Traducción al español del texto de llifle.com (adaptación bajo la misma licencia CC-BY-SA).
Cultivo y propagación
Los lithops (también conocidos como «piedras vivas») son de las plantas más fascinantes del mundo y los coleccionistas de suculentas los buscan con interés. Es especialmente importante prestar atención a sus requisitos de cultivo particulares. Si se les proporcionan las condiciones adecuadas, recompensan con su forma, tamaño y color singulares y con una profusa floración en otoño. Sin embargo, los lithops son plantas delicadas y muy exigentes en cuanto a sus condiciones de cultivo, que requieren un mantenimiento adecuado para mantenerse sanas. No obstante, no hay que desanimarse: incluso los mejores cultivadores tienen ejemplares que se secan o desaparecen misteriosamente durante la noche. Aunque los lithops son exigentes en sus cuidados, si se tiene paciencia y se recuerdan los fundamentos, el esfuerzo será recompensado. Al ser plantas pequeñas, una colección representativa puede cultivarse en una mesa de patio, un alféizar soleado o una balda del invernadero.
Ritmo de crecimiento: Lento para un mesémbryanthema.
Sustrato: Crecen mejor en un sustrato mineral, abierto y arenoso-gravilloso, con buen drenaje, ya que son propensos a la podredumbre de raíces. Pueden cultivarse al aire libre en grietas de rocas soleadas y secas (es necesaria protección contra la humedad invernal). También pueden cultivarse en un invernadero de plantas alpinas, en un sustrato pobre y bien drenado.
Trasplante: Pueden permanecer en la misma maceta durante muchos años. Las plantas cultivadas en contenedores más grandes suelen tener flores relativamente pobres. Las flores pueden mejorar si se les proporciona una maceta pequeña e individual.
Riego: Necesitan poca agua, pues de lo contrario la epidermis se rompe (dejando cicatrices antiestéticas). La rutina básica de cultivo es la siguiente: dejar de regar tras la floración. Reanudar el riego cuando las hojas viejas estén completamente secas (normalmente a finales de marzo o principios de abril). Regar generosamente durante la época de crecimiento, empapando bien el sustrato pero dejando que se seque entre riegos. En invierno la planta no necesita riego: durante este periodo extrae agua de sus hojas suculentas externas, que se arrugan, y la traslada al resto de la planta y a las nuevas hojas que se forman en esta época. Si se cultiva en maceta, se recomienda el riego por inmersión desde la base. Regar con moderación y solo cuando haga calor; no regar cuando haga frío. Casi todos los problemas se deben al exceso de riego y a la mala ventilación, sobre todo con tiempo nublado, frío o muy húmedo. Necesitan un ambiente muy seco.
Abono: Abonar una vez durante la época de crecimiento con un fertilizante específico para cactus y suculentas (abono rico en potasa y con bajo contenido en nitrógeno, diluido), que incluya todos los micronutrientes y oligoelementos, a la mitad de la concentración recomendada en la etiqueta. Prosperan en suelos pobres y necesitan un aporte limitado de abono para evitar un exceso de vegetación, que es fácilmente atacada por hongos. Algunos cultivadores abonan con frecuencia y otros casi nunca. Sin embargo, en los mesembrianthemos muy suculentos (lithops, conophytums, etc.) el abonado no es realmente necesario.
Exposición: Prefieren una situación muy luminosa; en invierno necesitan la máxima luz posible, pero en verano conviene que estén más frescos y con algo de sombra parcial. La única excepción son las plántulas en su primer año, que prefieren un lugar sombreado. Estas plantitas pueden quemarse o asarse con facilidad y afear su aspecto (aunque esto quizá no importe en la naturaleza, donde los lithops probablemente se hunden en el suelo y quedan cubiertos de arena). Al aire libre, los lithops prefieren pleno sol, con algo de sombra en los meses más calurosos del verano. Necesitan mucha luz en otoño para florecer y desarrollarse bien. La baja intensidad de la luz solar durante la época de crecimiento de esta especie suele impedir que las flores blancas se abran.
Consejo especial: Los lithops se plantan mejor en una zona soleada y aireada del invernadero, no demasiado cerca del techo de cristal ni de los laterales, ya que pueden sobrecalentarse durante las olas de calor.
