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Hoya davidcummingii Kloppenb.

Familia: ASCLEPIADACEAE

Traducción al español del texto de llifle.com (adaptación bajo la misma licencia CC-BY-SA).

Publicación: Fraterna 8(2): 10 1995

Descripción

Hoya davidcummingii es una hoya pequeña, herbácea y trepadora de carácter perenne, con flores de un rosa rojizo muy llamativas, perfumadas y con centro amarillo. Suele empezar a florecer a una edad temprana y produce flores durante todo el año. Anteriormente se vendía de forma incorrecta como Hoya gracilis.

Etimología: El nombre específico honra al coleccionista australiano de hoyas David Cumming.

Tallo: Delgado y flexible, de unos 2 mm de diámetro, con pequeñas raíces aéreas que se forman justo debajo de los nudos y ayudan a la planta a enraizar en el sustrato. Entrenudos separados unos 3 a 4 cm.

Hojas: Gruesas, pequeñas y siempre opuestas. Peciolo de unos 1 cm de largo. Lámina lisa, oblonga, elíptica y puntiaguda, de unos 4-6(-10) cm de largo y 1,5-2(-2,5) cm de ancho, de color uniforme, verde oscuro por el haz, con bordes más oscuros, y verde más claro por el envés.

Inflorescencia: Con 10-15(-20) flores en una umbela hemisférica. Pedúnculo de unos 2 cm de largo, verde, liso y glabro. Esta hoya no desprende el pedúnculo tras la floración y a menudo vuelve a florecer desde el mismo pedúnculo.

Flores: Hermafroditas, de simetría radial, casi planas, pentámeras, de unos 8-9(-20) mm de diámetro. La corola es morada o rosada y la corona amarilla con centro rojo. Los bordes de los pétalos a veces se curvan ligeramente hacia fuera al abrirse y con frecuencia se doblan con fuerza al envejecer. Produce poco néctar y su aroma recuerda al caramelo.

Época de floración: Aunque esta hoya no es fácil de cultivar, florece con frecuencia y con generosidad, y siempre parece haber nuevas flores en camino. Incluso florece durante el invierno. Las flores permanecen abiertas unos 5 días.

Origen y hábitat

Hoya davidcummingii procede de Filipinas y se describió en 1995. Anteriormente se vendía de forma incorrecta como Hoya gracilis.

Localidad tipo: Parque Nacional del Volcán Bulusan, en la provincia de Sorsogon (Luzón, Filipinas).

Hábitat y ecología: Crece en los bordes de los bosques.

Cultivo y propagación

Hoya davidcummingii prefiere un sustrato seco y luz tamizada. Se considera una de las hoyas más difíciles de cultivar y no es adecuada para principiantes, pero mientras no se riegue en exceso debería desarrollarse bien. Si se observa que las hojas se arrugan, conviene tomar esquejes y empezar de nuevo. Los racimos de flores fragantes de color rosa rojizo con centro amarillo y un hábito de crecimiento modesto hacen que esta rara planta trepadora sea ideal para el alféizar de una ventana o para cestas colgantes. Hoya davidcummingii florece con frecuencia e incluso a veces ya como esqueje.

Ritmo de crecimiento: Es una especie compacta y arbustiva que crece muy bien y con fuerza en condiciones óptimas.

Sustrato: Al ser una epífita, se beneficia de un sustrato muy drenante y poroso que permita que llegue algo de aire a las raíces. Las mezclas habituales incluyen turba, algo de tierra fibrosa y arena, junto con material de drenaje de grano grueso como perlita, piedra pómez o bolas de cerámica. Los cultivadores especializados suelen usar únicamente fibra de coco troceada o una buena mezcla para orquídeas. El sustrato debe retener la humedad.

Abono: Conviene abonar la planta con regularidad, con un fertilizante adecuado para plantas epífitas.

