Saltar al contenido

Mammillaria spinosissima subs. tepoxtlana D.R.Hunt

Familia: CACTACEAE · Variedad o forma de Mammillaria spinosissima

Traducción al español del texto de llifle.com (adaptación bajo la misma licencia CC-BY-SA).

Publicación: Mammillaria Postscripts 6: 8 (1997), nom. nov. (Replaced synonym: MAMMILLARIA crassior)

Origen y hábitat

Tlayacapan, Morelos (México, América del Norte).

De la página de llifle Mammillaria crassior

Descripción

Mammillaria spinosissima subsp. tepoxtlana sigue siendo conocida por los cultivadores comerciales como Mammillaria crassior, pero la mayoría de los autores han descartado Mammillaria crassior, considerándola quizá no digna ni siquiera de categoría varietal, y sugiriendo que no existe una diferencia fundamental entre ambas y que esta descripción puede aplicarse a todos los sinónimos de subsp. tepoxtlana (véase también: Mammillaria auricoma).

Hábito: Mammillaria crassior se distingue por sus tallos cilíndricos, cubiertos de espinas blanco-amarillentas muy finas, y carece de cerdas en las axilas.

Origen y hábitat

Localidad tipo: Tlayacapan, Morelos (México, Norteamérica).

Altitud: 1150-1800 m s. n. m.

Hábitat y ecología: Mammillaria crassior crece junto con Agave horrida, Agave horrida, Hechtia sp. y Selaginella sp.

Cultivo y propagación

Resistencia al frío: Es bastante resistente a las heladas si se mantiene seca, tolerando hasta unos -5 °C (algunas referencias la sitúan hasta -12 °C). Sin embargo, algo de calor durante todo el año aumenta el éxito del cultivo (mínimo de 5 a 8 °C durante el reposo).

Exposición: Al aire libre, sol intenso, luz filtrada o sombra de la tarde; en interior necesita luz intensa y algo de sol directo. Puede sufrir quemaduras si se expone demasiado tiempo al sol directo. Tiende a broncearse con mucha luz, lo que favorece la floración y la producción abundante de lana y espinas.

Mantenimiento: Es una especie fácil de cultivar, como un cactus clásico, que no requiere tratamientos especiales, pero necesita la mayor luz posible sin quemar la planta para favorecer la formación de espinas más densas. Es una excelente planta para iniciarse en el cultivo de cactus, que forma fácilmente un grupo de tallos destacado por espinas rojizas, decorado además con anillos de flores rosa-púrpura.

Ritmo de crecimiento: Es una especie de crecimiento rápido. Emite hijuelos desde la base y puede llenar una maceta de 25 cm en pocos años en las mejores condiciones.

Sustrato: Prefiere un sustrato muy poroso, de cactus estándar, con poca materia orgánica (turba, humus).

Trasplante: Trasplantar cada 2-3 años. Es propensa a la podredumbre, por lo que conviene usar una maceta algo más pequeña llena de sustrato muy poroso. Usar una maceta con buen drenaje.

Riego: Regar con regularidad en verano, pero sin excederse (es muy sensible al exceso de humedad, especialmente por su sistema radicular carnoso). Sus raíces se pierden fácilmente en macetas que permanecen húmedas durante cierto tiempo. En invierno, mantener seca y con buena ventilación. En el período de reposo, evitar la humedad ambiental elevada. Hay que tener cuidado con el riego, ya que si recibe demasiada agua y sombra tiende a hincharse y a crecer de forma desordenada.

Abono: Durante el período de crecimiento, enriquecer el sustrato con un abono rico en potasio y fósforo, pero pobre en nitrógeno, ya que este elemento no favorece el desarrollo de las plantas suculentas y las hace demasiado blandas y llenas de agua.

Propagación: Siembra directa tras la última helada o, habitualmente, por división. Las semillas germinan en 7-14 días a 21-27 °C en primavera; retirar gradualmente la cubierta de vidrio a medida que la planta se desarrolla y mantener ventilado, sin sol directo para las plántulas jóvenes. No deben manipularse las plántulas hasta que estén bien enraizadas, momento en el que pueden plantarse por separado en macetas pequeñas. Esquejes: esperar a que los hijuelos que aparecen en la base de los ejemplares agrupados viejos alcancen 1/3 del tamaño de la planta madre, y entonces separarlos y plantarlos. Los esquejes enraízan con una temperatura mínima de 20 °C (mejor en tiempo caluroso). Pueden tomarse esquejes de brotes sanos en primavera y verano. Cortar el tallo con un cuchillo afilado y estéril, dejar el esqueje en un lugar cálido y seco durante una semana o varias (según su grosor) hasta que se forme un callo sobre la herida. Una vez formado el callo, el esqueje puede introducirse en un recipiente lleno de sustrato de cactus bien apisonado, cubierto con una capa superficial de grava gruesa. Debe colocarse solo en la grava gruesa, lo que evita que la base cortada se humedezca en exceso y permite que las raíces penetren en el sustrato rico situado debajo. Los esquejes deberían enraizar en 2 a 6 semanas.

Fuente: Mammillaria crassior, LLIFLE - Encyclopedia of living forms, CC-BY-SA, consultado el 2026-10-25. Traducción al español (adaptación) bajo la misma licencia.