Traducción al español del texto de llifle.com (adaptación bajo la misma licencia CC-BY-SA).
Descripción
Crassula pyramidalis f. media es una forma de gran tamaño conocida solo en cultivo, con tallos cuadrangulares robustos, de aspecto digitiforme. Su tamaño es algo intermedio entre el de la Crassula pyramidalis típica, de tallos finos, y el de la «Crassula cv. Buddha», de tallos más gruesos; no se descarta que esta planta sea un híbrido.
Hábito: Pequeña suculenta o arbusto pequeño que forma matas poco densas, de hasta 25 cm de altura y 20-50 cm de diámetro, con numerosas hojas muy imbricadas que forman columnas cuadrangulares ramificadas.
Tallo: Erecto a decumbente, con ramificación dicótoma que se desploma con la edad, fino y totalmente oculto por las hojas apretadas.
Raíces: Fibrosas.
Hojas: De 10-20 mm de ancho, ascendentes, de tamaño uniforme, extremadamente finas y planas, de forma triangular-ovada, de verde brillante a verde pardusco, firmes y muy apretadas unas sobre otras, formando una columna cuadrangular en forma de minarete de unos 25 mm de diámetro, que se estrecha hacia el ápice obtuso. Márgenes enteros, ápice rombo-agudo. A pleno sol, las hojas apicales pueden adquirir un bonito tono púrpura.
Flores: Pequeñas, blancas a rosa crema y de aroma dulce, agrupadas en un racimo terminal denso (cimosa capitulada), con la base parcialmente oculta por las hojas. Botón rojizo.
Época de floración: De mediados de primavera al verano; por desgracia, las plantas mueren tras la floración.
Origen y hábitat
Origen en jardín (cultivar de vivero).
Cultivo y propagación
Crassula pyramidalis es fácil de cultivar en una gran variedad de condiciones climáticas, siempre que se plante en un lugar bien drenado, con riego adecuado pero sin exceso.
Ritmo de crecimiento: Crecimiento bastante lento.
Sustrato: Crece bien en un sustrato mineral bien drenado.
Macetas: Necesita una maceta relativamente poco profunda, para alojar sus raíces fibrosas y garantizar un drenaje muy bueno. Puede permanecer en la misma maceta durante muchos años.
Riego: Necesita un riego moderado, ni muy húmedo ni muy seco, de otoño a primavera; en verano, riego regular (en invierno hay que regar con cuidado). En el resto de situaciones tolera bien la sequía.
Abono: Un abono ligero parece favorecer su crecimiento siempre que se le aporte agua adicional. Abonar durante la época de crecimiento con un abono formulado específicamente para cactus y suculentas (rico en potasa y con poco nitrógeno diluido), que incluya todos los micronutrientes y oligoelementos, diluido a la mitad de la dosis recomendada en la etiqueta. Prospera en suelos pobres y necesita un aporte limitado de abono para evitar un exceso de vegetación, que es fácilmente atacado por hongos.
Necesidades especiales: Proporcionar una ventilación muy buena. Casi todos los problemas se deben a un exceso de riego y a una ventilación deficiente, sobre todo cuando el tiempo es gris, frío o muy húmedo.
Exposición: No tolera el sol directo en verano, pero generalmente necesita sol parte del día para florecer. A la sombra profunda se debilita, se alarga y acaba pudriéndose y muriendo.
Plagas y enfermedades: Las crásulas son sensibles a la cochinilla algodonosa. Protegerlas de las heladas.
Mantenimiento: Tras varios años de cultivo tienden a descuidarse y deben podarse muy corto o reiniciarse a partir de esquejes.
Resistencia al frío: Al aire libre en zonas sin heladas; en interior en el resto de zonas.
Propagación: Por semillas o esquejes de tallo. Sembrar las semillas en otoño. Las plantas enraízan con facilidad a partir de esquejes: colocarlos en arena de río limpia y pulverizarlos con agua cada tres o cuatro días; las raíces deberían aparecer en 2-3 semanas.

