Traducción al español del texto de llifle.com (adaptación bajo la misma licencia CC-BY-SA).
Publicación: Chamaelobivia hybid
Descripción
Los híbridos Chamaelobivia. Chamaecereus silvestrii (hoy renombrado Echinopsis chamaecereus) es una especie antigua, muy hibridada con diversas lobivias; de ahí el nombre Chamaelobivia (híbrido intergenérico de Chamaecereus y Lobivia). Como ambos géneros se han reclasificado dentro de Echinopsis, este es un híbrido de Echinopsis.
Los Chamaelobivia son híbridos muy populares que desarrollan flores espectaculares de distintos colores sobre el cuerpo original en forma de «cacahuete», y muchos de estos híbridos tienen nombres de cultivar. Estas plantas forman pronto matas espectaculares, con 20-30 (o más) flores a la vez. Suelen ser más gruesas, más robustas y de mayor porte que C. sylvestrii, y tienden a no formar los hijuelos típicos con forma de cacahuete. Los hijuelos que producen se unen con más firmeza a los tallos principales.
La mayoría de estos híbridos pueden crecer al aire libre todo el año y soportan mucho sol. Son resistentes entre -4 y -12 °C, según el clon.
Hábito: Cespitoso, formando matas espectaculares.
Tallo: En forma de cacahuete, con hijuelos que se unen con firmeza a los tallos principales.
Flores: Numerosas, de distintos colores, 20-30 (o más) a la vez.
Origen y hábitat
Origen: Obtenido en vivero (cultivar de jardín), híbrido de Chamaecereus sylvestrii × Lobivia sp.
Cultivo y propagación
Los híbridos Chamaelobivia son muy fáciles de cultivar y son plantas ideales para principiantes. Los progenitores de todos los Chamaelobivia proceden de zonas montañosas, por lo que prefieren mucha luz, condiciones frescas y secas en invierno. El conjunto de los Chamaelobivia tiene flores encantadoras, las plantas se mantienen compactas y las matas se pueden manejar fácilmente por división. Florecen con abundancia en interior si las condiciones les convienen.
Ritmo de crecimiento: Relativamente rápido y de floración fácil; forma matas grandes en las mejores condiciones.
Sustrato: Sin problemas en un sustrato mineral muy abierto, con al menos un 50 % de arena o grano de piedra pómez, y con un pH ligeramente ácido.
Trasplante: Se acomodan bien en una maceta pequeña y, con el tiempo, siguen siendo una planta de interior de tamaño manejable. Conviene trasplantarlas con regularidad: el trasplante aumenta el número y el tamaño de los tallos, así como el número de flores. Trasplantar cada año hasta alcanzar unos 100 mm de tamaño y después cada dos o tres años. Lo mejor es hacerlo al final del invierno, aunque también puede hacerse en otras épocas. No regar durante un par de semanas tras el trasplante para reducir el riesgo de podredumbre por raíces rotas. Una capa de grava fina («pea gravel») en el fondo de la maceta mejora el drenaje. Una capa de grava decorativa en superficie ayuda a evitar que el sustrato se apelmace, lo que reduce la absorción de agua; además, impide que la perlita y la piedra pómez se esparzan y queda bien.
Riego: Requiere pleno sol o sombra ligera y un riego cuidadoso para mantener la planta compacta, conservar las espinas fuertes y densas, y dejar que la maceta se seque entre riegos. En invierno, mantener seca a una temperatura mínima de 0 °C. Rebutia albipilosa tiende a pudrirse si se riega en exceso. Las plantas pueden sacarse al exterior en abril, protegidas de la lluvia y del sol directo. Al sacarlas, regar a fondo, de nuevo a las dos semanas y otra vez a la semana. Tras un mes, las plantas están listas para exponerse a pleno sol y a la lluvia durante el verano. En periodos secos, la colección se riega una vez por semana; en periodos secos y calurosos, dos veces por semana.
Abono: Abonar en verano con un fertilizante rico en potasio.
Resistencia al frío: Según se cuenta, resiste las heladas si se mantiene seca antes y durante el frío, y necesita un periodo de reposo invernal (resiste hasta -7 °C, o menos durante periodos cortos). En la naturaleza crecen a gran altitud y no prosperan con temperaturas altas en cultivo. A menudo entran en reposo a mitad de verano y reanudan el crecimiento cuando baja la temperatura a finales de agosto. Pueden soportar temperaturas muy bajas durante largos periodos. Todas las especies toleran heladas ligeras, incluso sin estar completamente secas. Se acepta en general que las plantas mantenidas a temperatura demasiado alta, o regadas en exceso durante el reposo invernal, no florecerán al año siguiente. Se encontrarán perfectamente en macetas al aire libre de abril a septiembre si se protegen de lluvias torrenciales y granizo.
Exposición: La planta tolera situaciones muy luminosas, pero prefiere sol filtrado o sombra de tarde; en interior necesita mucha luz y algo de sol directo. Tiende a broncearse con mucha luz, lo que favorece la floración y la producción abundante de espinas, pero puede sufrir quemaduras o un crecimiento atrofiado si se expone en exceso al sol directo durante las horas más calurosas del verano.
Usos: Excelente para cultivo en contenedor. Siempre tiene buen aspecto y se mantiene pequeña. Queda bien en un invernadero frío, en un semillero o al aire libre en un jardín rocoso.
Plagas y enfermedades: Todas, sobre todo las jóvenes, son sensibles a la araña roja.
Podredumbre: Es especialmente propensa a la podredumbre de raíces; por ello, conviene ponerla en una maceta más pequeña rellena de un sustrato muy poroso. Sin embargo, la podredumbre es un problema menor en cactus si se riegan y se ventilan correctamente. Si no es así, los fungicidas no ayudarán demasiado.
Propagación: Por esquejes, ya que ramifica libremente desde la base. También puede cultivarse a partir de semilla o por injerto. Las semillas pueden sembrarse en primavera o verano. No conviene molestar a las plántulas hasta que estén bien enraizadas; después pueden trasplantarse por separado a macetas pequeñas. Fácil de propagar a partir de hijuelos. Se producen numerosos hijuelos pequeños («cacahuetes»). Estos hijuelos pueden separarse y plantarse de inmediato, ya que enraízan fácilmente sin ayuda en cuanto tocan el suelo. Basta con dejarlos sobre el sustrato para tener una planta nueva.



