Traducción al español del texto de llifle.com (adaptación bajo la misma licencia CC-BY-SA).
Cultivo y propagación
Exposición: Pleno sol a sombra ligera.
Riego: Regar con regularidad en verano, sin exceso. En invierno, mantener seco o ligeramente húmedo, con una temperatura mínima de 5 °C (resiste hasta -4 °C o menos).
Sustrato y trasplante: Al ser una especie de montaña con una raíz pivotante gruesa y alargada, necesita macetas profundas y un sustrato mineral de buen drenaje. Conviene trasplantar con regularidad, ya que el trasplante aumenta el tamaño de los tallos y el número de flores. Trasplantar cada año hasta alcanzar unos 100 mm de tamaño y después cada dos o tres años. Lo mejor es hacerlo al final del invierno, aunque también puede hacerse en otras épocas. No regar durante un par de semanas tras el trasplante para reducir el riesgo de podredumbre de raíz a través de raíces dañadas. Necesita una buena aireación.
Plagas y enfermedades: Mantener las raíces libres de cochinillas algodonosas, ya que los hongos suelen atacar tras daños en los tallos causados por insectos. Una capa de grava en la superficie del sustrato evita que la humedad se acumule alrededor de la base de los tallos y reduce el riesgo de ataque de hongos a las raíces.
Propagación: Normalmente por semilla, aunque también por hijuelos (raros de encontrar) e injerto. Las plantas injertadas son las más habituales en cultivo y prenden con facilidad. También es posible enraizarlas, pero crecen mucho más despacio sobre sus propias raíces y tardan varios años en florecer.