Traducción al español del texto de llifle.com (adaptación bajo la misma licencia CC-BY-SA).
Descripción
Esta planta es un ejemplo de híbrido intergenérico (o nothogénero), producido al cruzar plantas de dos géneros distintos (Echinocactus grusonii × Ferocactus schwarzii). El híbrido interespecífico F1 resultante muestra características intermedias de ambos progenitores, con costillas rectas cubiertas por espinas amarillas en forma de aguja.
Forma variegada: La forma variegada (× Echinoferocactus (E. grusonii × F. schwarzii) f. variegata) tiene el tallo variegado en blanco cremoso, amarillo y verde. Parece ser una planta bastante variable, con varios clones de formas diversas. Los ejemplares de las fotos son muy atractivos y muy apreciados. A veces se injertan sobre especies columnares más vigorosas, pero también pueden cultivarse fácilmente sobre sus propias raíces, aunque su crecimiento es bastante lento.
Origen y hábitat
Origen en jardín (cultivar obtenido en vivero).
Cultivo y propagación
Los cactus variegados se consideran selectos y difíciles de cultivar, aunque muchos de ellos son relativamente fáciles de mantener. Hay que tener en cuenta que no toleran la exposición prolongada al sol directo (sobre todo durante los días más calurosos del verano), por lo que conviene cultivarlos en semisombra o bajo sol filtrado. A veces se ven como plantas injertadas, pero muchas crecen bien sobre sus propias raíces. Por el contrario, los albinos solo sobreviven si están injertados sobre un patrón verde vigoroso. Usar un sustrato mineral de buena permeabilidad, con poca materia orgánica (turba, humus). Regar con moderación de marzo a octubre y mantener en completa sequedad en invierno, a temperaturas de 5 a 15 °C. (En general, estas plantas son más delicadas y no soportan temperaturas de helada.) ¡Durante el reposo, nada de humedad ambiental alta!
Propagación: casi siempre por semilla. Las plantas suelen injertarse sobre cactus columnares.
Nota
Variegación, albinismo y esquizocromía.
Variegación: Una planta variegada presenta sectores, manchas o franjas de dos o más colores diferentes, incluidos tonos distintos de verde. Las plantas con tallos u hojas variegados suelen resultar atractivas y muy apreciadas. En la mayoría de las especies, los tallos o las hojas son normalmente verdes, y la epidermis variegada es una mutación poco frecuente, denominada quimera. La variegación quimérica se debe a la pérdida de la capacidad de producir clorofila en algunos tejidos de la planta, de modo que ese tejido deja de ser verde. Los tejidos sin clorofila suelen ser de color blanco o amarillo pálido (por los pigmentos carotenoides) o rojo (por los pigmentos betalaínas o antocianos), en contraste con el tejido verde normal. Existen varias formas de variegación, según los tejidos afectados. En algunas formas la variegación es inestable: su extensión y naturaleza pueden variar, y a veces la planta vuelve a la forma verde. En otras es estable y no cambia en condiciones normales. Como la variegación se debe a la presencia de dos tipos de tejido vegetal, la propagación debe hacerse por un método vegetativo que conserve ambos tipos de tejido en su proporción relativa.
Albinismo: De vez en cuando una planta presenta albinismo (ausencia total de pigmento clorofílico). Esto significa que sus tejidos son incapaces de realizar la fotosíntesis. El resultado es una planta de color blanco crema por completo. Esta planta será más débil que una verde, y el albinismo es, por lo general, un rasgo letal (no puede producir su propio alimento y no lo obtiene de ninguna otra fuente). Sin clorofila, la planta albina no tiene forma de fabricar el alimento necesario para sobrevivir y crecer hasta la madurez. Esto implica que estas plantas no pueden sobrevivir sobre sus propias raíces y necesitan injertarse sobre una planta verde normal que les proporcione alimento. Algunas de estas plantas albinas son, en efecto, muy populares y muy buscadas por los coleccionistas.
Esquizocromía: El aspecto amarillo o rojo de algunas plantas se debe, con más precisión, a otra aberración llamada «esquizocromía». En este caso, sin embargo, falta el pigmento verde específico (clorofila): todos los demás pigmentos están presentes en niveles normales. Se pierde la coloración verde dominante, pero la planta seguirá teniendo casi con toda seguridad los demás pigmentos normales, que dan el aspecto general amarillo de los tallos y el color rojo de las espinas.

