Traducción al español del texto de llifle.com (adaptación bajo la misma licencia CC-BY-SA).
Publicación: Cact. Suc. Mex. 33(1): 21 (1988)
Descripción
Cactus globoso, generalmente solitario, aunque a veces forma pequeños grupos mediante estolones subterráneos.
Tallo: Globoso, algo deprimido en el ápice, de color verde azulado cuando joven y después verde apagado, de hasta 9 cm de altura y anchura.
Tubérculos: Aplanados, más o menos redondeados, de hasta 20 mm de altura. La axila está lanosa al principio y después desnuda, sin glándulas.
Raíces: Posee una raíz pivotante muy desarrollada.
Espinas centrales: 3, muy robustas, curvadas hacia dentro, grises con puntas oscuras, dispuestas radialmente. Miden 18-20 mm; la inferior es la más larga.
Espinas radiales: 8-9, dispuestas radialmente, curvadas hacia dentro, desiguales, de color gris pardusco y 8-9 mm de longitud.
Flores: Amarillo cremoso, de 6-7 cm de diámetro.
Frutos: Oblongos, jugosos, de color verde opaco. Hasta 35 mm de longitud.
Origen y hábitat
México (Zacatecas, en la región de San Juan Capistrano), a unos 1000 m de altitud. Crece en simpatría con Echinocereus spinigemmatus, Echinocereus pamanesiorum y Mammillaria, posiblemente Mammillaria obscura.
Observaciones: La planta fue encontrada en la naturaleza por José Barron, alumno de la escuela misional local.
Cultivo y propagación
En cultivo, Coryphantha tripugionacantha no presenta problemas y florece con regularidad, mostrando sus grandes flores amarillas. Es una especie de crecimiento estival y de cultivo fácil, pero sensible al exceso de riego (propensa a la podredumbre).
Ritmo de crecimiento: Lento. Necesita entre 8 y 12 años para alcanzar su aspecto típico y definitivo.
Sustrato: Cultivar en un sustrato abierto, arenoso y granuloso para cactus.
Maceta: Necesita una maceta relativamente poco profunda para alojar sus raíces fibrosas y garantizar un drenaje muy bueno. Puede permanecer en la misma maceta durante muchos años.
Riego: Regar con moderación; prefiere un lugar completamente seco durante el invierno. Los ejemplares adultos se pudren y mueren con facilidad, sobre todo tras el trasplante, así que hay que ser extremadamente cuidadoso con el riego. Mantener seca en invierno o cuando las temperaturas nocturnas permanezcan por debajo de 10 °C. Regar menos de lo habitual si se cultiva en macetas grandes.
Necesidad especial: Proporcionar una ventilación muy buena. Casi todos los problemas se deben al exceso de riego y a la mala ventilación, sobre todo cuando el tiempo es encapotado, fresco o muy húmedo.
Abonado: Abonar una vez durante la época de crecimiento con un fertilizante específico para cactus y suculentas (abono rico en potasio y con poco nitrógeno diluido), que incluya todos los micronutrientes y oligoelementos, diluido a la mitad de la concentración recomendada en la etiqueta. Prosperan en suelos pobres y necesitan un aporte limitado de abono para evitar un exceso de vegetación, que es fácilmente atacado por hongos.
Exposición: Se desarrolla mejor con mucho sol y se estresa con poca luz, lo que puede dar lugar a un crecimiento deficiente y a una forma antinatural.
Resistencia al frío: Le gusta el calor (temperatura mínima recomendada en invierno de 5 °C), aunque las plantas mantenidas perfectamente secas pueden soportar temperaturas bajas, de alrededor de -5 °C. Para un cultivo seguro, conviene evitar las heladas.
Usos: Puede cultivarse al aire libre en parterres elevados o terrazas, si está protegida de la lluvia invernal.
Plagas y enfermedades: Estos cactus pueden atraer a diversos insectos, pero las plantas en buen estado deberían estar casi libres de plagas, sobre todo si se cultivan en un sustrato mineral, con buena exposición y ventilación. Aun así, hay varias plagas a vigilar:
Araña roja: Puede eliminarse eficazmente frotando las plantas y pulverizándolas desde arriba.
Cochinillas algodonosas: Ocasionalmente se instalan en los brotes nuevos y en las flores, deformándolas, pero las peores se desarrollan bajo tierra, en las raíces, y son invisibles salvo por sus efectos.
Podredumbre: Es un problema menor si las plantas se riegan y se airean correctamente. Si no es así, los fungicidas no ayudarán demasiado.
Propagación: Por semillas. Pueden sembrarse en macetas con un sustrato arenoso fino y bien drenado, en cualquier momento de la primavera, cuando las temperaturas son cálidas. Cubrir las semillas con una capa fina de gravilla y regar desde abajo con un fungicida para prevenir el «damping off». Durante 1-2 semanas, cubrir las macetas con una lámina de vidrio o metacrilato transparente para mantener la humedad alta. Retirar el vidrio y sustituirlo por una malla de sombreo ligera, y pulverizar una o dos veces al día durante las dos semanas siguientes, tras las cuales la mayoría de las semillas deberían haber germinado. A partir de entonces, las pulverizaciones pueden reducirse a día sí y día no, y después cada tres días, a medida que las plantitas crecen.
Nota
Coryphantha tripugionacantha pertenece al grupo de plantas emparentadas con Coryphantha pallida, caracterizado por sus grandes flores amarillas sin glándulas visibles en los surcos de los tubérculos.
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