Traducción al español del texto de llifle.com (adaptación bajo la misma licencia CC-BY-SA).
Descripción
Rebutia heliosa f. monstruosa es un cactus cespitoso extraño, que forma un montículo bajo de tallos aplanados. El ápice de cada rama, tras un crecimiento inicial normal, se desarrolla de forma irregular y empieza a producir estructuras abultadas o incluso se divide en dicotomías curiosas. Este cactus tan peculiar resulta muy distintivo.
Hábito: Es básicamente una planta miniatura, simple al principio, que forma fácilmente un montículo cespitoso de pequeñas cabezas.
Tallo: Cabezas comprimidas, de globosas a cortamente cilíndricas, de unos 2-3 cm de ancho y 1-3 cm de alto.
Areolas: Pequeñas, pardas y estrechas, alargadas, de 1-2 mm de largo y menos de 0,5 mm de ancho, dispuestas en 35-40 espirales.
Espinas: Menos de 20 radiales en total, cortas, de unos 1 mm de largo, de color blanco plateado característico, densas, extendidas lateralmente y pectinadas.
Raíces: Raíz pivotante carnosa.
Flor: Grande, infundibuliforme, de cuello largo, de 4 cm de diámetro y 4,5-5,5 cm de largo, de color rojo anaranjado. Tubo de hasta 3 cm de largo y 2-3 mm de ancho, macizo en más de la mitad de su longitud, de color rosa intenso a rosa anaranjado. Tépalos anaranjados con una franja central lila.
Fenología: Florece en primavera.
Origen y hábitat
Origen de jardín (cultivar obtenido en vivero).
Cultivo y propagación
Estas plantas proceden de zonas montañosas, por lo que necesitan luz intensa, condiciones frescas y secas durante el invierno; esto es importante tanto para la floración como para su salud. Sin este período invernal fresco (0-10 °C) normalmente no producen muchos botones. Tienen una raíz pivotante gruesa, son de cultivo difícil y propensas a la podredumbre por su gran sensibilidad al exceso de riego; no es fácil que alcancen un gran tamaño sobre sus propias raíces, y formar una mata grande resulta todo un reto. Suelen injertarse para evitar problemas radiculares y facilitar el cultivo. Es muy resistente al frío, hasta -5 °C o menos durante periodos cortos. Es una planta excelente para jardines de rocalla o macetas, y contrasta bien con agaves, yucas y plantas con flor de porte bajo.
Exposición: Adecuada para exposición soleada e intensa; tolera la sombra ligera.
Prácticas de cultivo: Adecuada para lugares bien ventilados. Necesita maceta profunda y buen drenaje para acomodar su raíz pivotante.
Plagas y enfermedades: Es especialmente propensa a la podredumbre de raíz; por ello, conviene cultivarla en una maceta algo más pequeña de lo habitual, con un sustrato muy poroso.
Propagación: Normalmente se injerta, pero los hijuelos pueden utilizarse como esquejes, que enraízan a una temperatura mínima de 20 °C. Los esquejes de brotes sanos pueden tomarse en primavera y verano. Corte el tallo con un cuchillo afilado y esterilizado, y deje el esqueje en un lugar cálido y seco durante una o varias semanas (según el grosor del esqueje) hasta que se forme un callo sobre la herida. Una vez formado el callo, el esqueje puede colocarse en un recipiente con sustrato para cactus bien compactado, cubierto en la superficie con una capa de grava gruesa. Debe apoyarse solo sobre la grava; así se evita que la base cortada se humedezca demasiado y las raíces pueden penetrar en el sustrato rico situado debajo. Los esquejes deberían enraizar en 2 a 6 semanas. Crecen despacio.
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