Riego: Gracias a sus características suculentas, almacena bien el agua durante periodos prolongados entre riegos. Regar con regularidad en verano, pero sin exceso (es sensible al encharcamiento); dejar que la planta se seque entre riegos antes de volver a regar. Sus raíces se pierden fácilmente en macetas que permanecen húmedas durante mucho tiempo. En invierno, mantener el sustrato bastante seco y con buena ventilación (probablemente tolere un riego al mes). En el periodo de reposo no se necesita una humedad ambiental elevada. Hay que tener cuidado con el riego, ya que, si recibe demasiada agua o sombra, tiende a hincharse y a crecer de forma desordenada.

Abono: Durante la temporada de crecimiento, enriquecer el sustrato con un fertilizante rico en potasio y fósforo, pero pobre en nitrógeno, ya que este elemento no favorece el desarrollo de las plantas suculentas y las vuelve demasiado blandas y llenas de agua.

Exposición: Esta especie de hoya prefiere luz intensa pero sin sol directo. Al aire libre, media sombra a sombra (tolera luz filtrada o sombra de la tarde); en interior necesita una habitación razonablemente luminosa para crecer de verdad, aunque se mantendrá incluso en un lugar más sombrío y puede colocarse casi en cualquier lugar de casas u oficinas. Sufre quemaduras si se expone al sol directo durante demasiado tiempo. Tiende a broncearse con luz intensa, lo que favorece la floración y la producción de hojas gruesas.

Temperatura: La temperatura óptima ronda los 12-15 °C en invierno y los 30-40 °C en verano (zona exterior: al menos zona 10, posiblemente más fría).

Primavera: Cuando termina el invierno y empiezan a crecer de nuevo, necesitan mucha agua, y empapar las macetas ya no pone en riesgo a las plantas de sufrir podredumbre. En primavera crecen bien a la semisombra, y dejarlas al aire libre bajo la lluvia puede proporcionarles el agua que necesitan.

Verano: En los meses de verano toleran las lluvias intensas, pero se mostrarán igual de felices si la estación es seca. Toleran el calor al aire libre siempre que estén bajo luz muy filtrada, lo que favorece la floración. También agradecen algo de fertilizante. Trasladar las plantas cuando están desarrollando yemas florales puede provocar que aborten espontáneamente todas las flores.

Otoño: En otoño, mantenerlas al aire libre hasta que las temperaturas nocturnas bajen de 10 °C.

Invierno: El cuidado invernal no presenta problemas a 12 °C con mucha luz. En invierno hay que extremar las precauciones para mantenerlas secas, porque las condiciones frías y húmedas durante el reposo invitan a las infecciones fúngicas; no obstante, según las temperaturas, algún riego ocasional y ligero puede ser útil.

Mantenimiento: Podar ligeramente la planta para mantenerla ordenada.

Trasplante: En cualquier época es conveniente extender los tallos durante varios días antes de replantarlos y, después, plantarlos únicamente en sustrato seco, sin regar hasta que empiecen a arrugarse o a crecer de nuevo. Trasplantar cada 2 años.

Plagas y enfermedades: Las hoyas suelen ser bastante fáciles de cultivar, sobre todo si se mantienen libres de plagas. Son muy susceptibles a la cochinilla algodonosa de tallos y raíces, que puede combatirse fácilmente con los plaguicidas habituales, y los daños que causa pueden favorecer el ataque de hongos. Cuando haya un tallo muerto o moribundo en la maceta, hay que retirarlo de inmediato y por completo antes de que otros tallos sanos enfermen también; se aíslan las partes sanas, se secan y se enraízan de nuevo en sustrato nuevo.

Propagación: Enraizar puede ser complicado; para obtener una planta bonita conviene plantar varios esquejes en la misma maceta.

Bibliografía

Major references and further lectures.

  1. Anders Wennström und Katarina Stenman “The Genus Hoya – Species and Cultivation.”, Botanova, Umeå 2008