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Hoya lacunosa Blume

Familia: ASCLEPIADACEAE

Traducción al español del texto de llifle.com (adaptación bajo la misma licencia CC-BY-SA).

Publicación: Bijdr. Fl. Ned. Ind. 16: 1063. [Oct 1826-Nov 1827]

Descripción

Hoya lacunosa es un arbusto epífito enano, de porte rastrero o trepador, con hojas pequeñas, densas, brillantes y colgantes, y racimos de flores blanco cremosas. Las flores son blancas con coronas amarillas. Son pequeñas estrellas aterciopeladas, muy enrolladas, que parecen pequeñas bolas. Las flores tienen un aroma muy limpio y agradable, especialmente intenso por la noche, y aparecen en abundancia desde los espolones típicos de las hoyas. Es atractiva tanto por sus hojas como por sus flores. Actualmente existen muchos cultivares e híbridos de esta planta.

Por su hábito y forma de crecimiento, esta especie recuerda a Hoya bella.

Historia: Hoya lacunosa parece haber sido cultivada en invernadero por primera vez en Kew hace más de un siglo, cuando sirvió de base para una ilustración (lám. 4826) en Curtis’s Botanical Magazine bajo el nombre común «Furrowed Hoya».

Tallo: Delgado, cilíndrico, muy esbelto, de hasta 1,5 m de largo, glabro o con pubescencia escasa, verde, que enraíza desde diversos puntos, especialmente en los nudos.

Hojas: Opuestas, ovadas o lanceoladas, pequeñas (2-)3-5(-7) cm de largo, (1,2)2,5-3 cm de ancho, glabras o subglabras, sin nervio central marcado, coriáceas y carnosas, brillantes; ápice agudo, base redondeada o en cuña, con una línea o nervio central hundido en el haz; 2-4 pares de nervios laterales poco visibles, con zonas entre los nervios lacunosas (ligeramente hundidas) y convexas por el envés, de donde presumiblemente deriva el nombre lacunosa. Peciolo corto (unos 3-12 mm), grueso, casi glabro.

Inflorescencia: Umbelas que se desarrollan a lo largo de los tallos. Pedúnculos axilares, generalmente robustos y más cortos que la hoja, que sostienen una umbela aplanada con numerosas flores. Pedicelos de 5-13 mm, engrosados hacia arriba.

Flores: Amarillo pálido o blancas, con un intenso aroma a canela, especialmente temprano por la mañana o después del anochecer. Sépalos obtusos. Cáliz de cinco lóbulos ovados o elípticos redondeados, denticulados en los márgenes y en la quilla. Corola de simetría radial, de 6-7 mm de diámetro, blanca a amarillo verdosa, finalmente reflexa, con la superficie interna cubierta por un círculo de pelos aterciopelados. Tubo con vellosidad blanca muy visible en el interior; lóbulos casi orbiculares, mucho más largos que el tubo. Lóbulos de la corona ovados, constreñidos en el centro, ángulo externo redondeado, ángulo interno agudo, superficie con una quilla fina. Corona estaminal de cinco lóbulos lanceolados extendidos, cóncavos en el ápice, sin surcos por debajo, que sobrepasan la cabeza del estigma. Polinias subobovadas.

Frutos: Folículos lanceolados, de 5-7 cm de largo.

Origen y hábitat

Hoya lacunosa procede de India, China, Malasia, Singapur, Tailandia e Indonesia (Borneo, Java, Sumatra).

Hábitat y ecología: Es una epífita rastrera que crece en lugares abiertos y en los bordes del bosque, a menudo en masas que cubren densamente el tronco y las ramas de los árboles hospedadores. En la naturaleza trepa por los troncos, donde las hormigas construyen túneles y nidos entre sus raíces y tallos.

Cultivo y propagación

Hoya lacunosa es una especie de floración blanco-amarilla que florece abundantemente una vez establecida. Se considera fácil de cuidar y muy tolerante a la temperatura, y es adecuada para principiantes en hoyas. Es una planta tropical que se desarrolla mucho mejor con un poco más de calor y humedad. En cultivo se adapta bien a crecer en cesta. Cuando está en flor es una planta muy interesante, aunque solo sea por el maravilloso aroma perfumado de sus flores, que puede convertir cualquier habitación en un paraíso de aroma dulce.

Ritmo de crecimiento: Es una especie arbustiva compacta que crece muy bien y con vigor en condiciones óptimas.

Sustrato: Por ser epífita, se beneficia de un sustrato muy drenante y poroso que permita que llegue algo de aire a las raíces; mezclas habituales incluyen turba, con algo de tierra fibrosa y arena, junto con material drenante de granulometría gruesa como perlita, piedra pómez o bolas de cerámica. Muchos cultivadores especializados emplean solo fibra de coco troceada o una buena mezcla para orquídeas. El sustrato debe retener la humedad.

Abono: Las plantas deben abonarse con regularidad usando un fertilizante adecuado para plantas epífitas.

