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Conophytum ratum S.A.Hammer

Familia: AIZOACEAE

Traducción al español del texto de llifle.com (adaptación bajo la misma licencia CC-BY-SA).

Publicación: Cact. Succ. J. (Los Angeles) 63(2): 67. 1991

Descripción

Conophytum ratum es una especie subterránea, enterrada en el suelo, con hojas translúcidas («ventanas»), que normalmente tiene un solo cuerpo o, rara vez, forma pequeños grupos con pocas cabezas. Es una de las especies más peculiares, que recuerda a extrañas gominolas.

Tallo: Sin tallo.

Cuerpo (pares de hojas): Más ancho que alto, blando, gelatinoso y con ventanas, verde a verde amarillento en invierno durante la fase de crecimiento activo, pero que va tornándose gradualmente naranja a rojo púrpura en la fase previa al reposo, a comienzos de primavera. Después la piel empieza a adelgazarse y pierde color, hasta que, cuando llegan los días calurosos y secos del verano, las plantas entran en reposo y parecen retirarse a un capullo seco y papiráceo tejido con su propia piel. En África, estas cubiertas les permiten soportar las duras condiciones estivales hasta la temporada de crecimiento otoñal, cuando vuelven a florecer.

Flores:

Fruto: Es una cápsula.

Origen y hábitat

Parte oriental de Richtersveld, Namaqualand, Sudáfrica.

Altitud: 800-950 m.

Precipitación media: 50 mm al año.

Hábitat: Habita en suelos esponjosos de cuarzo, a veces bajo el cuarzo transparente. El cuarzo actúa como reflector del calor del sol. En la base de la planta hay restos de hojas secas: en verano, la planta usa sus hojas viejas secas como escudo para proteger a las hojas más jóvenes de la desecación. Se encuentra con frecuencia junto a Conophytum maughanii, ambas especies muy parecidas. Esta especie tenía cinco subpoblaciones conocidas, una de las cuales (de su localidad tipo, en la granja Onder Namies) quedó casi aniquilada (y se dio por extinta) en la década de 1990, cuando un grupo de coleccionistas sudafricanos la saqueó; otra corre el riesgo de desaparecer localmente debido a la actividad minera en curso. Esto supondrá una reducción poblacional de al menos el 40 % en 30 años (duración de una generación: 10 años).

Cultivo y propagación

Son relativamente difíciles de cultivar. Estas plantas crecen con las lluvias de invierno y entran en reposo estival. La época de crecimiento en el hemisferio norte va de septiembre a marzo. Durante este período presentan sus flores y se pueden regar ligeramente una vez por semana o (mejor) pulverizarlas cada día, y se pondrán turgentes. En África, la niebla matinal aporta la humedad. De lo contrario, la epidermis se rompe (dejando cicatrices poco atractivas). Regar lo mínimo en verano (solo pulverizaciones ocasionales). Volver a regar en otoño, después de que las hojas del año anterior se hayan secado. Requieren buen drenaje. Les gusta el pleno sol o la semisombra, y en verano necesitan un lugar fresco. Resisten hasta -2 °C. Asegurar una muy buena ventilación. Evitar trasplantar con frecuencia; pueden permanecer en la misma maceta durante muchos años. Las plantas cultivadas en contenedores más grandes suelen tener flores de peor calidad; pueden mejorar si se les dan macetas pequeñas e individuales.

Propagación: Se pueden reproducir por semilla.