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Crassula elegans subs. namibensis (Friedrich) Toelken

Familia: CRASSULACEAE · Variedad o forma de Crassula elegans

Traducción al español del texto de llifle.com (adaptación bajo la misma licencia CC-BY-SA).

Publicación: J. S. African Bot. 41: 102 1975

Descripción

Crassula elegans subsp. namibensis es la forma namibia de la muy variable Crassula elegans. Se distingue por sus hojas ovadas, de ápice obtuso, glabras y cubiertas de papilas. Es bastante variable, y bajo este nombre se comercializan varias formas de aspecto diferente.

Hábito: Planta rastrera, perenne, suculenta, de hasta 80 mm de altura, con una base resistente y ligeramente leñosa.

Tallos: Cortos, finos y muy ramificados.

Raíces: Superficiales y cortas. La relación raíz/parte aérea es baja durante las sequías, pero al humedecerse el sustrato la planta forma rápidamente raicillas adventicias caducas que aumentan temporalmente esa relación.

Hojas: Ovadas, de 5-15 mm de largo y 4-8 mm de ancho, con ápice obtuso y sección ampliamente triangular; apretadas, de modo que los entrenudos normalmente no son visibles; glabras, cubiertas de papilas, de verde a rojo pardusco o rojo intenso a pleno sol.

Inflorescencia: Produce un tirso redondeado y laxo en el ápice del tallo, con un pedúnculo de (15-)25-60 mm, cubierto de pelos reflexos.

Flores: Poco llamativas, muy pequeñas, tubulares, blancas, crema, beige o amarillentas, que a menudo se tornan pardas; ligeramente perfumadas. Pétalos soldados en la base. Estambres con anteras pardas.

Época de floración: Otoño o invierno.

Origen y hábitat

Sur de Namibia.

Altitud: De 20 a 300 metros sobre el nivel del mar.

Hábitat: Esta especie crece dispersa pero extendida, en entre 6 y 12 subpoblaciones y localidades, principalmente en laderas rocosas suaves a moderadas orientadas al sur y al este, o en llanuras de grava bien drenadas, tanto en grietas de roca como en arena entre gravas de arenisca, granito o pegmatita. Suele encontrarse en posiciones expuestas, a pleno sol o a semisombra, junto a otras suculentas enanas como Adromiscus nanus, Lithops y especies de Tylecodon. Sus hojas pardas imitan de cerca las rocas sobre las que crece y se pierden de vista en ese entorno; este camuflaje le permite escapar a la detección y es una estrategia muy eficaz para evitar la depredación.

Cultivo y propagación

Crassula elegans subsp. namibensis es de cultivo fácil y mantenimiento relativamente bajo, lo que la convierte en una buena planta de interior y en una excelente elección para quien empieza con las suculentas (se adapta bien en alféizares, terrazas acristaladas y jardines miniatura de suculentas, donde convive a gusto con otras suculentas pequeñas, o en rocallas al aire libre). Crecen en primavera y otoño y entran en reposo en verano.

Sustrato: Tolera un amplio abanico de suelos y hábitats, pero prefiere un sustrato muy poroso para favorecer el drenaje. Un suelo no ácido es lo ideal. Puede cultivarse durante años en una maceta de 6-10 cm con plantas perfectamente sanas. Para mejores resultados, use una maceta poco profunda.

Riego: Aporte algo de agua durante todo el año; en la naturaleza, la mayor parte del crecimiento se produce en primavera y otoño. En los calurosos meses de verano, el sustrato debe mantenerse húmedo pero sin encharcarse. En invierno, riegue solo cuando el sustrato esté completamente seco. El sustrato húmedo provoca rápidamente podredumbre de raíces y tallos, sobre todo en los fríos meses invernales, aunque puede enraizar de nuevo si se cuida. Nunca debe quedar agua estancada alrededor de las raíces. Siempre necesita baja humedad ambiental.

Abono: Se abona solo una vez durante la época de crecimiento, con un abono equilibrado diluido a la mitad de la dosis recomendada.

Exposición: Necesita pleno sol o luz intensa filtrada con buena ventilación para mantenerse compacta, pero conviene evitar el sol directo y abrasador en pleno verano (con la exposición al sol, la hoja adquiere un bonito tono rojizo). No se adapta bien a la sombra total, ya que tiende a etiolarse, se cae y se pudre con facilidad.

Plagas y enfermedades: Las crásulas son sensibles a la cochinilla algodonosa.

Podredumbre: Es un problema menor en Crassula si las plantas se riegan y se ventilan correctamente. Si no es así, los fungicidas no servirán de mucho. Hay que cuidar el riego, mantenerlas cálidas y húmedas durante el crecimiento, y más frescas y secas durante el reposo.

Resistencia al frío: Aunque las plantas sobreviven a heladas suaves si se mantienen secas (resisten hasta -5 °C), conviene protegerlas de la helada para evitar cicatrices. USDA 9b-12.

Usos: Es una excelente planta de maceta, ideal para el cultivo en alféizares y en rocallas. En interior, solo en la posición más luminosa.

Poda: Retire únicamente las hojas viejas de la base de la planta y las espigas florales muertas.

Propagación: Se multiplica con facilidad separando los hijuelos: retire un brote lateral e introduzca su parte basal enterrada en el sustrato. Este brote debería enraizar en un mes y se formarán pequeños hijuelos en la base. También puede cultivarse a partir de semilla.

Bibliografía

Major references and further lectures

  1. Hermann Jacobsen “Abromeitiella to Euphorbia” Blandford Press, 1960
  2. Michael Evenari, Imanuel Noy-Meir, David W. Goodall “Hot Deserts and Arid Shrublands”, Volume 12, Part 2 Elsevier, 1986
  3. Dr J.P. Roux “Flora of South Africa” 2003
  4. Sonja Loots “Red Data Book of Namibian Plants” Southern African Botanical Diversity Network Report No. 38 2005