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Echeveria coccinea f. cristata

Familia: CRASSULACEAE · Variedad o forma de Echeveria coccinea

Traducción al español del texto de llifle.com (adaptación bajo la misma licencia CC-BY-SA).

Descripción

Echeveria coccinea es un arbusto suculento de roseta, de hasta 60 cm de altura o más, que tiende a ramificarse desde la base. Al principio erecto, sus tallos se vuelven postrados y echan raíces en el suelo formando un montículo extendido. La planta es suavemente pubescente, salvo el interior de las flores. La especie es algo variable en su hábitat y también en cultivo: las plantas comparables etiquetadas como E. coccinea varían considerablemente en la forma del tallo y de las hojas según el clon y las condiciones de cultivo.

Tallos: Con ramificación escasa, de 0,5-2 cm de diámetro, de color pardo grisáceo o rojizo, finamente pubescentes en gris, como el resto de la planta.

Raíces aéreas: Esta especie produce numerosas raíces aéreas finas, similares a pelos, a partir de la parte más antigua del tallo.

Hojas: De 3-12 cm de largo y 2-4 cm de ancho, dispuestas en roseta y, en los tallos floríferos, alternas y dispersas; oblanceoladas a obovado-espatuladas, estrechas, atenuadas, con la cara superior cóncava. De un verde oscuro suave, a menudo enrojecido y aterciopelado, cubierto de una fina pelusa plateada que da a las hojas un color verde azulado.

Rosetas: Abiertas, de 5-20 cm de diámetro.

Flores: Abundantes, en una inflorescencia axilar en espiga simple y larga, con hojas, de unos 35-70 cm de altura. Escarlatas o rojizas/amarillentas por fuera y amarillas por dentro. La corola tiene 5 segmentos y no es más larga que el cáliz extendido. Sépalos ascendentes a muy extendidos, de 13-15 mm de largo; cáliz escarlata, marcadamente pentagonal, de 9-15 mm de largo, 8-9 mm de diámetro en la base y 7-10 mm en la boca.

Pedicelo: De 2 mm de largo. Se conservan bien cortadas.

Época de floración: Floración en primavera.

Observaciones: La rara forma cristada produce roseta plateadas, magníficas y de forma curiosa, en los extremos de sus ramas aterciopeladas de color pardo rojizo, y parece alternar entre su forma cristada y la normal a lo largo de los años.

Origen y hábitat

México (Hidalgo)

Cultivo y propagación

Las echeverias son suculentas de cultivo fácil, que toleran el sol, la sombra, los sustratos húmedos y los secos, pero solo lucen en su mejor forma con niveles adecuados de luz y agua, y lo ideal es cultivarlas al aire libre a pleno sol. En general, cuanta más luz recibe la planta, mejor muestra sus colores y su forma. Se requiere luz intensa para evitar el “estiramiento” de las echeverias (el “estiramiento” se produce cuando una planta de crecimiento moderadamente rápido, como una echeveria, se cultiva en luz escasa o se abona en exceso, lo que provoca un crecimiento excesivamente exuberante que da lugar a plantas débiles y pálidas). Sin embargo, al pasar las plantas de condiciones de poca luz a pleno sol, hay que vigilar las quemaduras solares causadas por una transición demasiado rápida a la intensa luz del verano; se evitan con facilidad regando bien las plantas antes de trasladarlas en un día nublado. Las echeverias toleran periodos prolongados de sequía y sobreviven sin riego, pero crecen con más vigor si reciben humedad suficiente durante su período de crecimiento, sin permitir nunca que la planta permanezca encharcada (son sensibles a la podredumbre de raíces). Por ello, en el cultivo es fundamental usar un sustrato muy poroso, que permita un drenaje rápido. Evítese el riego por aspersión en condiciones de humedad, sobre todo en invierno. Las echeverias tienen raíces superficiales y, por tanto, se benefician de buenos niveles de materia orgánica en el sustrato. Dales espacio suficiente en la raíz para un crecimiento óptimo. Los abonos de liberación lenta con contenido bajo o moderado de nitrógeno incorporados al sustrato suelen bastar para las estaciones de crecimiento de primavera y verano; normalmente no se necesitan aportes adicionales de abono hasta la primavera siguiente. La buena ventilación es importante para reducir el riesgo de plagas y enfermedades, y evitar la humedad excesiva en los fríos del invierno es clave para cultivar con éxito echeverias en vivero. Toleran heladas ligeras. Sin embargo, la temperatura ideal durante la estación de crecimiento estival es de 5-25 °C; las temperaturas más frescas del otoño tienden a intensificar el color del follaje más que durante el período activo de crecimiento estival. Los pulgones atacan a esta planta (y a todas las echeverias con flor).

Crecimiento cristado: A diferencia de las variedades “monstruosas”, en las que la variación respecto al crecimiento normal se debe a una mutación genética, el crecimiento cristado puede aparecer en plantas normales. A veces se debe a variaciones en la intensidad de la luz o a daños, pero en general se desconocen las causas. Una planta cristada puede tener zonas que crecen con normalidad, y una planta con crestas que parece un cerebro puede volver a crecer de forma normal sin motivo aparente. Si queda algo de la parte cristada, hay que eliminar el crecimiento normal y conservar la parte cristada; esto deberá hacerse con regularidad.

Propagación: Se propaga fácilmente por esquejes en primavera. Cuando el tallo se vuelve demasiado alto, basta con cortar la roseta superior con un trozo de tallo y plantarla. Enraíza pronto, y la planta que queda solo con el tallo no tardará en brotar yemas nuevas que, a su vez, pueden usarse para propagar. Época de esquejes: de abril a julio. También puede propagarse por hojas. Si la planta se trasplanta, pueden retirarse algunas hojas inferiores para intentar la propagación. Sin embargo, algunos esquejes se secarán sin llegar a producir una plántula. Echeveria coccinea también es un buen portainjerto para especies de crecimiento enano.