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Firmiana colorata (Roxb.) R.Br.

Familia: STERCULIACEAE

Traducción al español del texto de llifle.com (adaptación bajo la misma licencia CC-BY-SA).

Publicación: Pterocymbium 235 (4 June 1844)

Descripción

Es un árbol caducifolio de pequeño a mediano tamaño, que tiende a volverse algo esbelto con la edad. Puede alcanzar hasta 15 metros de altura.

Tallo: El tronco y las ramas son rectos, a veces con estrías. Varias ramas cortas forman una copa compacta y bien equilibrada. La corteza es de color ceniza; los brotes jóvenes están cubiertos de pubescencia gris.

Hojas: Agrupadas hacia el extremo de las ramas; simples, con limbo generalmente palmatilobado de 3 a 5 lóbulos, casi acorazonado, de 10-20 cm de largo y 12-25 cm de ancho; estípulas lanceoladas; pecíolo de 7-25 cm de largo. El follaje tiene un olor casi nulo.

Flores: Pubescentes, de color rojo anaranjado, de unos 2,5 cm de largo, tubulares, sin pétalos, con cáliz de 5 dientes triangulares. Se disponen en panículas terminales cortas.

Época de floración: De marzo a mayo, antes de que broten las hojas.

Frutos: Folículo membranoso, engañosamente parecido a una hoja pero muy distinto de las hojas reales del árbol.

Semillas: Amarillas, arrugadas o lisas, ovoides, de unos 1 cm de largo, generalmente solo 1 o 2, dispuestas a lo largo de los bordes del fruto abierto con forma de hoja.

Usos: Los hindúes y los cingaleses la consideran una planta sagrada. Las ramas producen fibra de calidad inferior, y en la India las ramas con hojas jóvenes se usan como forraje.

Origen y hábitat

Origen: Sur de Yunnan, Birmania (Myanmar), Tailandia, Vietnam, Ceilán (Sri Lanka), suroeste de la India hacia el este hasta Birmania y Bangladés.

Hábitat: Es principalmente una especie de selva que crece sobre caliza u otros suelos bien drenados, con (generalmente) abundante disponibilidad de agua y algo de sol, aunque puede soportar largos períodos de sequedad. Rara vez se cultiva en jardines urbanos de zonas tropicales.

Cultivo y propagación

Es fácil de cultivar y ofrece una floración muy vistosa, pero tarda años en desarrollarse y no es una planta para el jardinero impaciente. Necesita un sustrato bien drenado (por ejemplo, una mezcla de sustrato para cactus y tierra normal para macetas), con el cáudice plantado en gran parte por encima de la superficie. Requiere riego regular durante la temporada de crecimiento activo, sin exceso de agua. Dejar que el sustrato se seque bastante antes de volver a regar. Reducir el riego de forma gradual cuando las hojas se sequen en otoño, pues de lo contrario el cáudice puede pudrirse. Recuperar la frecuencia de riego normal cuando las hojas empiecen a brotar de nuevo en primavera. Darle mucho sol, pero mantener el bulbo del cáudice a la sombra. Protegerlo del calor en verano. La maceta de barro es la mejor opción. Debe pasar el invierno en invernadero, a temperaturas superiores a 12 °C (evitar que la temperatura baje de 5 °C). En maceta permanece sin hojas durante unos seis meses.

Propagación: Puede obtenerse a partir de esquejes de tallo y de semillas frescas.

Nota

A menudo esta planta se ha confundido con Gyrocarpus americanus / Gyrocarpus jacquinii, pero sus hojas son casi planas y no tiene olor (mientras que las hojas de Gyrocarpus despiden un olor pronunciado a estiércol). Sin embargo, estas dos especies, aunque pertenecen a familias distintas, son sorprendentemente parecidas: el ritmo de crecimiento, el reposo y el follaje son casi idénticos, y resulta muy difícil distinguirlas cuando no están en flor.