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Mammillaria wildii f. cristata hort.

Familia: CACTACEAE · Variedad o forma de Mammillaria glochidiata

Traducción al español del texto de llifle.com (adaptación bajo la misma licencia CC-BY-SA).

Descripción

Es una planta crestada muy apreciada por los coleccionistas por su hábito de floración abundante. En pocos años puede formar montículos grandes, enmarañados y de aspecto de cerebro.

Espinas centrales: Cortas, de color amarillo parduzco, ganchudas, con pubescencia muy fina, como en la forma normal.

Espinas radiales: De 1 a 15, blanquecinas, lisas, de 4 a 5 mm de largo.

Flores: Amarillo crema o amarillo parduzco pálido, de hasta unos 14 mm de diámetro. Estigmas blanco verdoso.

Frutos: Rojos.

Origen y hábitat

Origen en cultivo (selección obtenida en vivero).

Cultivo y propagación

Sus cualidades y su facilidad de cultivo justifican que sea una vieja favorita. A veces se ve injertada, pero crece muy bien también sobre sus propias raíces.

Sustrato: Usar un sustrato mineral muy permeable, con poca materia orgánica (turba, humus).

Exposición: Necesita entre sombra ligera y pleno sol, lo que ayuda a mantener la planta sana, aunque su crecimiento sea lento.

Riego: Regar con moderación de marzo a octubre (semanalmente en verano, si hace suficiente sol), con un poco de abono añadido. Regar menos o nada durante los meses fríos de invierno, o cuando las temperaturas nocturnas se mantengan por debajo de 10 °C, para evitar la pérdida de raíces. Es sensible al exceso de riego y propensa a la podredumbre.

Abono: Puede no ser necesario abonar si el sustrato es reciente; en verano, abonar solo si la planta no se ha trasplantado recientemente. No abonar desde septiembre en adelante, ya que puede provocar un crecimiento exuberante que resulta fatal en los meses oscuros y fríos.

Resistencia al frío: Mantener completamente seca en invierno, a temperaturas de 5 a 15 °C (aunque es relativamente resistente al frío y aguanta hasta -5 °C, o quizá menos durante periodos cortos). En el periodo de reposo, evitar la humedad ambiental alta. (Zona de temperatura USDA 9-11).

Crecimiento crestado: A diferencia de las variedades «monstruosas», en las que la variación respecto al crecimiento normal se debe a una mutación genética, el crecimiento crestado puede aparecer en plantas normales. A veces se debe a variaciones en la intensidad de la luz o a daños, pero en general las causas se desconocen. Una planta crestada puede tener zonas que crecen con normalidad, y una parte crestada con aspecto de cerebro puede volver a crecer de forma normal sin motivo aparente. Si queda alguna parte crestada, hay que eliminar el crecimiento normal y dejar la parte crestada, lo que deberá hacerse con regularidad.

Propagación: Por injerto o por esquejes. Las plantas suelen injertarse sobre cactus columnares, pero se ha comprobado que pueden emitir sus propias raíces si se desinjertan. Los esquejes enraízan con una temperatura mínima de 20 °C (mejor en tiempo caluroso). Se pueden tomar esquejes de brotes sanos en primavera y verano. Cortar el tallo con un cuchillo afilado y esterilizado, y dejar el esqueje en un lugar cálido y seco durante una semana o varias (según el grosor del esqueje) hasta que se forme un callo sobre la herida. Una vez formado el callo, el esqueje puede colocarse en un recipiente lleno de sustrato para cactus bien compactado, cubierto en la superficie con una capa de grava gruesa. Debe apoyarse solo sobre la grava gruesa, lo que evita que la zona cortada se humedezca en exceso y permite que las raíces penetren en el sustrato rico situado debajo. Los esquejes deberían enraizar en 2 a 6 semanas. Las piezas crestadas grandes deben colocarse sobre la superficie del sustrato, sin enterrar la base de la planta.