Traducción al español del texto de llifle.com (adaptación bajo la misma licencia CC-BY-SA).
Descripción
Echeveria subrigida cv. Fire and Ice es una suculenta formadora de rosetas, grande y muy atractiva, que alcanza hasta 22,5 cm de altura y rosetas de hasta 45 cm de ancho, con hojas anchas en forma de pala, de color azul plateado, profundamente acanaladas y de margen liso que a menudo destaca con tonos rosados o rojizos. La diferencia entre la selección ‘Fire and Ice’ y la Echeveria subrigida típica es el margen de las hojas, de un púrpura-rojo más intenso. A finales de la primavera y a mediados del verano aparecen los pesados tallos erguidos que sostienen las flores de color rosa coral, anaranjadas por dentro, con nectarios rojos.
Hábito: Formadora de rosetas grandes.
Hojas: Anchas en forma de pala, azul plateadas, acanaladas, de margen liso y a menudo con tonos rosados.
Inflorescencia: Tallos erguidos y pesados.
Flores: Rosa coral por fuera, anaranjadas por dentro, con nectarios rojos.
Época de floración: De finales de primavera a mediados de verano.
Origen y hábitat
Echeveria subrigida ‘Fire and Ice’ es una selección cultivar de la muy atractiva Echeveria subrigida, formadora de rosetas grandes. Origen de jardinería.
Cultivo y propagación
Echeveria subrigida es una planta de crecimiento estival, relativamente fácil aunque no es de las echeverias más sencillas. Forma excelentes ejemplares en maceta.
Sustrato: Usar un sustrato muy poroso, que permita un drenaje rápido.
Trasplante: Si están en maceta, trasplantar preferiblemente en primavera cuando las raíces se apelotonen. En general, conviene trasplantarlas cada dos años para renovar el sustrato, aunque esto no implica necesariamente usar macetas más grandes. Cubrir aproximadamente un cuarto de la maceta con tiestos rotos, grava, etc., para favorecer un buen drenaje. Tras el trasplante, no regar durante una semana o más. Usar macetas con buen drenaje. Cuando la planta madura, cultivarla lentamente y adoptar un nuevo intervalo de trasplante de cada 2-3 años. Además, cultivarla en condiciones más secas o con sol más intenso.
Abono: Los abonos de liberación lenta con un contenido de nitrógeno bajo o moderado son adecuados para las estaciones de crecimiento de primavera y verano; no se requieren aportes adicionales hasta la primavera siguiente.
Exposición: Tolera desde pleno sol hasta sombra, pero, en general, cuanta más luz reciba la planta, mejor mostrará sus colores y su forma. Sin embargo, al pasar plantas de condiciones de poca luz a pleno sol, hay que tener cuidado con las quemaduras solares, que se evitan fácilmente regando bien las plantas antes de trasladarlas en un día nublado.
Riego: Toleran periodos secos prolongados y sobreviven a la sequía sin riego, pero crecen con más vigor si reciben humedad adecuada durante su periodo de crecimiento, evitando siempre que la planta permanezca encharcada (sensible a la podredumbre de raíz).
Ventilación: Una buena circulación de aire es importante para minimizar el riesgo de plagas y enfermedades, y evitar la humedad excesiva en los inviernos fríos es clave para cultivar con éxito Echeveria en vivero.
Resistencia al frío: Tolera heladas ligeras, pero es preferible invernarla a 5-10 °C.
Las temperaturas más frescas del otoño tienden a intensificar los colores del follaje respecto a los de la temporada activa de crecimiento estival.
Plagas y enfermedades: Los pulgones atacan esta planta (como a todas las Echeveria con flor).
Mantenimiento: Retirar las hojas viejas y secas que se acumulan en la base.
Propagación: Habitualmente por semilla. Si la planta se trasplanta, pueden retirarse algunas hojas inferiores para intentar la propagación por hoja; también es habitual recoger las hojas del tallo floral. Sin embargo, no es una de las especies más fáciles de enraizar, ya que muchos de estos esquejes se secan sin producir una plántula, pero con perseverancia es probable obtener algunas plantas nuevas.