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Uncarina leptocarpa (Decne.) Ihlenf. & Straka

Familia: PEDALIACEAE

Traducción al español del texto de llifle.com (adaptación bajo la misma licencia CC-BY-SA).

Publicación: Z. Bot. 50(2): 157 1962.

Descripción

Uncarina leptocarpa es un arbusto o árbol caudiciforme de porte enano, de hábito similar al de los ficus, que alcanza hasta 3 m de altura, ocasionalmente hasta 7,5 m, con un tronco de hasta 30 cm de diámetro que desarrolla una copa relativamente densa de ramas colgantes, de hasta 2,5 m, y un tubérculo subterráneo muy grande de forma irregular. Es la única especie del género con flores blancas, pero las plantas tienen un período de floración prolongado y florecen a una edad temprana, a unos 50 cm de altura. Uncarina leptocarpa es muy rara en cultivo.

Hojas: Pentagonales a ligeramente palmadas, con lóbulos pequeños y agudos, los 2 lóbulos basales a menudo poco definidos, de pecíolo largo y finamente pubescentes; lámina de 6-13 cm de largo y hasta 14 cm de ancho. Margen entero; cara superior con escasas glándulas mucilaginosas, y cara inferior con más numerosas, situadas principalmente a lo largo de las nervaduras. Las hojas caducan durante el reposo invernal.

  • Inflorescencias (cimas): De 1 a 3 flores, sin formar racimos densos.

Flores: Solitarias, en las axilas de las hojas superiores, blancas con garganta amarilla, de pedicelo largo. Tubo de 6 a 7 cm de largo.

Frutos: Muy comprimidos lateralmente, de cuerpo ovado en vista lateral y con un pico largo, estrecho y oblongo, de hasta 5 × 5 cm. Espinas dimorfas: espinas con gancho (ganchos muy punzantes), 5 por fila, de hasta 15 mm, con las bases longitudinalmente muy ensanchadas y fusionadas, formando crestas de hasta 5 mm de altura (no toque este fruto a menos que quiera dedicar un buen rato a retirárselo de los dedos). Espinas simples numerosas, de unos 3 mm de largo, a menudo muy reducidas; falsos tabiques ausentes.

Semillas: Obovado-triangulares, de 8 mm de largo y de ancho, con alas de 1,5 mm.

Especies similares: Uncarina leptocarpa está emparentada con Uncarina perrieri, pero esta última tiene flores amarillas y espinas simples más prominentes en los frutos. Además, su hábito y sus hojas son claramente mayores. Los frutos son muy similares a los de Uncarina peltata, de la que se diferencia principalmente por su hábito más arbóreo con copa poco ramificada, por tener más espinas con gancho (unas 7 por fila) y por carecer de espinas simples en los frutos.

Origen y hábitat

Uncarina leptocarpa crece en la región tropical de Morondava, Malaimbandy, Mahajanga y al norte de Toliara, en Madagascar.

Hábitat y ecología: Esta especie crece en suelos calcáreos y entre rocas calizas.

Cultivo y propagación

Las uncarinas son plantas fáciles de cultivar, resistentes al calor y con un crecimiento superior a la media. Su atractivo aumenta porque prosperan con facilidad en cualquier ambiente pseudotropical. Toleran el descuido y, en cuanto reciben algo de atención (como un trasplante o un abonado), se recuperan y producen abundante crecimiento nuevo. Soportan el calor intenso y el sol fuerte cuando disponen de agua suficiente, pero deben protegerse de las heladas.

Ritmo de crecimiento: Estas plantas pueden crecer bastante rápido si disponen de agua suficiente, calor y espacio para las raíces.

Sustrato: Necesita un sustrato rico y con muy buen drenaje (añadir piedra pómez, vulcanita y perlita).

Riego: Debe regarse abundantemente en verano y mantenerse más seco en invierno. Esta especie, como todas las uncarinas, es sensible al exceso de humedad y debe mantenerse en un ambiente seco. Se pudre con facilidad y no tolera el agua cuando carece de hojas.

Abono: Use abono diluido en las plantas jóvenes para acelerar el crecimiento.

Exposición: Se desarrolla mejor a semisombra o a pleno sol.

Resistencia al frío: Por su origen malgache, conviene mantenerlas cálidas en invierno; la temperatura media mínima segura es de 10 °C, aunque pueden soportar descensos breves (no toleran temperaturas inferiores a 2 °C). Si se cultivan al aire libre, probablemente rebrotarán desde las raíces si se congelan. Son bastante tolerantes al calor y sobreviven fácilmente a temperaturas superiores a 45 °C en verano sin perder las hojas.

Cultivo en bonsái o cáudice: Extraer periódicamente el sistema radicular engrosado crea un aspecto de bonsái fresco y retorcido.

Propagación: Por semilla; también puede multiplicarse por esquejes.

Bibliografía

Major references and further lectures

  1. Werner Rauh “Succulent and xerophytic plants of Madagascar”, Volume 1 Strawberry Press, 1995
  2. Urs Eggli “Illustrated Handbook of Succulent Plants: Dicotyledons” Springer Science & Business Media, 2002