Traducción al español del texto de llifle.com (adaptación bajo la misma licencia CC-BY-SA).
Publicación: Ashingtonia 1(7): 83. 1974 without basionym page.
Descripción
Rebutia gonjianii (Rebutia einsteinii subsp. gonjianii) es un cactus minúsculo, esbelto y cespitoso, con tallos delgados en forma de dedo que ramifican desde la base o más arriba, a la manera de un saguaro en miniatura. Esta especie suele confundirse con Rebutia einsteinii.
Tallo: Cilíndrico, de color verde pardusco oscuro, pero verde en el nuevo crecimiento, y de apenas el grosor de un lápiz (1-1,2 cm de diámetro). Parece que en cultivo estas plantas crecen más, se alargan y forman matas más vigorosamente que en su hábitat.
Raíz: Pivotante, gruesa y carnosa.
Areolas: Finas, alargadas, con fieltro pardo.
Espinas: Diminutas, pectinadas, de menos de 1 mm de longitud.
Flores: Grandes, amarillas, con matiz naranja o amarillo parduzco, brotan cerca de la base de los tallos.
Época de floración: Florece profusamente en primavera.
Origen y hábitat
Noreste de Argentina (Jujuy, Salta) y sureste de Bolivia.
Localidad tipo: A cuatro horas a mula al oeste de Huacalera, Tilcara (Jujuy, Argentina).
Cultivo y propagación
Probablemente es la Rebutia más difícil de cultivar sobre sus propias raíces (tuberosas), por lo que suele cultivarse injertada. Tiende a pudrirse si recibe demasiada agua, y conviene mantenerla en un lugar algo resguardado. Los riegos moderados ayudan a mantener la planta compacta. Cultivar en un sustrato mineral muy abierto (con abundante piedra pómez). Mantener seca en invierno. Resiste hasta -4 °C durante un breve período. Las Rebutia crecen en la naturaleza a gran altitud y no prosperan bien con temperaturas altas en cultivo. A menudo entran en reposo a mediados del verano y reanudan el crecimiento cuando el tiempo refresca a finales de agosto. Toleran temperaturas sorprendentemente bajas durante largos períodos. Todas las especies soportan heladas, incluso sin estar completamente secas. Se acepta generalmente que las plantas mantenidas a temperatura demasiado alta, o regadas en exceso durante el reposo invernal, no florecen al año siguiente. Ubicarlas en un lugar aireado y asegurar un buen drenaje. Conviene trasplantarlas con regularidad. Las macetas deben ser solo algo mayores que la planta y su sistema radicular.
Las raíces pueden romperse durante el trasplante, por lo que conviene dejar el sustrato seco un tiempo tras el trasplante para evitar la podredumbre. El trasplante aumenta el número y el tamaño de los tallos, así como el número de flores. Trasplantar cada año hasta alcanzar unos 3 cm de tamaño; después bastará cada dos o tres años. El trasplante se realiza mejor a finales del invierno, aunque también puede hacerse en otras épocas. Todas las plantas, sobre todo las jóvenes, son sensibles a la araña roja.
Propagación: por semillas o hijuelos (si los hay). Los tallos de ejemplares injertados de mayor tamaño pueden enraizarse, aunque crecen bastante despacio. Conviene mantener algunas plantas madre para propagaciones futuras o para reemplazar la planta que se pudra o muera.
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