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Mammillaria crinita subs. duwei f. monstruosa hort.

Familia: CACTACEAE · Variedad o forma de Mammillaria crinita

Traducción al español del texto de llifle.com (adaptación bajo la misma licencia CC-BY-SA).

Basiónimo: Mammillaria duwei Rogoz. & P.J.Braun 1985

Descripción

Esta planta es muy diferente de una Mammillaria duwei normal; solo revela su verdadera identidad cuando alguna areola normal produce un mechón de espinas blancas plumosas. Algunos creen que no es más que una raíz monstruosa injertada al revés, ya que produce con facilidad raíces adventicias en cualquier parte de su cuerpo. Forma grupos grandes y bajos de protuberancias duras, de textura corchosa, de color crema-marrón, verdoso y rosado, con fisuras, algunas de solo unos pocos centímetros de diámetro. La planta se parece más a alguna suculenta no cactácea o a material rocoso que a un cactus. Este cultivar presenta muchas variaciones de crecimiento, con diferentes formas crestadas y monstruosas.

Hábito: Grupos grandes y bajos formados por protuberancias corchosas de textura dura.

Tallo: Protuberancias crema-marrón, verdosas y rosadas, con fisuras, de solo unos pocos centímetros de diámetro.

Espinas: Mechones de espinas blancas plumosas, que aparecen solo en alguna areola normal.

Origen y hábitat

Origen: Cultivar de jardín (cultivar producido en vivero).

Cultivo y propagación

Mammillaria crinita subsp. duwei f. monstruosa se cultiva casi siempre injertada sobre un portainjerto más vigoroso, aunque parece crecer bien también sobre sus propias raíces. Las plantas sobre raíz propia son bastante difíciles de cultivar hasta formar matas, ya que son muy sensibles a la podredumbre y necesitan mucha luz y una buena ventilación.

Ritmo de crecimiento: Crecimiento lento y de pequeño tamaño.

Sustrato: Prefiere un sustrato estándar para cactus muy poroso, con poca materia orgánica (turba, humus).

Trasplante: Cada 2-3 años. Necesita una maceta con profundidad suficiente para la raíz pivotante. Como es especialmente propensa a la podredumbre, conviene cultivarla en un recipiente algo menor, relleno de sustrato muy poroso. Usar macetas con buen drenaje.

Riego: Regar con regularidad en verano, pero sin excesos (es muy sensible al encharcamiento, sobre todo por su sistema radicular suculento). Sus raíces se pierden con facilidad en macetas que permanecen húmedas durante mucho tiempo. En invierno, mantener seco y con buena ventilación. Durante el reposo, evitar una humedad ambiental alta.

Abono: Durante el período de crecimiento, enriquecer el sustrato con un abono rico en potasio y fósforo, pero pobre en nitrógeno, ya que este elemento no favorece el desarrollo de las plantas suculentas y las hace demasiado blandas y llenas de agua.

Resistencia al frío: Se considera sensible a las heladas, pero lo es menos si se mantiene algo seca antes y durante el frío (resiste hasta -5 °C durante períodos breves). No obstante, un poco de calor durante todo el año aumenta el éxito del cultivo (mínima de 5 a 8 °C durante el reposo).

Exposición: Al aire libre, sol filtrado o sombra de la tarde; en interior necesita luz intensa y algo de sol directo. Puede sufrir quemaduras si se expone demasiado tiempo al sol directo.

Usos: Es una excelente planta para cultivo en maceta. Siempre tiene buen aspecto y se mantiene pequeña. Se adapta bien a un invernadero frío y a un cajón de cultivo.

Plagas y enfermedades: Puede atraer a varios insectos, pero las plantas en buen estado apenas deberían tener plagas, sobre todo si se cultivan en un sustrato mineral, con buena exposición y ventilación. Aun así, hay que vigilar varias plagas:

Araña roja: Sensible a la araña roja. Regar por aspersión ayuda a controlar los ácaros.

Cochinilla algodonosa: Se desarrolla con facilidad en el crecimiento nuevo aéreo, con daños estéticos, pero las peores aparecen bajo tierra, en las raíces, y son invisibles salvo por sus efectos.

  • Mosquitos de los hongos (Sciara): Son uno de los principales problemas de las plántulas. Es buena práctica cubrir las plántulas con una capa de grava, que desalienta mucho a los mosquitos.

Cochinillas: Rara vez son un problema.

  • Es aconsejable tratar toda la colección con un insecticida sistémico dos veces al año, en primavera y otoño.

Podredumbre: Es un problema menor en Mammillaria si las plantas se riegan y se airean correctamente. Si no es así, los fungicidas no servirán de mucho.

Propagación: Por injerto o (raramente) por esquejes. Los esquejes de brotes sanos pueden tomarse en primavera y verano. Cortar el tallo con un cuchillo afilado y estéril, dejar el esqueje en un lugar cálido y seco durante una semana o varias (según el grosor del esqueje) hasta que se forme un callo sobre la herida. Una vez formado el callo, el esqueje puede colocarse en un recipiente con sustrato para cactus bien apisonado, cubierto con una capa superficial de grava gruesa. Deben colocarse solo sobre la grava gruesa, lo que evita que el extremo cortado se humedezca demasiado y permite que las raíces penetren en el sustrato rico situado debajo. Los esquejes deberían enraizar en 2 a 6 semanas.

Nota

Esta planta es una raíz monstruosa que a veces produce raíces normales y areolas normales. Pero, de forma excepcional, produce embriones somáticos viables. La embriogénesis somática es un fenómeno observado durante el cultivo de tejidos vegetales: algunas células somáticas empiezan a comportarse como células embrionarias, formando embriones que no se originan por la fusión de gametos. Por eso se llaman embriones somáticos. La formación de un embrión completo a partir de estas células se denomina embriogénesis somática. Es muy raro observar este fenómeno en una planta viva fuera del laboratorio.