Traducción al español del texto de llifle.com (adaptación bajo la misma licencia CC-BY-SA).
Publicación: In: Classification of Astrophytum, Syaboten-no-Kenkyu 4: 174-175, 195-201, 215-216; page 175
Descripción
Esta variedad es muy similar a Astrophytum capricorne var. niveum (y las diferencias entre ambas son discutibles). A. capricorne var. crassispinum se caracteriza por un cuerpo de costillas agudas; las costillas son iguales que las de Astrophytum capricorne, pero el tallo es de mayor tamaño, de color verde brillante y casi desnudo (carece de puntos blancos).
Costillas: 8, agudas, con borde rojizo.
Espinas: de 6 a 8, muy llamativas, fuertes, de hasta 8,5 cm de largo, planas, negras o marrones en la juventud y después grisáceo-blanquecinas. Son notablemente más fuertes, grandes y gruesas que las de Astrophytum capricorne común. También son frecuentes en cultivo las plantas de espinas amarillas.
Flores: las flores tienen un ojo rojizo, como en Astrophytum capricorne var. niveum, aunque también se citan flores de color amarillo azufre puro.
Observaciones: ‘KIGAN’ es un famoso cultivar japonés de A. capricorne var. crassispinum (el nombre significa “monstruoso”).
Origen y hábitat
Cuatro Ciénegas, México.
Cultivo y propagación
Es una especie de crecimiento estival, popular y de cultivo relativamente fácil.
Ritmo de crecimiento: de crecimiento lento.
Sustrato: cultivar en un sustrato estándar abierto para cactus, arenoso y granulado, con un drenaje muy bueno.
Exposición: se adapta a una exposición soleada e intensa, pero tolera la sombra ligera. No obstante, se desarrolla mejor con mucho sol, y la falta de luz lo estresa, lo que puede dar lugar a un crecimiento deficiente y una forma antinatural. Tolera bien el calor.
Riego: regar con regularidad (aproximadamente una vez por semana) durante el período de crecimiento, y mantenerlo completamente seco en invierno o cuando las temperaturas nocturnas se mantengan por debajo de 10 °C. Regar menos de lo habitual si está en macetas grandes.
Abonado: abonar una vez durante el período de crecimiento con un abono formulado específicamente para cactus y suculentas (abono rico en potasio y con bajo contenido en nitrógeno diluido), que incluya todos los micronutrientes y oligoelementos, diluido a la mitad de la concentración recomendada en la etiqueta. Prosperan en suelos pobres y necesitan un aporte limitado de abono para evitar que las plantas desarrollen un exceso de vegetación, que es fácilmente atacada por enfermedades fúngicas.
Necesidades especiales: se adapta a exposiciones aireadas. Proporcionar una ventilación muy buena. Casi todos los problemas se producen por exceso de riego y mala ventilación, especialmente cuando el tiempo es gris y frío o muy húmedo.
Resistencia al frío: le gusta el calor (temperatura mínima invernal recomendada de 5 °C), pero las plantas mantenidas completamente secas pueden soportar sin dificultad heladas ligeras (se informa de que resisten hasta -7 °C durante breves períodos).
Plagas y enfermedades: estos cactus pueden resultar atractivos para diversos insectos, pero las plantas en buen estado deberían estar casi libres de plagas, sobre todo si se cultivan en un sustrato mineral, con buena exposición y ventilación. Aun así, hay varias plagas a vigilar:
- Araña roja: puede eliminarse eficazmente frotando las plantas tras rociarlas desde arriba.
- Cochinillas algodonosas: ocasionalmente se desarrollan en las hojas y flores nuevas, con resultados que deforman la planta, pero los tipos más dañinos se desarrollan bajo tierra, en las raíces, y son invisibles salvo por sus efectos.
- Cochinillas (escamas), trips y pulgones: estos insectos rara vez suponen un problema.
- Podredumbre: solo es un problema menor si las plantas se riegan y se “airean” correctamente. Si no es así, los fungicidas no servirán de gran cosa.
Propagación: se propaga fácilmente por semilla (rara vez produce hijuelos). Las semillas pueden sembrarse en macetas con sustrato arenoso fino y bien drenado, en cualquier momento de la primavera, cuando las temperaturas sean cálidas. Cubrir las semillas con una fina capa de gránulos y regar desde abajo con un fungicida para prevenir el damping off. Durante 1-2 semanas, cubrir las macetas con una lámina de vidrio o metacrilato transparente para mantener una humedad elevada. Retirar el vidrio y sustituirlo por malla de sombreo ligera, y pulverizar agua una o dos veces al día durante las dos semanas siguientes, tras las cuales la mayoría de las semillas deberían haber germinado. A partir de entonces, las pulverizaciones pueden reducirse a día por medio y, después, cada tres días, a medida que crecen las plantitas. No se deben manipular las plántulas hasta que estén bien enraizadas; después pueden plantarse por separado en macetas pequeñas. A veces se injerta para evitar problemas de podredumbre de raíz, ya que las plantas injertadas sobre un portainjerto resistente son fáciles de cultivar y no requieren una habilidad especial.
Nota
El nombre “crassispinum” es, sin embargo, fuente de muchas confusiones. Además, estas plantas se confunden con frecuencia con Astrophytum capricorne cv. Crassispinoides, que es muy distinto y tiene espinas blancas muy finas y flexibles y flores de color amarillo puro.
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