Traducción al español del texto de llifle.com (adaptación bajo la misma licencia CC-BY-SA).
Publicación: Cact. Succ. J. (Los Angeles) 57(6): 246. 1985
Descripción
Gymnocalycium alboareolatum es una especie bonita, de tamaño modesto, especialmente atractiva por sus tallos solitarios, aplanados, de color verde grisáceo, de menos de 6 cm de diámetro, con areolas blancas muy prominentes. Las flores son blanco plateado, a menudo con matiz rosado, generalmente agrupadas de junio a septiembre.
Nota: Gymnocalycium alboareolatum fue publicada por Rausch, en Succulenta 64(10): 213-214, 1985. El nombre se publicó con la grafía “alboareolatum”, pero se corrigió a “albiareolatum” según el Art. 60.8 y la Rec. 60G.
Etimología del nombre específico: el nombre de la especie significa “areolas blancas”, del latín albus, blanco, y areola, areola.
Tallo: Solitario, globoso-aplanado, de hasta 6 cm de diámetro, verde grisáceo, glauco, apenas sobresale del nivel del suelo y tiene un sistema radicular subterráneo engrosado.
Costillas: 9-11, rectas, con protuberancias bien definidas en forma de mentón de hasta 1 cm de altura.
Areolas: Bastante grandes, de 5 mm de grosor, con pelos blancos gruesos.
Espinas centrales: Ausentes.
Espinas radiales: 6-7, dobladas, curvadas hacia el cuerpo, duras, pardas, de 1 cm de longitud.
Flores: Blanco plateado por fuera, rosadas por dentro; segmentos externos del perianto con una franja verde, de hasta 6,5 cm de longitud y 4,5 cm de diámetro.
Frutos: Ovalados a claviformes, verde azulados, glaucos, de 25-30 mm de longitud.
Origen y hábitat
Gymnocalycium alboareolatum se conoce únicamente de una población con un área de presencia inferior a 100 km² en La Rioja (zona alrededor de Villa Bustos), Argentina. La especie es localmente abundante, pero se observa un declive continuo de los ejemplares adultos.
Rango de altitud: 800-1100 (-1500?) m s. n. m.
Hábitat y ecología: La especie habita en matorral de monte. Suele crecer enterrada en el suelo, lo que dificulta mucho verla cuando no está en flor o con fruto. Crece en ladera pedregosa. La principal amenaza para la especie es el desarrollo urbano: la única población conocida crece en el borde de una localidad que se está expandiendo. Parte de la población ya se ha visto afectada por la urbanización, y esto no cesará en un futuro próximo. Por ello la especie figura como En Peligro Crítico. No se conoce su uso ni comercio.