Traducción al español del texto de llifle.com (adaptación bajo la misma licencia CC-BY-SA).
Cultivo y propagación
Aunque se considera una planta selecta y algo difícil, no es demasiado complicada en invernadero, aunque crece bastante despacio. A veces se ve injertada, pero también crece muy bien sobre sus propias raíces.
Sustrato: Usar un sustrato mineral bien permeable, con poca materia orgánica (turba, humus).
Exposición: Necesita entre sombra ligera y pleno sol, lo que ayuda a mantener las plantas sanas, aunque crezcan despacio.
Riego: Regar con moderación de marzo a octubre (semanalmente en verano, si hace suficiente sol), con un poco de abono añadido. Regar menos o no regar durante los meses fríos del invierno, o cuando las temperaturas nocturnas se mantengan por debajo de 10 °C, para evitar la pérdida de raíces. Es sensible al exceso de riego (propensa a la podredumbre).
Abono: Puede que no sea necesario abonar si el sustrato es reciente; en verano, abonar solo si la planta no se ha trasplantado recientemente. No abonar desde septiembre en adelante, ya que puede provocar un crecimiento exuberante que puede ser fatal durante los meses oscuros y fríos.
Resistencia al frío: Mantener completamente seca en invierno, a temperaturas de 5 a 15 °C (aunque es relativamente resistente al frío y tolera hasta -5 °C, o quizá menos durante periodos cortos). En el reposo, evitar la humedad ambiental elevada. (Zona de temperatura USDA 9-11)
Crecimiento crestado: A diferencia de las variedades «monstruosas», en las que la variación respecto al crecimiento normal se debe a una mutación genética, el crecimiento crestado puede aparecer en plantas normales. A veces se debe a variaciones en la intensidad de la luz o a daños, pero generalmente sus causas se desconocen. Una planta crestada puede tener algunas zonas que crecen con normalidad, y una parte crestada con aspecto de cerebro puede volver al crecimiento normal sin una razón aparente. Si queda alguna parte crestada, hay que eliminar el crecimiento normal y dejar la parte crestada, lo que deberá hacerse con regularidad.
Propagación: Por injerto o esquejes. Las plantas suelen injertarse sobre cactus de forma columnar, pero se ha comprobado que pueden producir sus propias raíces si se desinjertan. Los esquejes enraízan con una temperatura mínima de 20 °C (mejor con calor). Los esquejes de brotes sanos pueden tomarse en primavera y verano. Cortar el tallo con un cuchillo afilado y esterilizado, y dejar el esqueje en un lugar cálido y seco durante una semana o varias (según el grosor del esqueje) hasta que se forme un callo sobre la herida. Una vez formado el callo, el esqueje puede insertarse en un recipiente lleno de sustrato para cactus compactado, cubierto con una capa superficial de grava gruesa. Deben colocarse solo sobre la grava gruesa; así se evita que la base cortada se humedezca demasiado y se permite que las raíces penetren en el sustrato rico de abajo. Los esquejes deberían enraizar en 2 a 6 semanas. Los trozos grandes crestados deben colocarse sobre la superficie del sustrato, sin enterrar la base de la planta.