Traducción al español del texto de llifle.com (adaptación bajo la misma licencia CC-BY-SA).
Descripción
{{Lithops hookeri}} es una especie de tamaño medio a muy grande, de hasta 46 × 35 mm, por lo general de unos 30 × 23 mm, con hasta 10 o más cabezas (en su mayoría 2-4).
- Cuerpo (par de hojas): Obcónico, truncado, con la superficie superior plana o ligeramente convexa. La cara es elíptica, más o menos igual. La hendidura es poco profunda, de 3-7 mm, y los lóbulos están unidos. Esta especie se caracteriza por una red poco definida de surcos y líneas simples y bifurcadas, y numerosas pequeñas islas irregulares rodeadas por surcos. Los márgenes presentan incisiones irregulares, con líneas estrechas que se afinan al salir de los surcos. Esta especie es bastante variable, y los colores y el patrón de la cara varían considerablemente entre plantas de distinta procedencia. Lithops hookeri comprende varias variedades más o menos intergradadas y distintas entre sí.
Origen y hábitat
Sudáfrica, provincia del Cabo. Endémica de un área muy pequeña al norte y al este de Groblershoop, es decir, al norte del área de distribución de la var. hookeri.
Localidad tipo: La localidad tipo (TL) es «Groblershoop en el río Orange» (C038).
Hábitat: Crece en suelos pedregosos formados principalmente por cuarcita micácea cizallada. Colores del fondo pedregoso: gris blanquecino, rosa, marrón.
Cultivo y propagación
Necesita un sustrato mineral abierto, de drenaje rápido, y la máxima cantidad de luz que se le pueda proporcionar. La rutina básica de cultivo es la siguiente: dejar de regar tras la floración. Reanudar el riego cuando las hojas viejas estén completamente secas (normalmente a finales de marzo o principios de abril). Regar abundantemente durante el período de crecimiento, empapando bien el sustrato pero dejando que se seque entre riegos; no regar cuando haga frío. Algunos cultivadores abonan con frecuencia y otros casi nunca. Mantener seco durante el invierno. Casi todos los problemas se deben al exceso de riego y a una ventilación deficiente, sobre todo cuando el tiempo es gris y fresco o muy húmedo. Esta planta se desarrolla mejor en una zona bien iluminada (de semisombra intensa a pleno sol). Pero no se alarme: incluso los mejores cultivadores tienen plantas que se secan o desaparecen misteriosamente durante la noche.
Nota: Tras la floración, en otoño, y a lo largo del invierno, la planta no necesita riego, pero sigue creciendo: los cuerpos nuevos aumentan de tamaño extrayendo agua de las hojas suculentas exteriores, que se arrugan y se secan. En realidad, durante este período la planta extrae el agua y los nutrientes almacenados en las hojas suculentas exteriores, que se deshidratan, y traslada el agua al resto de la planta y a las nuevas hojas que se forman en este período, hasta que las hojas viejas quedan reducidas a poco más que «cáscaras finas y papelosas».
Nota
Los lithops son parcialmente subterráneos, y solo la «ventana» transparente de la punta de cada hoja queda expuesta sobre el suelo. Existe una especie de sistema óptico por el cual una capa de tejido apical rica en cristales de oxalato de calcio actúa como filtro de la luz solar intensa antes de que llegue a la fina capa clorofílica inferior. También se les llama plantas de camuflaje, ya que presentan un notable parecido con las rocas del entorno y resultan difíciles de detectar cuando no están en flor. Son las conocidas como plantas guijarro o piedras vivas; cada especie está asociada a un tipo concreto de formación rocosa y no se encuentra en ningún otro lugar. Su forma de crecimiento subterránea, enterrada en el suelo, también reduce la necesidad de defensas químicas frente a los herbívoros.
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