Resistencia al frío: Necesitan una temperatura mínima de 5 °C (pero aguantan una ligera helada y resisten hasta -7 °C durante periodos cortos si el sustrato está seco). Zonas USDA 9A-11.
Usos: Macetas, jardín rocoso.
Plagas y enfermedades: Los lithops pueden atraer a diversos insectos, pero las plantas en buen estado deberían estar casi libres de plagas, sobre todo si se cultivan en un sustrato mineral, con buena exposición y ventilación. Aun así, hay varias plagas a las que hay que estar atento:
- Arañas rojas: pueden eliminarse eficazmente frotando las plantas afectadas y pulverizándolas con agua a diario.
- Cochinillas algodonosas: ocasionalmente aparecen en las nuevas hojas y flores, con resultados que desfiguran la planta, pero las peores se desarrollan bajo tierra, en las raíces, y solo son visibles por sus efectos.
- Mosquitos del sustrato (Sciara): son uno de los principales problemas para las plántulas. Es buena práctica cubrir las plántulas con una capa de gravilla, lo que disuade mucho a estos mosquitos.
- Cochinillas, trips y pulgones: rara vez son un problema.
- Conviene tratar toda la colección con un insecticida sistémico dos veces al año, en primavera y otoño.
Podredumbre: Es solo un problema menor en mesembrianthemos si las plantas se riegan y se “airean” correctamente. Si no es así, los fungicidas no ayudarán demasiado.
Observaciones: Tras la floración, en otoño, y durante todo el invierno, la planta no necesita riego, pero sigue creciendo: los nuevos cuerpos aumentan de tamaño extrayendo agua de las hojas suculentas externas, que se arrugan. En realidad, durante este periodo la planta extrae agua y nutrientes almacenados en las hojas externas, que se deshidratan, y traslada el agua al resto de la planta y a las nuevas hojas que se forman, hasta que las hojas viejas quedan reducidas a poco más que “cáscaras finas de papel”.
Propagación: Por semilla o, raramente, por esquejes. Las semillas, muy pequeñas, pueden sembrarse en macetas con arena fina y bien drenada, en cualquier momento de primavera y verano, cuando hace calor. Cubrir las semillas con una capa muy fina de gravilla y regar desde abajo con un fungicida para prevenir el damping off (mal del semillero). Durante los 3-4 primeros días, cubrir las macetas con una lámina de vidrio o metacrilato transparente para mantener alta la humedad. Retirar el vidrio, sustituirlo por malla de sombreo ligera y pulverizar una o dos veces al día durante las dos semanas siguientes, tras las cuales la mayoría de las semillas deberían haber germinado. A partir de entonces, las pulverizaciones pueden reducirse a día sí y día no y, después, cada tres días, a medida que crecen las plantitas. Los esquejes se toman de una planta madre adulta. Cada esqueje debe contener una o más cabezas junto con una porción de raíz; dejarlos secar un par de días, colocarlos sobre el sustrato e introducir parcialmente el extremo del tallo en él. Procurar mantener el esqueje algo erguido para que las raíces puedan crecer hacia abajo. Es relativamente difícil enraizar lithops a partir de esquejes y, en general, poco práctico, ya que se multiplican muy rápido por semilla.
Comentario: Mejora de las características de los lithops: algunos cultivadores (¡pero no todos!) consideran muy interesante reforzar cualquier característica de los lithops cultivados cruzando dos ejemplares seleccionados similares y después retrocruzándolos con la planta madre. Así se pueden obtener, con el tiempo, resultados interesantes. Por supuesto, muchos de los lithops más bonitos que se cultivan ya han sido seleccionados a lo largo del tiempo. Sin embargo, muchos ya son ejemplares bonitos que difícilmente pueden mejorarse; por otro lado, podría intentarse mejorar el color o las marcas, etc. Si disponemos de dos ejemplares concretos, podemos intentar cruzarlos y quizá obtener una población entera mejorada, para después seleccionar algunos descendientes mejores y continuar la selección.
Producción de semillas: Las plantas pueden polinizarse a mano con un pincel pequeño. Recordar siempre cruzar clones diferentes, ya que las plantas son autoestériles. La semilla conserva su viabilidad durante muchos años siempre que se guarde en un lugar fresco y seco.
Bibliografía
Major refences and further lectures
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