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Hoya blashernaezii Kloppenb.

Familia: ASCLEPIADACEAE

Traducción al español del texto de llifle.com (adaptación bajo la misma licencia CC-BY-SA).

Publicación: Fraterna 12(1): 9 1999

Descripción

Hoya blashernaezii es una planta trepadora tropical, de tallos relativamente escasos, que presenta un follaje atractivo y flores amarillas campanuladas o en forma de copa de gran interés, aunque su aroma es muy débil, casi imperceptible, si es que lo hay. Los pedúnculos son largos y finos, y las flores colgantes pueden resultar difíciles de observar en detalle salvo que se miren desde abajo. Se reconocen tres subespecies: la forma nominal, subsp. siariae (Kloppenb.) Kloppenb. y subsp. valmayoriana (Kloppenb., Guevarra & Carandang) Kloppenb., Guevarra & Carandang.

Etimología: El nombre específico honra a su descubridor, el técnico de laboratorio y colector de plantas filipino Blas Hernaez, que encontró la rara Hoya blashernaezii en la isla de Catanduanes, cerca de Luzón. Esta Hoya también se conoce como blaschernaezii, además de otras muchas variantes.

Hojas: Largas, finas y con forma de daga, de unos (6-)9-12(-18) cm de largo y (2-)2,5-3(-4) cm de ancho. El color es verde medio con nervios más claros pero sin manchas; son duras al tacto y algo ásperas. Las hojas jóvenes son de un verde muy brillante y adquieren un bonito tono rojizo cuando reciben mucho sol. Las hojas crecidas con mucha luz son bastante más cortas que las que crecen con menos luz.

Inflorescencias (umbelas): Se desarrollan en el extremo del nuevo crecimiento y tienen entre 10 y 30 flores por umbela.

Flores: Con forma de copa, simétricas radialmente y pentámeras, de unos 1,5 cm de diámetro y casi sin aroma. Tanto la corola como la corona son de un amarillo suave y presentan una textura brillante y cerosa. Pedúnculo de hasta 12 cm de largo, bastante largo para una Hoya.

Época de floración: Esta especie florece con facilidad y a lo largo de todo el año, aunque cada flor dura solo una semana aproximadamente.

Origen y hábitat

Hoya blashernaezii es otra Hoya originaria de Filipinas.

Cultivo y propagación

Hoya blashernaezii es una planta de flor amarilla que florece profusamente una vez establecida. Se considera una planta de cuidados sencillos y muy tolerante a la temperatura, adecuada para principiantes en el género Hoya siempre que se le proporcione abundante agua. Es una planta tropical que se desarrolla mucho mejor con algo de calor y humedad adicionales. Cuando está en flor resulta muy interesante.

Ritmo de crecimiento: Es una especie arbustiva compacta que crece muy bien y con vigor en condiciones óptimas.

Sustrato: Al ser epífita, se beneficia de un sustrato muy drenante y poroso que permita que llegue algo de aire a las raíces; las mezclas habituales incluyen turba, con algo de tierra fibrosa y arena, junto con material de drenaje de grano grueso como perlita, piedra pómez o bolas cerámicas. Los cultivadores especializados de Hoya suelen usar únicamente fibra de coco troceada o una buena mezcla para orquídeas. El sustrato debe retener la humedad.

Abono: Las plantas deben abonarse con regularidad con un fertilizante adecuado para plantas epífitas.

Riego: Tolera mal la sequía de forma media o baja, por lo que debe mantenerse húmeda, aunque puede secarse algo de vez en cuando sin dañarse. Regar con regularidad en verano, sin excederse (es sensible al encharcamiento), dejando que las plantas se sequen entre riegos. Sus raíces se pudren con facilidad en macetas que permanecen húmedas durante mucho tiempo. En invierno debe mantenerse bastante seca y con buena ventilación (probablemente tolere un riego al mes). En el período de reposo no necesita una humedad ambiental elevada. Hay que tener cuidado con el riego, ya que si recibe demasiada agua o sombra tiende a hincharse y a presentar un crecimiento desordenado.

Abono: Durante la época de crecimiento, enriquecer el sustrato con un fertilizante rico en potasio y fósforo, pero pobre en nitrógeno, pues este elemento no favorece el desarrollo de las plantas suculentas y las vuelve demasiado blandas y llenas de agua.

Exposición: Esta especie de Hoya prefiere luz intensa pero sin sol directo. Al aire libre, media sombra a sombra (tolera la luz filtrada o la sombra de la tarde); en interior necesita una habitación razonablemente luminosa para crecer de verdad, aunque aguantará en un lugar más sombrío y puede colocarse casi en cualquier parte de viviendas u oficinas. Puede sufrir quemaduras si se expone durante demasiado tiempo al sol directo. Tiende a broncearse con luz fuerte, lo que favorece la floración y la producción de hojas gruesas.

Resistencia al frío: La temperatura ideal para esta especie está entre 20 y 25 °C, pero nunca por debajo de 10 °C. (Zona exterior: al menos zona 10, posiblemente más fría).

Primavera: Cuando termina el invierno y las plantas empiezan a crecer de nuevo, necesitan mucha agua, y empapar las macetas ya no las pondrá en riesgo de podredumbre. En primavera crecen bien a la semisombra, y dejarlas al aire libre con la lluvia puede proporcionarles el agua que necesitan.

Verano: En los meses de verano toleran las lluvias intensas, pero también se encuentran igual de bien si la estación es seca. Toleran el calor exterior siempre que se mantengan bajo una luz muy filtrada, lo que favorece la floración. También agradecen algo de abono. Trasladar las plantas mientras desarrollan los botones puede hacer que aborten espontáneamente todas las flores.

Otoño: En otoño, mantenerlas al aire libre hasta que las temperaturas nocturnas bajen de los 10 °C.

Invierno: El cuidado invernal no presenta problemas a 12 °C con abundante luz. En invierno hay que tomar precauciones adicionales para mantenerlas secas, porque las condiciones frescas y húmedas durante el reposo favorecen las infecciones fúngicas; no obstante, según las temperaturas, pueden ser útiles algunos riegos ocasionales y ligeros.

Mantenimiento: Podar ligeramente la planta para mantenerla ordenada.

Trasplante: En cualquier época del año conviene dejar extendidos los tallos durante varios días antes de replantarlos, y luego plantarlos solo en sustrato seco, sin regar hasta que empiecen a arrugarse o a crecer de nuevo. Trasplantar cada 2 años.

Plagas y enfermedades: Las Hoya son, en general, bastante fáciles de cultivar, sobre todo si se mantienen libres de plagas. Son muy susceptibles a la cochinilla algodonosa de tallos y raíces, que puede combatirse fácilmente con insecticidas comunes; sus daños pueden facilitar el ataque de hongos. Siempre que haya un tallo muerto o moribundo en la maceta, conviene retirarlo de inmediato y por completo antes de que otros tallos sanos enfermen también; aislar las partes sanas, secarlas y enraizarlas de nuevo en sustrato nuevo.

Advertencia: Como Hoya blashernaezii pertenece a la familia Asclepiadaceae, contiene una savia blanca y lechosa que puede causar irritaciones cutáneas.

Propagación: Esta especie se propaga con facilidad a partir de esquejes de tallo, ya sea en agua, en tierra o en un medio estéril (como la perlita).