Traducción al español del texto de llifle.com (adaptación bajo la misma licencia CC-BY-SA).
Descripción
Cactus globoso, normalmente solitario, con el ápice cubierto de espinas curvadas hacia dentro de color pardo oxidado.
Tallo: Globoso a subgloboso, o cilíndrico con la edad, de color verde grisáceo, de hasta 12 cm de diámetro.
Costillas: Unas 12-13.
Areolas: Ovaladas, lanosas y peludas cuando son jóvenes (con fieltro amarillento), desnudas más tarde.
Espinas radiales: De 7 a 12, de unos 1,5-2 cm de largo, de color córneo, pardusco y que se vuelve grisáceo con la edad.
Espinas centrales: De 1 a 4, subuladas, de casi 2,5 cm de largo, rojo oxidado y más tarde grises, a veces con puntas negras, todas curvadas hacia arriba, con la base hinchada.
Flores: Surgen del centro de la planta, de 2,5-5 cm de diámetro, con forma de urna, de color paja, amarillo o amarillo verdoso.
Variegación: Los ejemplares variegados de Eriosyce pueden encontrarse en cultivo (aunque no con frecuencia). Todas las variegadas son mutantes. Algo ha fallado en la estructura celular del punto de crecimiento (meristemo apical) de la planta. Como consecuencia de esta mutación, falta clorofila en algunas o en todas las capas de la epidermis. Aparece algún ejemplar variegado en muchos lotes de plántulas, en un pequeño porcentaje, y generalmente se separan de las plantas normales. Las plantas variegadas crecen más lento y suelen ser más pequeñas que las no variegadas de la misma especie. Las zonas coloreadas también son generalmente más débiles y más sensibles a los hongos, a las quemaduras solares y a otros defectos. Un ejemplar de Eriosyce variegado, grande y bien desarrollado, es realmente un logro. Son más difíciles de cultivar bien de lo que parecen.
Origen y hábitat
Origen en jardín (cultivar obtenido en vivero).
Cultivo y propagación
Los cactus variegados se consideran de cultivo selecto y difícil, aunque, pese a ello, muchos de ellos son relativamente fáciles de cultivar. Pero hay que tener en cuenta que no toleran la exposición prolongada al sol directo (sobre todo en los días más calurosos del verano), así que deben cultivarse a media sombra o bajo sol filtrado. A veces se ven como plantas injertadas, pero muchas crecen bien sobre sus propias raíces. Usar un sustrato mineral muy permeable, con poca materia orgánica (turba, humus). Regar con moderación de marzo a octubre y mantener completamente seco en invierno, a temperaturas de 5 a 15 °C. (En general, estas plantas son más delicadas y no soportan temperaturas de helada.) ¡En el periodo de reposo, nada de humedad ambiental alta!
Propagación: Casi siempre por semilla. Las plantas se injertan con frecuencia sobre cactus de forma columnar.
Nota
Una planta variegada presenta sectores, manchas o franjas con dos o más colores diferentes, incluso tonos distintos de verde. Las plantas con tallos u hojas variegados suelen ser atractivas y muy apreciadas. En la mayoría de las especies, los tallos o las hojas son normalmente verdes, y la epidermis variegada es una mutación poco frecuente, denominada quimera. La variegación quimérica se debe a la pérdida de la capacidad de producir clorofila en parte del tejido de la planta, de modo que ese tejido ya no es verde. Los tejidos sin clorofila suelen ser de color blanco o amarillo pálido (debido a los pigmentos carotenoides) o rojo (debido a los pigmentos betalaínas o antocianinas), en contraste con el tejido verde normal. Existen varias formas de variegación, según los tejidos afectados. La variegación es inestable en algunas formas: su extensión y naturaleza pueden variar, y a veces la planta vuelve a la forma verde. En otras es estable y no cambia en condiciones normales. Como la variegación se debe a la presencia de dos tipos de tejido vegetal, la propagación debe hacerse por un método vegetativo que conserve ambos tipos de tejido en su proporción original.