Traducción al español del texto de llifle.com (adaptación bajo la misma licencia CC-BY-SA).
Descripción
Mammillaria sanchez-mejoradae f. prolifera es una forma clonal seleccionada que se distingue de la especie típica por su hábito de formar matas muy libremente y por sus cuerpos más pequeños (menos de 1,5 cm de diámetro). Forma montículos densos con decenas de cabezas.
Tallo: Globoso, de color verde brillante, de hasta 1,5 cm de alto y de diámetro.
Tubérculos: Cónicos, sin látex, con las axilas desnudas.
Espinas centrales: Ninguna.
Espinas radiales: De 30 a 40, pilosas (o plumosas), pectinadas, rígidas, blancas, aplanadas contra los tubérculos, de 1,5-2 mm de longitud (rara vez hasta 3 mm).
Flores: Campanuladas, de hasta 16 mm de longitud y 20 mm de anchura, de color variable entre blanco y rosa rojizo.
Frutos: De forma clavada a globosa, completamente embebidos en la planta (criptocárpicos), rojos, de 3-8 mm de diámetro.
Semillas: Negras.
Origen y hábitat
Origen en cultivo (cultivar producido en vivero).
Cultivo y propagación
Mammillaria sanchez-mejoradae f. prolifera no tiene fama de ser fácil de cultivar, pero en buenas condiciones, con un riego muy cuidadoso y una excelente ventilación, crece sin dificultad. Conviene favorecer un crecimiento lento, pero si se consigue hacer crecer una colonia de tallos, los resultados compensarán todo el esfuerzo.
Ritmo de crecimiento: Es una especie de crecimiento lento que forma grupos en las mejores condiciones, y recompensa al cultivador paciente con una hermosa floración desde una edad temprana.
Sustrato: Requiere un drenaje excelente, proporcionado por un sustrato para cactus muy permeable y abierto (con un contenido de grava no inferior al 50 %). Evítese el uso de turba u otras fuentes de humus en la mezcla de cultivo.
Trasplante: Trasplantar cada 2-3 años. Se necesita una maceta pequeña con un sustrato de drenaje rápido, y la planta debe colocarse alta, con una capa superficial de grava que la sostenga parcialmente por encima del sustrato.
Abono: Durante la temporada de floración, enriquecer el sustrato con un abono rico en potasio y fósforo, pero pobre en nitrógeno, ya que este elemento no favorece el desarrollo de las plantas suculentas y las vuelve demasiado blandas y llenas de agua.
Riego: Regar con cuidado y solo cuando el sustrato esté seco al tacto, ya que esta especie de hábitat rupícola es muy propensa a la podredumbre de raíces. Dejar que el sustrato drene bien antes de volver a regar. Además, no debe regarse desde arriba, ya que las espinas plumosas retienen el agua y agravan los problemas de podredumbre; en buenas condiciones, con excelente ventilación y luz intensa, suele crecer sin dificultades particulares. No regar en invierno.
Exposición: Al aire libre, pleno sol o sombra de tarde; en interior necesita luz intensa y algo de sol directo. El sol directo favorece la floración y la producción abundante de espinas.
Resistencia al frío: Proteger de las heladas. Aguanta hasta -5 °C si se mantiene seca. Un reposo invernal que permita a la planta arrugarse (perdiendo quizá hasta un 25 % de su altura estival) favorece la floración y la supervivencia a largo plazo.
Plagas y enfermedades: Puede resultar atractiva para diversos insectos, pero las plantas en buen estado deberían estar casi libres de plagas, sobre todo si se cultivan en una mezcla mineral, con buena exposición y ventilación. Aun así, hay varias plagas a vigilar:
Araña roja: Puede eliminarse eficazmente frotando las plantas vulnerables con una pulverización diaria.
Cochinilla algodonosa: Ocasionalmente se desarrolla en el aire, en el nuevo crecimiento entre la lana, con resultados deformantes; las peores variedades se desarrollan bajo tierra, en las raíces, y son invisibles salvo por sus efectos.
Cochinillas: Rara vez suponen un problema.
Podredumbre: Es un problema menor en cactus si las plantas se riegan y se «airean» correctamente. Si no es así, los fungicidas no ayudarán demasiado.
Propagación: Por injerto o esquejes. Los esquejes de brotes sanos pueden tomarse en primavera y verano. Cortar el tallo con un cuchillo afilado y esterilizado y dejar el esqueje en un lugar cálido y seco durante una o varias semanas (según el grosor del esqueje) hasta que se forme un callo sobre la herida. Una vez formado el callo, el esqueje puede introducirse en un recipiente lleno de sustrato compactado para cactus, cubierto con una capa superficial de grava gruesa. Debe colocarse solo en la grava gruesa; así se evita que el extremo cortado se humedezca en exceso y se permite que las raíces penetren en el compost rico situado debajo. Los esquejes deberían enraizar en 2 a 6 semanas. Enraízan con una temperatura mínima de 20 °C (aunque mejor con tiempo caluroso).
Bibliografía
Major references and further lectures
- Pilbeam J., “The Cactus file, Mammillaria” 6: 120, Cirio Pub. Services, 01/Dec/1999
- James Cullen, Sabina G. Knees, H. Suzanne Cubey “The European Garden Flora Flowering Plants: A Manual for the Identification of Plants Cultivated in Europe, Both Out-of-Doors and Under Glass” Cambridge University Press, 11/Aug/2011
- David R Hunt; Nigel P Taylor; Graham Charles; International Cactaceae Systematics Group. “The New Cactus Lexicon” dh books, 2006
- Edward Anderson “The Cactus family” Timber Press, Incorporated, 2001
- Fitz Maurice, W.A. & Fitz Maurice, B 2013. Mammillaria sanchez-mejoradae In: IUCN 2013. “IUCN Red List of Threatened Species.” Version 2013.1. <www.iucnredlist.org>. Downloaded on 22 July 2013


