Traducción al español del texto de llifle.com (adaptación bajo la misma licencia CC-BY-SA).
Descripción
Euphorbia horrida f. monstruosa se distingue con facilidad y presenta muchas variaciones de crecimiento, con distintas formas monstruosas. Los tallos se ramifican lentamente desde la base, formando matas irregulares y abombadas con más de 50 cabezas.
Forma crestada: La forma crestada Euphorbia horrida f. monstruosa cristata es rara y muy apreciada por los coleccionistas por sus rasgos únicos. Existen varios clones crestados, de formas y tamaños diversos.
Tallo: En abanico, forma montículos enredados y extraños. Los tallos son bastante firmes, de textura gomosa, verdes, verde grisáceo o verde glauco pálido, y a menudo enrojecen con el tiempo fresco o en condiciones de estrés. La forma y el tamaño de las crestas son variables; algunas solo miden unos pocos centímetros de diámetro.
Costillas: De forma irregular, con bordes aplanados y tubérculos largos y puntiagudos.
Espinas: A menudo ausentes o escasas, situadas sobre todo en la parte superior de los tubérculos (no en la punta). Las espinas, de hasta 25 mm (normalmente menos de 1 cm de largo), son en realidad los restos secos de sus pedúnculos florales, y son rígidas.
Flores: En primavera y verano se producen algunas flores verdes y amarillas (seguidas de frutos y semillas) en los ápices de los tallos.
Origen y hábitat
Origen de jardín (cultivar producido en vivero).
Cultivo y propagación
No es demasiado difícil en invernadero, aunque crece bastante despacio. Suele verse como planta injertada, pero también puede crecer sobre sus propias raíces.
Sustrato: Usar un sustrato mineral de buena permeabilidad y con poca materia orgánica (turba, humus).
Exposición: Necesita de sombra ligera a pleno sol, lo que ayuda a mantener las plantas sanas, aunque crezcan lentamente.
Riego: Regar con moderación de marzo a octubre (semanalmente en verano, si el tiempo es lo bastante soleado), con un poco de abono. Regar menos o nada durante los meses fríos del invierno, o cuando las temperaturas nocturnas se mantengan por debajo de 10 °C, para evitar la pérdida de raíces. Es sensible al exceso de riego (propensa a la podredumbre).
Abono: Puede que no sea necesario abonar si el sustrato es reciente; abonar en verano solo si la planta no se ha trasplantado recientemente. No abonar desde septiembre en adelante, ya que puede provocar un crecimiento exuberante que resulta fatal durante los meses oscuros y fríos.
Resistencia al frío: Mantener perfectamente seca en invierno, a temperaturas de 5 a 15 °C (aunque resiste relativamente bien el frío y aguanta hasta -5 °C, o quizá menos durante periodos cortos). En el periodo de reposo, nada de humedad ambiental alta. (Zona de temperatura USDA 9-11.)
Crecimiento crestado: A diferencia de las variedades ‘monstruosas’, en las que la variación respecto al crecimiento normal se debe a una mutación genética, el crecimiento crestado puede aparecer en plantas normales. A veces se debe a variaciones en la intensidad de la luz o a daños, pero en general las causas se desconocen. Una planta crestada puede tener zonas que crecen con normalidad, y una parte crestada que parece un cerebro puede volver al crecimiento normal sin motivo aparente. Si queda alguna parte crestada, hay que eliminar el crecimiento normal y dejar la parte crestada, lo que deberá hacerse regularmente.
Propagación: Por injerto o esquejes. Las plantas suelen injertarse sobre cactus de forma columnar, pero se ha comprobado que pueden emitir sus propias raíces si se desinjertan. Los esquejes enraízan con una temperatura mínima de 20 °C (mejor en tiempo caluroso). Los esquejes de brotes sanos pueden tomarse en primavera y verano. Cortar el tallo con un cuchillo afilado y estéril, y dejar el esqueje en un lugar cálido y seco durante una semana o varias (según el grosor del esqueje) hasta que se forme un callo sobre la herida. Una vez formado el callo, el esqueje puede colocarse en un recipiente lleno de sustrato compacto para cactus, cubierto en la superficie con una capa de grava gruesa. Deben colocarse solo en la grava gruesa: así se evita que la base cortada se humedezca en exceso y se permite que las raíces penetren en el sustrato rico de debajo. Los esquejes deberían enraizar en 2 a 6 semanas. Las piezas crestadas grandes deben colocarse sobre la superficie del sustrato, sin enterrar la base de la planta.
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