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Euphorbia mosaica P.R.O.Bally & S.Carter

Familia: EUPHORBIACEAE

Traducción al español del texto de llifle.com (adaptación bajo la misma licencia CC-BY-SA).

Publicación: Cact. Succ. J. (Los Angeles) 48: 125 1976

Descripción

Euphorbia mosaica es una suculenta baja y de forma almohadillada, formada por masas redondeadas de hasta 8 cm de altura y 15 cm de anchura, que visto desde arriba recuerda a un mosaico. Es de crecimiento lento.

Tallo: Tallos pequeños y delgados, de color gris azulado, con 5-7 costillas. En sección transversal, las costillas son redondeadas, con pequeños tubérculos poco profundos. En la parte superior de los tubérculos se aprecian las cicatrices de las hojas.

Flores: Varias entre los tubérculos, más cerca de los ápices de los tallos, pequeñas, filiformes y de color amarillo verdoso.

Origen y hábitat

Localidad tipo: Somalia (Erigavo, a 61 km, Moledera).

Hábitat: Crece en laderas relativamente empinadas, sobre suelos yesosos, muy bien camuflada y a ras del suelo. Convive con otras especies estenoendémicas, como Aloe molederana.

Cultivo y propagación

Es una especie de crecimiento lento y delicada de cultivar sobre sus propias raíces. Responde bien al calor durante su período de crecimiento activo, a finales de primavera y en los meses de verano.

Sustrato: Se desarrolla bien en un sustrato mineral muy drenante.

Riego: Puede regarse con moderación todo el año, excepto en el mes más frío del invierno, ya que se pudre con facilidad, sobre todo si hay exceso de humedad. Durante el verano agradece un abonado y riego moderados.

Exposición: Necesita mucha luz para mantener su forma compacta.

Resistencia al frío: Muy sensible; protegerla de las heladas.

Propagación: Suele injertarse sobre patrones más vigorosos, como Euphorbia canariensis o Euphorbia resinifera, para que crezca más rápido y para evitar la podredumbre. También puede propagarse por esquejes (ramifica con entusiasmo y los hijuelos se obtienen con facilidad). Si se retira un hijuelo, conviene dejarlo secar una semana o así, para que la herida cicatrice (los esquejes plantados demasiado pronto se pudren fácilmente antes de emitir raíces). Es preferible lavar el corte para eliminar el látex.

Advertencia: Como en todas las euforbias, cuando la planta se daña exuda un espeso látex blanco lechoso. Este látex es venenoso y puede irritar la piel. Hay que tener extremo cuidado de que no entre en los ojos ni en la boca. Las plantas cultivadas deben manipularse con cuidado.