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Hydnophytum formicarum Jack

Familia: RUBIACEAE

Traducción al español del texto de llifle.com (adaptación bajo la misma licencia CC-BY-SA).

Publicación: Trans. Linn. Soc. London 14(1): 124. 1823 [28 May-12 Jun 1823]

Descripción

Hábito: Hydnophytum formicarum es un subarbusto epífito mirmecófilo, con tubérculos suculentos, que en su crecimiento se asocia con determinadas especies de hormigas. El tubérculo contiene en su interior un complejo laberinto de cámaras habitadas por colonias de hormigas, con orificios de entrada en la superficie. En cuanto las plantas jóvenes desarrollan un tallo, las hormigas roen su base; la irritación que produce hace que el tallo se hinche. Como las hormigas siguen irritando y excavando la hinchazón, esta adopta forma globosa y puede llegar a ser incluso mayor que la cabeza de una persona. Las paredes de estas cámaras y toda la masa del tallo hinchado conservan su vitalidad y prosperan, y siguen aumentando de tamaño con el crecimiento. Parece que esta curiosa agalla en el tallo se ha convertido en una condición normal de la planta, que no puede desarrollarse sin las hormigas. Las hormigas proporcionan a la planta una fuente de macronutrientes a través de sus desechos. Asimismo, protegen a la planta y evitan el daño de los tejidos, y se congregan en masa para defender su nido si se las molesta.

Tubérculo: Horizontal a colgante (en la naturaleza), de forma irregularmente globosa, de hasta 25 cm de diámetro, no espinoso y con aspecto de trufa (la trufa es un hongo comestible); la corteza es lisa y de color grisáceo, y se fija a los árboles mediante fibras, como los tallos de la hiedra. Está hueco por dentro y se convierte en el nido de hormigas negras.

Tallos: De hasta 20 cm de longitud, simples o con pocas ramificaciones.

Hojas: Elípticas a ampliamente lanceoladas, pequeñas, opuestas, gruesas, coriáceas y de color verde oscuro, de 7-10 cm de longitud y 3-5 cm de anchura; ápice obtuso a redondeado, base cuneada, limbo con 7-12 pares de nervios laterales. Pecíolo de hasta 4 mm.

Flores: Blancas, de corola hipocrateriforme. Cáliz de 3-4 mm, blanco, con lóbulos elípticos. Cucullada.

Fruto: De 6-7 mm, anaranjado.

Especies similares: Hydnophytum moseleyanum y Hydnophytum formicarum se confunden con frecuencia. La forma más sencilla de distinguirlas es por los nervios de las hojas: formicarum tiene de 6 a 12 pares de nervios finos que salen de la nervadura central, mientras que moseleyanum solo tiene de 3 a 4 pares.

Origen y hábitat

Sumatra, Malesia y Filipinas.

Cultivo y propagación

Las plantas mirmecófilas rara vez las cultivan los aficionados, pero Hydnophytum formicarum es una de las especies más comunes en cultivo, al menos en Europa. Estas plantas son delicadas y pierden sus hojas con rapidez si se dejan secar o si las temperaturas son demasiado bajas. Necesitan temperaturas cálidas durante todo el año, humedad elevada y luz intensa, aunque puede convenir protegerlas del sol del mediodía. Es posible cultivarlas en una mezcla de turba y perlita, pero la combinación más adecuada parece ser un sustrato abierto para orquídeas (musgo Sphagnum, corteza de abeto troceada y perlita). Se riegan cuando el sustrato está apenas húmedo. Si la humedad es alta, pueden fijarse sobre placas de corcho para lograr un aspecto más natural; las plantas fijadas, por supuesto, requieren riegos más frecuentes. Las raíces de Hydnophytum y Myrmecodia son muy frágiles, por lo que hay que tener mucho cuidado al trasplantar; no obstante, las plantas parecen capaces de emitir nuevas raíces desde cualquier parte del tubérculo que esté en contacto con un sustrato húmedo. Estas plantas pueden cultivarse sin la presencia de la especie de hormiga.

Plagas y enfermedades: Las plantas mirmecófilas son sensibles a las cochinillas y a las cochinillas algodonosas.

Propagación: Es muy fácil obtenerlas a partir de semilla. Las flores son autopolinizables y producen frutos y semillas con facilidad, pero las semillas conservan la viabilidad durante muy poco tiempo y deben sembrarse inmediatamente después de la cosecha. Germinan igual de bien con luz que en oscuridad; deben depositarse sobre la superficie del sustrato de siembra, sin enterrarlas. Las semillas frescas germinan rápidamente, en una semana, y con frecuencia al día siguiente de la siembra, es decir, en veinticuatro horas, y el primer engrosamiento del tubérculo es visible casi de inmediato. Las plántulas crecen deprisa si se mantienen constantemente húmedas. También pueden multiplicarse por esquejes: los tallos enraízan y crecen, pero no producen tubérculo.

Bibliografía

Major references and further lectures

  1. Urs Eggli “Illustrated Handbook of Succulent Plants: Dicotyledons” Springer, 2002
  2. John Lubbock “Ants, Bees, and Wasps: A Record of Observations on the Habits of the Social Hymenoptera” The Minerva Group, Inc., 01/Sep/2001
  3. Kapitany, Atilla “Australian Succulent Plants: An Introduction.” Boronia, Victoria: Kapitany Concepts 2007
  4. George Don “A General System of Gardening and Botany: Containing a Complete Enumeration and Description of All Plants… Volume 3” Rivington, 1834
  5. Elliot, Rodger W.; Jones, David L.; Blake, Trevor. “Encyclopaedia of Australian Plants Suitable for Cultivation: Vol. 5.” Port Melbourne: Lothian Press.
  6. Jebb M, Huxley C. “A revision of the ant-plant genus Hydnophytum (Rubiaceae)”. National Botanic Gardens Glasnevin website. Dublin, Ireland: National Botanic Gardens Glasnevin. 08/Feb/2009
  7. FRANK’S ANT-PLANTS “Hydnophytums: images & provenance” web: http://www.franksantplants.com/hydnophytums/

Cultivares y formas (1)