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Hoya carnosa cv. Tricolor

Familia: ASCLEPIADACEAE · Cultivar de Hoya carnosa

Traducción al español del texto de llifle.com (adaptación bajo la misma licencia CC-BY-SA).

Descripción

Hoya carnosa, la planta de cera, es una planta de interior muy popular, cultivada por su llamativo follaje brillante y por sus flores de color carne, dulcemente perfumadas, que se asemejan tanto a la cera que casi podrían usarse para fabricar velas. Resulta fascinante no solo por su fragancia y su aspecto céreo, sino también porque cada flor tiene forma de estrella de cinco puntas y el conjunto de flores también se dispone en forma de estrella. H. carnosa se cultiva desde hace más de 200 años y ha dado lugar a numerosos cultivares con nombre, por ejemplo con hojas moteadas de gris plateado, hojas variegadas de dorado o hojas irregularmente onduladas.

Hoya carnosa cv. Krimson Queen (también conocido como ‘Tricolor’ o ‘Variegata’). Este cultivar se distingue por el borde blanco o crema de sus hojas. Fue patentado por Cobia en la década de 1950 con el nombre ‘Tricolor’, y la patente expiró en la década de 1970. Se vendía con mayor frecuencia bajo su nombre comercial registrado, «Hoya Krimson Queen». Con frecuencia aparecen mutaciones, yemas de mutación o plántulas.

Hábito: Enredadera arbustiva, perenne, epífita, CAM, de hasta 6 metros de altura.

Tallos: Ligeramente suculentos, gris pálido, lisos, glabros.

Hojas: Peciolo de 1-1,5 cm de largo; lámina ancho-ovada o acorazonada, ovada u ovado-alargada, de 3,5-13 cm de largo y 3-5 cm de ancho, gruesa, carnosa, obtusa o acuminada, con base redondeada o ligeramente acorazonada.

Inflorescencia: De hasta 30 flores, colgante o algo erecta; pedúnculo de hasta 4 cm de largo. Las inflorescencias nacen en las axilas de las hojas, a partir de estructuras perennes especializadas llamadas espolones (al principio pueden no producir flores, pero con el tiempo brotan yemas de sus puntas). Cada temporada se producen nuevas flores en los mismos espolones, por lo que no deben dañarse ni retirarse.

Flores: Forma típica de las hoyas: pequeñas, planas y en forma de estrella. Cada flor pequeña está formada por dos estrellas, una sobre otra. La estrella inferior (corola) es más grande que la estrella central superior, denominada corona. Pedicelos de 2-4 cm, rojizos, pubescentes. Sépalos alargados. Corola de 1,5-2 cm de diámetro, carnosa, blanco cremoso, aunque puede variar de casi blanco a rosa oscuro. Lóbulos de la corola ancho-ovados o triangulares, con margen revoluto y cara interna cubierta de pelillos diminutos que les dan un brillo aterciopelado. Corona blanca; lóbulos de la corona ovado-lanceolados, cara superior convexa, apéndice externo agudo, apéndice interno agudo, rojizo. Las flores tienen un aroma intenso y pueden producir una gota de néctar colgando de cada pétalo.

Época de floración: Suele florecer a principios de verano.

Frutos: Fusiformes, de 6-10 cm de largo y 5-15 mm de diámetro.

Semillas: Estrechas, con un penacho de pelos de 2,5 cm.

Origen y hábitat

Origen en jardinería.

Cultivo y propagación

Hoya carnosa es una excelente planta para cultivar en interior, ya que tolera el calor y el frío extremos mejor que la mayoría de las plantas y no se daña fácilmente por descuido. Puede guiarse sobre enrejados hasta alcanzar casi cualquier altura y, cuando está en flor, lo que dura la mitad del año, resulta una planta muy interesante. Muchas personas la dejan crecer libremente, colgando alrededor del alféizar de una ventana o incluso por toda la casa. Algunas la dejan caer desde una maceta colgante, con sus gruesas hojas cerosas que se ven bastante ordenadas. Hay algunas hoyas que son plantas de interior ideales, y Hoya carnosa es una de ellas.

Ritmo de crecimiento: Aunque las guías pueden alcanzar 6 m de longitud en estado silvestre, las plantas cultivadas suelen extenderse 1,5-2 m, enroscándose en los soportes a los que se sujetan o colgando en atractivas cascadas desde macetas suspendidas. La variedad totalmente verde tiende a crecer más rápido (aunque sigue siendo lenta según los estándares de las plantas de interior) y es posiblemente más resistente, pero también existen variedades variegadas de crecimiento bastante lento.

Sustrato: Al ser una epífita, se beneficia de plantarse en un sustrato muy drenante y poroso que permita que llegue algo de aire a las raíces. Las mezclas habituales incluyen turba, con algo de tierra fibrosa y arena, junto con material drenante de granulometría gruesa, como perlita, piedra pómez o bolas de cerámica. Con frecuencia, los cultivadores especializados emplean solo fibra de coco troceada o una buena mezcla para orquídeas. El sustrato debe retener la humedad.

