Traducción al español del texto de llifle.com (adaptación bajo la misma licencia CC-BY-SA).
Publicación: Asklepios 56: 9 1992
Cultivo y propagación
Hoodia officinalis es una de las especies más fáciles de cultivar, pero es propensa a la podredumbre de raíces por exceso de riego y falta de aire fresco.
Exposición: Solo en interior, en la posición más luminosa.
Riego: Regar con normalidad durante el período de crecimiento y con moderación en invierno.
Resistencia al frío: Suele recomendarse invernarlas en condiciones cálidas (a 10 °C), pero, pese a su origen africano, parecen crecer bien y florecer sin el calor extra que cabría suponer necesario, y se toleran temperaturas ocasionales cercanas a 0 °C (o inferiores) si se mantienen secas.
Primavera: En primavera, dejarlas al aire libre bajo la lluvia puede aportarles el agua que necesitan.
Verano: En los meses de verano crecen bien a pleno sol o en semisombra y toleran las lluvias intensas, pero también se encuentran igual de bien si la estación es seca.
Sustrato: Como las raíces son bastante superficiales, es adecuado un sustrato granuloso y muy drenante con perlita o piedra pómez adicional, y las macetas de barro ayudan a que las plantas se sequen entre riegos.
Usos comestibles: Conocida comúnmente como «ghaap», sus vainas jóvenes son apreciadas por su dulzor.
Propagación: Se propaga principalmente por semilla. Los esquejes no son realmente una opción, ya que los extremos cortados rara vez forman un callo del que acaben surgiendo raíces. Las semillas se producen en marzo y abril de cada año (en Europa). Los cuernos de semilla deben estar semisecos y empezar a abrirse por el centro antes de poder recoger las semillas. Si se intenta tomar un esqueje, conviene dejarlo secar varios días antes de plantarlo.
Bibliografía
Major references and further lectures
- G. J. H. Grubben “Vegetables” PROTA, 2004