Traducción al español del texto de llifle.com (adaptación bajo la misma licencia CC-BY-SA).
Publicación: ( = Echinocactus grusonii “setispina” )
Descripción
Hábito: Esta planta se diferencia del asiento de suegra común (Echinocactus grusonii) únicamente por sus espinas finas. Las espinas son de color blanco amarillento, muy finas y aciculares, y se alargan con la edad de la planta, hasta 2-7 cm de longitud. Salvo por las espinas, es idéntica en forma y tamaño a la especie típica.
Tallo: Tallo solitario de crecimiento lento, globoso en la juventud y alargado (en forma de barril) en la madurez, de hasta 90 cm de altura y de diámetro. Es de color verde pálido, con numerosas costillas marcadas y areolas de las que brotan espinas radiales amarillas. Con la edad suele emitir hijuelos, y algunos ejemplares forman grupos incluso de pequeño tamaño.
Flores: Se producen desde finales de primavera hasta el verano, solo en ejemplares adultos y de buen tamaño que reciben suficiente pleno sol. Son diurnas, de un amarillo intenso (4-5 cm de ancho) y forman un anillo circular en la parte superior de la planta. Resultan poco visibles, pues son pequeñas en relación con el tamaño del barril, y quedan ocultas entre la lana de color crema del ápice.
Origen y hábitat
Origen: Cultivar de jardín (obtenido en vivero).
Cultivo y propagación
Las especies de Echinocactus grusonii crecen en verano y son plantas bastante fáciles de cultivar. Se adaptan a cualquier sustrato rico y de buen drenaje, como arcilla, piedra pómez o gravilla volcánica, con solo un poco de turba o mantillo de hojas. Si están en maceta, conviene trasplantarlas preferentemente en primavera, cuando las raíces se queden apretadas. En general, es recomendable trasplantarlas cada dos años para renovar el sustrato, aunque esto no implica necesariamente usar macetas más grandes. Llene aproximadamente una cuarta parte de la maceta con tiestos rotos, grava u otro material para favorecer el drenaje. Tras el trasplante, no riegue durante una semana o más. Riegue con regularidad durante el ciclo de crecimiento estival (esta planta necesita bastante agua, pero no debe encharcarse y el sustrato debe secarse entre riegos). Hay que evitar mojar el cuerpo de la planta mientras esté expuesta al sol, ya que un cactus mojado al sol puede sufrir quemaduras que dejan cicatrices e incluso infecciones fúngicas y la muerte. En invierno, mantenga el sustrato bastante seco. Nunca debe quedar agua acumulada alrededor de las raíces. Abone en verano con un fertilizante rico en potasio.
Exposición: Al aire libre necesitan una exposición luminosa, a pleno sol o en semisombra durante el verano si el lugar es excesivamente caluroso o muy luminoso. En interior necesitan luz intensa y algo de sol directo. Toleran una sombra moderada, pero una planta que ha crecido en sombra debe aclimatarse poco a poco antes de ponerla a pleno sol, ya que se quemará gravemente si se la pasa bruscamente de la sombra al sol.
Resistencia al frío: Necesita una protección ligera contra las heladas para un cultivo seguro, aunque tolera heladas ligeras y esporádicas.
Plagas y enfermedades: Vigile las infestaciones de cochinilla algodonosa, cochinillas y araña roja. Una planta en buenas condiciones empezará a florecer al alcanzar un diámetro de 40-50 cm.
Galería





