Traducción al español del texto de llifle.com (adaptación bajo la misma licencia CC-BY-SA).
Descripción
Stenocactus albatus f. mostruosus es una planta monstruosa y peculiar, con areolas estrechas de aspecto afieltrado, derivada del conocido Stenocactus albatus.
Hábito: Este cultivar forma fácilmente grupos apretados o montículos, y tiende a emitir hijuelos con más abundancia que la forma normal. La mayoría de las plantas emiten hijuelos sin dificultad, y en pocos años pueden formarse matas.
Tallo: Deprimido-globoso a algo alargado (según las condiciones de cultivo), de 3-7 cm de diámetro, verde.
Tubérculos: En forma de hacha, comprimidos lateralmente.
Areolas: Muy características, de color blanco cremoso, conspicuas, en relieve, extremadamente alargadas, de 5-12 mm de largo y 2-4 mm de ancho.
Espinas: Cortas, blancas, en forma de cerda.
Flores: No observadas.
Origen y hábitat
Origen en cultivo (híbrido producido en vivero).
Cultivo y propagación
Es relativamente fácil de cultivar sobre sus propias raíces y bastante resistente al cultivo. Lo único que puede matar a esta planta son el frío y el exceso de riego. Con todo, conviene proporcionarle unas condiciones de cultivo adecuadas para obtener una planta compacta y con muchas flores.
Sustrato: Use un sustrato mineral abierto y de buen drenaje, con poca materia orgánica (turba, humus), que permita a las raíces respirar (ya que es propensa a la podredumbre). En exterior, un suelo rocoso o arenoso bien drenado es ideal.
Macetas: Necesita una maceta relativamente poco profunda para alojar sus raíces fibrosas y garantizar un drenaje muy bueno. Puede permanecer en la misma maceta durante muchos años.
Riego: Necesita riego regular en verano. En invierno conviene mantenerla bastante seca, ya que tiende a perder raíces durante esa época.
Abono: Abone en verano, durante el período de crecimiento, con un fertilizante rico en potasio diluido a una cuarta parte de su concentración, mezclado con el agua de riego.
Resistencia al frío: Mantener seca a 5-10 °C en invierno, aunque puede tolerar heladas ligeras y esporádicas si se mantuvo en un régimen seco antes y durante el tiempo frío.
Exposición: La planta tolera situaciones muy luminosas; si se mantiene demasiado en sombra, puede volverse excesivamente exuberante y verde, y son propensas a pudrirse por exceso de riego. La luz intensa favorece la floración y la producción de abundante lana y espinas, pero puede sufrir quemaduras de sol o crecimiento atrofiado si se expone en exceso al sol directo durante las horas más calurosas del verano.
Plagas y enfermedades: Puede atraer a diversos insectos, pero las plantas en buen estado deberían estar casi libres de plagas, sobre todo si se cultivan en un sustrato mineral, con buena exposición y ventilación. Aun así, vigile cualquier declive notable de la salud. Puede ser señal de una plaga que conviene atajar pronto para evitar cicatrices, atrofia e incluso la muerte.
Arañas rojas: Pueden eliminarse eficazmente frotando las plantas o rociándolas desde arriba con agua.
Cochinillas algodonosas: Ocasionalmente se instalan en los brotes nuevos entre las hojas, con resultados antiestéticos, pero las peores se desarrollan bajo tierra, en las raíces, y son invisibles salvo por sus efectos. Para eliminarlas, empape hisopos de algodón en alcohol y úselos para tocar a los insectos, o sumerja las raíces de la suculenta en un insecticida sistémico.
Cochinillas: Rara vez suponen un problema.
Podredumbre: Esta especie es especialmente fácil y poco exigente, y rara vez sufre enfermedades criptogámicas. La podredumbre solo es un problema menor en los cactus si las plantas se riegan y se ventilan correctamente. Si no es así, los fungicidas no servirán de mucho.
Propagación: Por injerto o esquejes.
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