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Copiapoa calderana f. cristata hort.

Familia: CACTACEAE · Variedad o forma de Copiapoa calderana

Traducción al español del texto de llifle.com (adaptación bajo la misma licencia CC-BY-SA).

Descripción

Este es el clon crestado de Copiapoa calderana. Es una de las Copiapoa crestadas más fascinantes y buscadas por los aficionados a los cactus. Este cultivar es estable y se mantiene crestado. La especie típica es un cactus columnar solitario o de crecimiento lento en forma de mata, con tallos de color verde grisáceo, no pruinosos, deprimido-esféricos o cilíndricos.

Tallos: En forma de abanico, de hasta 10 cm de ancho; ápice densamente lanudo.

Areolas: De 5-10 mm de diámetro, cubiertas de lana blanco cremosa, gris amarillenta o parda, que luego se vuelve gris o negruzca y finalmente glabra.

Espinas: Gruesas, de pardo rojizo a negras.

Espinas centrales: 1 (a 2), de 2 a 3 cm de largo.

Espinas radiales: 5 a 7, de 1,3 a 1,5 cm de largo.

Raíces: Largamente tuberosas.

Flores: Grandes, de color amarillo claro, infundibuliformes, de 3 a 3,5 cm de longitud y 3 cm de ancho, perfumadas.

Época de floración: Primavera y verano.

Frutos: Verde pálido, rojizos en la parte superior, de hasta 15 mm de largo.

Semillas: Negras y brillantes.

Origen y hábitat

Origen de jardín (cultivar producido en vivero).

Cultivo y propagación

No es muy difícil en invernadero, aunque crece bastante despacio. Suele cultivarse injertada, pero también puede crecer sobre sus propias raíces.

Sustrato: Usar un sustrato mineral muy permeable, con poca materia orgánica (turba, humus).

Exposición: Necesita una buena cantidad de luz, desde sombra ligera hasta pleno sol; esto ayuda a mantener las plantas sanas, aunque su crecimiento sea lento.

Riego: Regar con moderación de marzo a octubre (semanalmente en verano, si el tiempo es suficientemente soleado), con un poco de abono. Regar menos o nada durante los fríos meses de invierno, o cuando las temperaturas nocturnas se mantengan por debajo de 10 °C, para evitar la pérdida de raíces. Es sensible al exceso de riego (propensa a la podredumbre).

Abono: Puede no ser necesario abonar si el sustrato es reciente; en verano, abonar solo si la planta no se ha trasplantado recientemente. No abonar a partir de septiembre, ya que puede provocar un crecimiento exuberante que resulta fatal en los meses oscuros y fríos.

Resistencia al frío: Mantener completamente seco en invierno, a temperaturas de 5 a 15 °C (aunque es relativamente resistente al frío y tolera hasta -5 °C, o quizá menos durante periodos breves). Durante el reposo, evitar la humedad ambiental alta. (Zona de temperatura USDA 9-11).

Crecimiento crestado: A diferencia de las variedades «monstruosas», en las que la variación respecto al crecimiento normal se debe a una mutación genética, el crecimiento crestado puede aparecer en plantas normales. A veces se debe a variaciones en la intensidad de la luz o a daños, pero en general se desconoce la causa. Una planta crestada puede tener zonas que crecen con normalidad, y una parte crestada con aspecto de cerebro puede volver a crecer de forma normal sin motivo aparente. Si queda alguna parte crestada, hay que eliminar el crecimiento normal y dejar la parte crestada, lo que deberá hacerse con regularidad.

Propagación: Por injerto o esquejes. Las plantas suelen injertarse sobre cactus columnares, pero se ha comprobado que, si se desinjertan, pueden producir sus propias raíces. Los esquejes enraízan con una temperatura mínima de 20 °C (mejor en tiempo cálido). Los esquejes de brotes sanos pueden tomarse en primavera y verano. Cortar el tallo con un cuchillo afilado y estéril, y dejar el esqueje en un lugar cálido y seco durante una semana o varias (según el grosor del esqueje) hasta que se forme un callo sobre la herida. Una vez formado el callo, el esqueje puede introducirse en un recipiente lleno de sustrato compacto para cactus, cubierto con una capa superficial de grava gruesa. Debe colocarse solo en la grava gruesa; así se evita que el extremo cortado se empape y se permite que las raíces penetren en el sustrato rico situado debajo. Los esquejes deberían enraizar en 2 a 6 semanas. Las piezas grandes crestadas deben colocarse sobre la superficie del sustrato, sin enterrar la base de la planta.