Traducción al español del texto de llifle.com (adaptación bajo la misma licencia CC-BY-SA).
Descripción
Echeveria setosa (forma típica) es una suculenta muy característica, con una pubescencia notable. Es una suculenta en roseta de crecimiento lento y muy variable, que emite hijuelos libremente desde la base y forma con facilidad matas densas. Hoy existen en cultivo muchas variedades y cultivares, a menudo bastante distintos a primera vista.
Tallo: Casi sin tallo.
Rosetas: De globosas a algo aplanadas, muy destacadas. De unos 5-20 cm de diámetro según la variedad. Hojas numerosas, a veces 100 o más. Por la densidad de los pelos, el centro de la roseta suele ser blanco, lo que da un contraste muy vistoso con los márgenes externos.
Hojas: Pequeñas, densamente dispuestas, de forma espatulada, convexas por ambas caras y estrechas, glaucas o verde oscuras que en invierno adquieren tonos verde-rojizos; según la variedad, van desde casi glabras hasta muy peludas, con pelos rígidos y brillantes. Las formas más comunes en cultivo presentan un recubrimiento completo de un vello blanco, brillante y suave.
Flores: Son el rasgo más distintivo y reconocible de la especie. Se disponen en cimas helicoidales erguidas y arqueadas, que salen de cada roseta y alcanzan entre 15 y 20 cm de altura, con unas 6 a 9 flores cada una. En grupos grandes de rosetas, a menudo las inflorescencias se ramifican. Las flores son rojas y amarillas, con cincinos simples o bifurcados de segundo orden. La corola es campanulada u ovoide-urceolada, con una marcada forma pentagonal.
Época de floración: Primavera y comienzos de verano.
Forma crestada: La rara forma crestada produce rosetas de hojas plateadas y magníficas, de formas curiosas, que pueden adoptar muchas formas fascinantes.
Origen y hábitat
Origen de jardín (cultivar de vivero). La especie típica procede del sur de México, de las montañas de Oaxaca y Puebla. Existen varias variedades naturales de esta especie tan variable. La mayoría son endémicas de pequeñas áreas de México y corren peligro de extinción en la naturaleza.
Cultivo y propagación
Las echeverias son suculentas de cultivo fácil que toleran el sol, la sombra, los suelos húmedos y los secos, pero solo lucen en su mejor forma con niveles adecuados de luz y de agua, y lo ideal es cultivarlas al aire libre a pleno sol. En general, cuanta más luz reciba la planta, mejor mostrará sus colores y su forma. Se necesita luz intensa para evitar el «estiramiento» de las echeverias (el «estiramiento» se produce cuando una planta de crecimiento moderadamente rápido, como una echeveria, se cultiva con poca luz o con exceso de abono, lo que provoca un crecimiento excesivamente exuberante que da lugar a plantas débiles y pálidas). Sin embargo, al pasar las plantas de condiciones de poca luz a pleno sol, hay que vigilar las quemaduras solares provocadas por un cambio demasiado rápido a la intensa luz del verano; se evitan más fácilmente regando bien las plantas antes de trasladarlas en un día nublado. Las echeverias toleran períodos secos prolongados y sobreviven a la sequía sin necesidad de regar, pero crecen más fuertes si reciben humedad suficiente durante su período de crecimiento, sin dejar nunca que la planta permanezca encharcada (son sensibles a la podredumbre de raíces). Por ello, en cultivo es fundamental usar un sustrato muy poroso que permita un drenaje rápido. Evitar el riego por aspersión en condiciones de humedad, sobre todo en invierno. Las echeverias tienen raíces superficiales y por ello se benefician de niveles adecuados de materia orgánica en el sustrato. Dales espacio suficiente en la maceta para un crecimiento óptimo. Los abonos de liberación lenta con contenido bajo o moderado de nitrógeno incorporados al sustrato suelen bastar para las épocas de crecimiento de primavera y verano de las echeverias; normalmente no se necesitan abonados adicionales hasta la primavera. Una buena ventilación es importante para reducir el riesgo de plagas y enfermedades, y evitar la humedad excesiva en los fríos invernales es clave para cultivar con éxito echeverias en vivero. Toleran heladas ligeras. No obstante, el intervalo de temperatura ideal durante el período de crecimiento estival es de 5-25 °C; las temperaturas más frescas del otoño tienden a intensificar los colores del follaje más que durante la época activa de crecimiento estival. Los pulgones atacan a esta planta (y a todas las echeverias con flor).
Propagación: Se propaga fácilmente por esquejes en primavera. Cuando el tallo se vuelve demasiado alto, basta con cortar la roseta superior con un trozo de tallo y plantarla. Pronto enraíza, mientras que la planta que queda solo con el tallo no tardará en brotar yemas nuevas, que a su vez pueden usarse para propagar. Época para tomar esquejes: de abril a julio. También puede propagarse por hojas. Si la planta se trasplanta, pueden retirarse algunas de las hojas inferiores para intentar la propagación. Sin embargo, algunos de los esquejes se secarán sin llegar a producir una plántula.
Bibliografía
Major references and further lectures.
- Werner Rauh “The Wonderful World of Succulents: Cultivation and Description of Selected Succulent Plants Other Than Cacti” Smithsonian Institution Press, 1984
- James Cullen, Sabina G. Knees, H. Suzanne Cubey “The European Garden Flora Flowering Plants: A Manual for the Identification of Plants Cultivated in Europe, Both Out-of-Doors and Under Glass” Cambridge University Press, 11/ago/2011
- Hermann Jacobsen ”A Handbook of Succulent Plants: Abromeitiella to Euphorbia” Blandford Press, 1960
Galería







