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Mammillaria haageana subs. meissneri (Ehrenb.) U.Guzmán

Familia: CACTACEAE · Variedad o forma de Mammillaria haageana

Traducción al español del texto de llifle.com (adaptación bajo la misma licencia CC-BY-SA).

Publicación: Cactaceae Syst. Init. 16: 18 (11 Oct. 2003) [first published in U.Guzmán et al., Catálogo Cact. Mex.: 129 (May 2003), without basionym reference]

Cultivo y propagación

Mammillaria acanthophlegma var. meissneri es una planta de floración abundante y relativamente fácil de cultivar.

Ritmo de crecimiento: Es una planta de crecimiento relativamente rápido que forma hijuelos con facilidad y pronto da pequeños grupos.

Sustrato: Tolera una amplia variedad de sustratos y hábitats, pero prefiere un sustrato muy poroso para favorecer el drenaje. Es ideal un sustrato ácido o neutro. Puede cultivarse en una maceta de 10-15 cm durante años sin problemas. Para mejores resultados, usar una maceta poco profunda.

Abono: Las plantas se abonan solo una vez durante el período de crecimiento, con un abono equilibrado diluido a la mitad de la dosis recomendada.

Trasplante: Conviene trasplantarlas con regularidad. El trasplante aumenta el número y el tamaño de los tallos y el número de flores. Trasplantar cada año hasta alcanzar unos 3 cm de tamaño; después bastará cada dos o tres años. Lo mejor es trasplantar a finales de invierno, aunque también puede hacerse en otras épocas. No regar durante un par de semanas tras el trasplante, para reducir el riesgo de podredumbre de raíces por roturas.

Exposición: Pleno sol a sombra ligera (con algo de sol la planta produce buena espinación y se mantiene compacta). Durante los meses calurosos de verano, el sustrato debe mantenerse húmedo, pero no empapado.

Riego: Regar con regularidad durante el período de crecimiento, sin exceso. El sustrato encharcado provoca rápidamente podredumbre de raíces y tallo, especialmente en los meses fríos de invierno. Nunca debe quedar agua estancada alrededor de las raíces. Se necesita siempre una humedad ambiental baja.

Resistencia al frío: Resiste hasta -4 °C si se mantiene seca en invierno.

Plagas y enfermedades: La podredumbre es solo un problema menor en Mammillaria si las plantas se riegan y se ventilan correctamente. Si no es así, los fungicidas no ayudarán demasiado. Un riego incorrecto, un drenaje deficiente o demasiada sombra pueden favorecer el ataque de plagas y enfermedades. Hay que cuidar el riego: mantenerlas cálidas y húmedas durante el crecimiento, y más frescas y secas durante el reposo.

Propagación: Por semillas o por hijuelos, si los hay. Para propagar por esquejes, retirar un hijuelo y dejarlo reposar unas 2 semanas para que la herida cicatrice. Después, colocar el esqueje de lado, con la base enterrada en el sustrato. Debería enraizar en uno o dos meses.