Traducción al español del texto de llifle.com (adaptación bajo la misma licencia CC-BY-SA).
Descripción
Euphorbia candelabrum (erythraea) es un representante típico de las euforbias arborescentes de gran tamaño, que pueden alcanzar 10 m (o más) de altura, con un tronco corto de hasta 90 cm de diámetro. De forma superficial se parece a algunos cactus del Nuevo Mundo (por ejemplo, Cereus peruvianus). La copa, erguida y en forma de paraguas invertido (ampliamente obcónica), hace que la planta recuerde a un órgano de tubos ramificado o a un candelabro, de ahí su nombre.
Tallo: Robusto, de crecimiento erguido, de aspecto cactiforme, ligeramente estrangulado a intervalos irregulares en segmentos. Un solo tronco puede producir más de 150 ramas tan gruesas como la pierna de una persona. Son de color verde oscuro, con una epidermis limpia y lisa.
Costillas: Gruesas, onduladas, de 3 a 8 ángulos (pero normalmente cuatro alas), verde oscuro; onduladas solo en las plántulas.
Espinas: Pareadas, en forma de cuerno (pueden faltar en los ejemplares viejos).
Hojas: En el clima adecuado (húmedo y cálido a la vez) produce hojas simples lanceoladas cerca del ápice de cada rama. Son mucho más grandes y prominentes en la forma verde que en las formas variegadas o amarillas. En la plántula miden hasta 40 mm de largo y 7 mm de ancho; en los brotes jóvenes son más pequeñas.
Flores: Verde amarillentas, en pequeños grupos de 3 a 6 sobre el par de espinas, carnosas, con 5 glándulas. Las flores femeninas tienen un pistilo de tres partes sobre un ovario de tres partes, que produce tres semillas o, a veces, más.
Frutos: Verdes, con 2 o 3 lóculos, del tamaño de un guisante.
Observaciones: Es una de las euforbias más venenosas. El látex, muy amargo y acre, contiene diterpenos y se considera muy tóxico.
Origen y hábitat
Origen de cultivo.
Cultivo y propagación
Es una especie fácil de cultivar, adecuada para cualquier sustrato bien drenado a pleno sol. Las plantas jóvenes se desarrollan bien en interior, donde pueden alcanzar fácilmente el techo.
Ritmo de crecimiento: Crecimiento moderadamente rápido, aunque claramente más lento que la especie típica.
Sustrato y macetas: Proporcionar un sustrato aireado, compuesto sobre todo por materiales inorgánicos como arcilla, piedra pómez, grava volcánica y solo un poco de turba o mantillo de hojas. Si la planta se vuelve muy roja, es señal de que las raíces no se han desarrollado bien; en ese caso, trasplantar con sustrato fresco. Prefiere macetas bastante pequeñas. Trasplantar a finales del invierno o a principios de la primavera. Se mantendrá a gusto en su posición y con su sustrato durante años.
Riego: Regar con regularidad durante el período de crecimiento activo, de marzo a septiembre. Nunca debe quedar agua estancada alrededor de las raíces. En invierno, mantener casi completamente seco.
Abono: Necesita una alimentación equilibrada en verano. Se recomienda un abono para cactus y suculentas con alto contenido en potasio, que incluya todos los micronutrientes y oligoelementos, o un abono de liberación lenta.
Tolerancia al viento: Su único inconveniente son los vientos fuertes, que hacen que las columnas choquen entre sí y provoquen cicatrices permanentes. Es mejor plantarla en un lugar donde el viento no sea un problema importante.
Exposición: Mejor a sol filtrado. Tolera la sombra moderada. Una planta que ha crecido a la sombra debe aclimatarse poco a poco antes de colocarla a pleno sol, ya que se quemará gravemente si se pasa bruscamente de la sombra al sol.
Mantenimiento: Se puede podar para dar forma y favorecer la ramificación.
Resistencia al frío: Sensible a las heladas; solo apta para zonas libres de heladas.
Advertencia: Todas las euforbias contienen una savia blanca que puede irritar los ojos y las mucosas. Si se entra en contacto con esta savia, no tocarse la cara ni los ojos antes de lavarse las manos con jabón y agua.
Propagación: Se propaga fácilmente por esquejes a finales de primavera o en verano. Basta con cortar un esqueje, dejarlo secar de 1 a 2 semanas e introducirlo en el suelo (preferiblemente seco, suelto y de drenaje extremadamente bueno). Es mejor lavar el corte para eliminar el látex. Colocar el esqueje en un lugar cálido, luminoso y ligeramente húmedo para favorecer la formación de nuevas raíces.

