Traducción al español del texto de llifle.com (adaptación bajo la misma licencia CC-BY-SA).
Publicación: Bradleya 9: 28 (1991)
Cultivo y propagación
Estos cactus tropicales no son fáciles de cultivar y no son plantas para principiantes.
Ritmo de crecimiento: En las mejores condiciones crecen con relativa rapidez.
Sustrato: Prefieren un sustrato estándar para cactus muy poroso.
Trasplante: El sistema radicular es débil, suele resentirse del trasplante y puede tardar mucho en recuperarse. Usar una maceta con buen drenaje.
Exposición: Prefieren una luz muy intensa, no tanta como los cactus de crecimiento más árido, pero aun así bastante. Tienden a broncearse con mucha luz, lo que favorece la floración y la producción abundante de espinas.
Riego: Los melocactus crecen de abril a octubre y no toleran periodos largos de sequedad total. Además, el exceso de agua los pudre, ya que sus raíces débiles absorben mal el agua de un suelo encharcado. Aun así, por su origen tropical necesitan una cantidad considerable de agua, aunque conviene dejar que el sustrato se seque bastante antes de volver a regar.
Abono: Puede que no sea necesario abonar si el sustrato es reciente; en verano, abonar solo si la planta no se ha trasplantado recientemente. No abonar desde septiembre en adelante, ya que puede provocar un crecimiento exuberante que resulta fatal en los meses oscuros y fríos.
Resistencia al frío: Los melocactus reposan de octubre a abril, pero no soportan el frío ni temperaturas moderadamente frescas, por lo que es imprescindible mantenerlos por encima de 8-12 °C en todo momento. Las temperaturas que la gran mayoría de cactus toleran sin inconveniente pueden causarles daños graves o la muerte. Durante el invierno prefieren riegos más frecuentes que otros cactus, por ejemplo una vez al mes (aunque resisten hasta -4 °C durante periodos breves). No obstante, el calor a lo largo de todo el año aumenta el éxito del cultivo (mínimo de 12 a 20 °C durante el periodo de reposo). Durante el reposo, ¡nada de humedad ambiental alta!
Plagas y enfermedades: Pueden atraer a diversos insectos, pero las plantas en buen estado deberían estar casi libres de plagas, sobre todo si se cultivan en un sustrato mineral, con buena exposición y ventilación. Aun así, hay que vigilar varias plagas:
- Arañas rojas: se eliminan eficazmente pulverizando agua sobre las plantas afectadas cada día.
- Cochinillas algodonosas: ocasionalmente se desarrollan en la parte aérea, entre la lana del crecimiento nuevo, con resultados deformantes; las peores se desarrollan bajo tierra, en las raíces, y solo son visibles por sus efectos.
- Cochinillas: rara vez suponen un problema.
- Se recomienda tratar toda la colección con un insecticida sistémico dos veces al año, en primavera y otoño.
Podredumbre: Solo es un problema menor en cactus si las plantas se riegan y airean correctamente. Si no es así, los fungicidas no ayudarán mucho.
Propagación: Exclusivamente por semilla. Sembrar en febrero-marzo en un sustrato ligero, arenoso y poroso. Cubrir la bandeja de germinación con cristal para evitar que la semilla se seque. La germinación es más exitosa a una temperatura de 18 a 22 °C.