante superficiales, usar sustrato para cactus o añadir perlita o piedra pómez al sustrato habitual. Es adecuado un sustrato granuloso y de drenaje muy libre, y las macetas de barro ayudan a que la planta se seque entre riegos.
Bibliografía
Major references and further lectures
- M. Gilbert, D. Goyder, J. Lavranos, S. Liede-Schumann, M. Thulin, and J. Venter “Flora Somalia” Vol 3 2006
- Focke Albers, Ulrich Meve “Illustrated Handbook of Succulent Plants: Asclepiadaceae: Asclepiadaceae” Volume 4 Springer, 2002
- Gary Brown, Bruno Mies “Vegetation Ecology of Socotra” Springer, 22/May/2012