Riego: Tolera mal la sequía moderada, por lo que debe mantenerse húmedo, aunque puede secarse algo de vez en cuando sin dañarse. Regar con regularidad en verano, pero sin exceso (es sensible al encharcamiento), dejando secar el sustrato entre riegos. Sus raíces se pudren con facilidad en macetas que permanecen húmedas durante mucho tiempo. En invierno mantener el sustrato bastante seco y con buena ventilación (probablemente tolere un riego al mes). En el período de reposo no requiere una humedad ambiental alta. Hay que tener cuidado con el riego, ya que con exceso de agua y sombra se hinchan y su crecimiento se vuelve desordenado. Esta planta sufre considerablemente en el ambiente seco de las viviendas del norte con calefacción central durante el invierno. Si se quiere que esté a gusto en invierno, cultivarla en una habitación con mucha humedad.

Abono: Durante la época de crecimiento, enriquecer el sustrato con un abono rico en potasio y fósforo, pero pobre en nitrógeno, ya que este elemento no favorece el desarrollo de las plantas suculentas, haciéndolas demasiado blandas y llenas de agua.

Exposición: Esta especie de hoya prefiere luz intensa pero sin sol directo. En exterior, semisombra a sombra (tolera luz filtrada o sombra de tarde); en interior necesita una habitación razonablemente luminosa para crecer, aunque se mantendrá incluso en un lugar más sombrío y puede colocarse casi en cualquier parte de casas u oficinas. Se quema si se expone demasiado tiempo al sol directo. Tiende a broncearse con mucha luz, lo que favorece la floración y la producción de hojas gruesas.

Resistencia al frío: La temperatura ideal para esta especie está entre 20 y 25 °C, pero nunca por debajo de 10 °C. (Zona de exterior: al menos zona 10, posiblemente más fría).

Primavera: Cuando termina el invierno y empiezan a crecer, necesitan mucha agua, y empapar las macetas ya no pondrá en riesgo de podredumbre. En primavera crecen bien a media sombra, y dejarlas bajo la lluvia puede proporcionarles el agua que necesitan.

Verano: En los meses de verano toleran bien la lluvia intensa, pero también se encuentran bien si la estación es seca. Toleran el calor exterior siempre que se mantengan en luz muy filtrada, lo que favorece la floración. También agradecen algo de fertilizante. Mover las plantas cuando están formando botones puede hacer que aborten las flores por completo.

Otoño: En otoño mantenerlas al aire libre hasta que la temperatura nocturna baje de 10 °C.

Invierno: El cuidado invernal no presenta problemas a 12 °C con mucha luz. En invierno hay que extremar las precauciones para mantenerlas secas, porque las condiciones frías y húmedas durante el reposo invitan a las infecciones fúngicas; según las temperaturas, algún riego ocasional y ligero puede ser útil.

Mantenimiento: Podar ligeramente la planta para mantenerla ordenada.

Trasplante: En cualquier época del año conviene dejar los tallos al aire durante varios días antes de replantarlos, y luego plantarlos solo en sustrato seco, sin regar hasta que empiecen a arrugarse o a crecer de nuevo. Trasplantar cada 2 años.

Plagas y enfermedades: Las hoyas suelen ser bastante fáciles de cultivar, sobre todo si se mantienen libres de plagas. Son muy sensibles a la cochinilla algodonosa de tallos y raíces, que puede combatirse fácilmente con insecticidas comunes, y los daños que causa pueden facilitar un ataque de hongos. Cuando haya un tallo muerto o moribundo en la maceta, es importante retirarlo de inmediato y por completo antes de que otros tallos sanos se enfermen también; aislar las partes sanas, secarlas y enraizarlas de nuevo en sustrato nuevo.

Usos tradicionales: En China se usan decocciones de todas las partes de H. lacunosa para desintoxicar, en picaduras de insectos, para extraer pus y para reducir inflamaciones.

Advertencia: Como H. lacunosa pertenece a la familia Apocynaceae (antes Asclepiadaceae), contiene una savia blanca y lechosa que puede causar irritaciones en la piel.

Propagación: Esta especie se propaga con facilidad a partir de esquejes de tallo, ya sea en agua, en tierra o en un medio estéril (como la perlita).

Bibliografía

Major references and further lectures

  1. Sir William Jackson Hooker, David Prain, Otto Stapf “Curtis’s Botanical Magazine”, Volume 81 Reeve Brothers, 1855
  2. George Don “A General System of Gardening and Botany” Rivington, 1838
  3. Focke Albers, Ulrich Meve “Illustrated Handbook of Succulent Plants: Asclepiadaceae: Asclepiadaceae”, Volume 4 Springer Science & Business Media, 2002
  4. Umberto Quattrocchi “CRC World Dictionary of Medicinal and Poisonous Plants: Common Names, Scientific Names, Eponyms, Synonyms, and Etymology” (5 Volume Set) CRC Press, 03 May 2012
  5. “Plants & Gardens” Volumes 43-44 Brooklyn Botanic Garden, 1987
  6. Dale Kloppenburg und Ann Wayman “The World of Hoyas - a pictorial guide”. A revised version. Orca Publishing Company, Central Point, Oregon, 2007
  7. Anders Wennström und Katarina Stenman “The Genus Hoya - Species and Cultivation.” Botanova, Umeå 2008
  8. Flora of China “9. Hoya lacunosa Blume, Bijdr. 1063. 1826.” FOC Vol. 16 Page 232 http://www.efloras.org Web.