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Echeveria rubromarginata Rose

Familia: CRASSULACEAE

Traducción al español del texto de llifle.com (adaptación bajo la misma licencia CC-BY-SA).

Publicación: N. Amer. Fl. 22: 23. 1905

Descripción

E. rubromarginata es una especie de crecimiento lento e inusual. Forma rosetas suculentas de hasta 25 × 30 cm de diámetro y altura; normalmente permanece solitaria, aunque ocasionalmente puede emitir hijuelos y formar una pequeña mata.

Tallo: Grueso, similar a un cáudice, muy corto (casi sin tallo); puede crecer lentamente hasta 5-7 cm de altura y unos 3 cm de diámetro.

Hojas: De 11-17 cm de largo y 7-9 cm de ancho, turgentes, obovadas o anchamente lanceoladas, obtusas y mucronadas o agudas, de color gris plateado a verde pálido (ligeramente glauco), con margen rosado a rojo púrpura, ligeramente ondulado.

Flores: Rojas, amarillas por dentro. La inflorescencia es una panícula cimosa de 6-12 ramas, de hasta 1 m de altura. Cada rama lleva unas 5 flores. Pedicelo rojizo de 1-2 mm de largo; sépalos de hasta 13, ascendentes; cáliz de hasta 14 mm de largo y unos 11 mm de diámetro; pétalos rojos.

Origen y hábitat

México (Norteamérica).

Localidad tipo: Orizaba, Veracruz-Puebla.

Hábitat: Crece en zonas bastante cálidas y secas.

Cultivo y propagación

Tolera desde pleno sol hasta sombra, aunque, en líneas generales, cuanta más luz recibe la planta, mejor muestra sus colores y su forma. Sin embargo, al pasar plantas de condiciones de poca luz a pleno sol, hay que tener cuidado con las quemaduras solares, que se evitan fácilmente regando bien las plantas antes de trasladarlas en un día nublado. Toleran periodos secos prolongados y sobreviven a la sequía sin riego, pero crecen con más vigor si reciben humedad adecuada durante su estación de crecimiento, sin dejarlas nunca encharcadas (sensibles a la podredumbre de raíz). Usar un sustrato muy poroso, que permita un drenaje rápido. Los abonos de liberación lenta con contenido bajo a moderado de nitrógeno son adecuados para las estaciones de crecimiento de primavera y verano; no es necesario aportar más abono hasta la primavera siguiente. Una buena circulación de aire es importante para reducir el riesgo de plagas y enfermedades, y evitar la humedad excesiva en condiciones frescas de invierno es clave para cultivar con éxito Echeveria en vivero. Tolera heladas ligeras, pero se inverna mejor a 5-10 °C. Las temperaturas más frescas del otoño tienden a intensificar los colores del follaje respecto a los de la temporada activa de crecimiento estival. Los pulgones atacan esta planta (como a todas las Echeveria con flor).

Propagación: Habitualmente por semilla. Si la planta se trasplanta, se pueden retirar algunas hojas inferiores para intentar la propagación por hoja; también es práctica común recoger las hojas del tallo floral. Sin embargo, no es de las especies más fáciles de enraizar, ya que muchos de estos esquejes se secan sin producir una plántula, pero con perseverancia es probable obtener algunas plantas nuevas. Necesita buen drenaje.