Abono: Las plantas deben abonarse con regularidad con un fertilizante adecuado para plantas epífitas.

Riego: Gracias a sus cualidades suculentas, almacena bien el agua durante periodos prolongados entre riegos. Regar con regularidad en verano, pero sin excederse (es sensible al encharcamiento), dejando secar el sustrato entre riegos. Sus raíces se pierden con facilidad en macetas que permanecen húmedas durante mucho tiempo. En invierno, mantener el sustrato bastante seco y con buena ventilación (probablemente tolere un riego al mes). Durante el reposo, evitar la humedad ambiental elevada. Hay que tener cuidado con el riego, ya que si recibe demasiada agua y sombra, tiende a hincharse y a crecer desordenadamente.

Abono: Durante la época de crecimiento, enriquecer el sustrato con un abono rico en potasio y fósforo, pero pobre en nitrógeno, pues este elemento no favorece el desarrollo de las plantas suculentas y las vuelve demasiado blandas y llenas de agua.

Exposición: Esta especie de hoya prefiere la luz intensa, aunque tolera mucha menos. En exterior, tolera la semisombra o la sombra (luz filtrada o sombra de tarde); en interior necesita una habitación bastante luminosa para crecer de verdad, aunque se mantiene incluso en lugares más sombríos y puede colocarse prácticamente en cualquier punto de hogares u oficinas. Sufre quemaduras solares si se expone demasiado tiempo al sol directo. Tiende a broncearse con luz intensa, lo que favorece la floración y la producción de hojas gruesas.

Resistencia al frío: La temperatura óptima es de 16-30 °C (zonas USDA 10-12).

Primavera: Cuando termina el invierno y vuelve a crecer, necesita mucha agua, y empapar las macetas ya no pone a las plantas en riesgo de podredumbre. En primavera crecen bien a la semisombra, y dejarlas bajo la lluvia puede aportarles el agua que necesitan.

Verano: En los meses de verano toleran las lluvias intensas, pero también se encuentran bien en una temporada seca. Toleran el calor en exterior siempre que se mantengan con luz muy filtrada, lo que favorece la floración. También agradecen algo de fertilizante. Trasladar las plantas cuando están formando botones puede hacer que aborten espontáneamente todas sus flores.

Otoño: En otoño, mantenerlas en exterior hasta que las temperaturas nocturnas descendan por debajo de 10 °C.

Invierno: En invierno no presenta problemas a 10 °C con abundante luz. Durante el invierno hay que extremar las precauciones para mantenerlas secas, porque las condiciones frías y húmedas durante el reposo favorecen las infecciones fúngicas; no obstante, según las temperaturas, pueden ser útiles algunos riegos ocasionales y ligeros.

Mantenimiento: Podar ligeramente la planta para mantenerla ordenada.

Trasplante: En cualquier época del año conviene extender los tallos durante varios días antes de replantarlos, y plantarlos únicamente en sustrato seco, sin regar hasta que empiecen a arrugarse o a volver a crecer. Trasplantar cada 2 años.

Plagas y enfermedades: Las hoyas suelen ser bastante fáciles de cultivar, sobre todo si se mantienen libres de plagas. Son muy sensibles a las cochinillas algodonosas de tallos y raíces, y los daños que causan pueden favorecer el ataque de hongos. Siempre que haya un tallo muerto o moribundo en la maceta, es importante retirarlo de inmediato y por completo, antes de que otros tallos sanos se contagien; aislar las partes sanas, dejarlas secar y enraizarlas de nuevo en sustrato nuevo.

Propagación: Hoya carnosa se propaga con facilidad a partir de esquejes. Sus tallos producen raíces aéreas que enraízan con facilidad al introducirse en un sustrato húmedo, lo que hace sencillo obtener nuevas plantas a partir de esquejes de tallo. Dejar secar los esquejes un día antes de plantarlos. Un método muy eficaz consiste en envolver el esqueje en musgo, manteniéndolo húmedo hasta que las raíces estén bien desarrolladas. También puede multiplicarse por semilla, sembrando en primavera en turba arenosa húmeda. Cubrir apenas las semillas. Las semillas germinan rápidamente.

Bibliografía

Major references and further lectures

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  3. Focke Albers, Ulrich Meve “Illustrated Handbook of Succulent Plants: Asclepiadaceae” Volume 4 Springer, 2002
  4. James Cullen, Sabina G. Knees, H. Suzanne Cubey “The European Garden Flora Flowering Plants: A Manual for the Identification of Plants Cultivated in Europe, Both Out-of-Doors and Under Glass” Cambridge University Press, 11/ago/2011
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  8. M. D. Wellcome “Talks about Flowers” Library of Alexandria 1981
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